De la redacción

  • Desde el norte, los que sostienen al sur
  • Los ausentes que están más presentes que muchos políticos
  • El verdadero Plan de Desarrollo ¿trabajar en EE. UU. y mandar dinero a casa?

Morelos tiene un secreto que todos conocen pero pocos quieren decir en voz alta, si el Estado se ha sostenido gracias a los morelenses que se fueron, estos hombres y mujeres que cruzaron la frontera, no buscando el sueño americano, sino huyendo del insomnio económico mexicano, hoy son los principales inversionistas del estado, literalmente.

Eche ojo al dato, en 2024 las remesas enviadas por los paisanos morelenses radicados en Estados Unidos alcanzaron los 1,144 millones de dólares. Sí, leyó usted bien, más de 21 mil millones de pesos mexicanos aterrizaron directo en los bolsillos de las familias de Morelos.

Para ponerlo en contexto, ese dinero equivale a más de la mitad del presupuesto estatal… ¡así es! mientras en algunos rincones se pelea por el control político, en otros se agradece al primo que manda su “bendición” cada quincena desde Houston, desde Chicago, llega el dolar sin rezago:

«No dan discurso ni dan sermón, pero sostienen la nación«.

Eso sí, no se trata de un golpe de suerte, para nada, esta cifra no llegó por arte de magia ni por el favor de Wall Street (risitas de la redacción), llegó por el sudor de quienes trabajan jornadas dobles en la construcción, el campo, la limpieza, los restaurantes o donde haya chamba; son ellos los que sin nombramientos ni discursos, se han convertido en los ministros de finanzas invisibles de Morelos.

Cuernavaca, Cuautla y Jiutepec, que suelen aparecer en los titulares por temas menos amables, hoy se coronan como los municipios que más remesas reciben, así que ponga atención a la ruta del «billullo», en el 2024 Cuernavaca recibió 191 millones de dólares, Cuautla 188 millones, y Jiutepec se apuntó con 89 millones., así que si últimamente ha visto casas nuevas, coches recientes o comercios revividos, no fue obra de un milagro gubernamental, sino del tío que trabaja en Carolina del Norte.

Y la historia continúa en 2025, sólo en los primeros tres meses del año, Morelos ya recibió 263 millones de dólares en remesas, oiga usted a este ritmo, no sería descabellado pensar que nuestros paisanos terminen financiando hasta la feria de Tlaltenango y, de paso, el alumbrado público.

Pero, ojo, no todo es miel sobre «hotcakes», aunque México rompió récord nacional con 64,745 millones de dólares en remesas en 2024, en Morelos hubo una ligera baja del 0.4 % con respecto al año anterior, ¿señal de alarma? tal vez no… ¡todavía!. Pero sí un recordatorio de que estos flujos no son eternos ni inmunes a las políticas migratorias o los vaivenes económicos internacionales, o el actual tsunami de deportaciones masivas de paisanos.

Mientras se discute si el Tren Interoceánico llegará o no, si se pavimentará tal o cual carretera, o si se salvará tal o cual presupuesto, o se le dará machetazo a alguna dependencia o programa, la verdadera constante del desarrollo económico morelense sigue siendo la remesa… ¡LA NETA! silenciosa pero puntual, invisible pero indispensable.

Por eso, quizás va siendo hora de rendirles homenaje a estos héroes de jeans y botas, que no necesitan curules para mover la economía, solo un «Western Union» (Coppel o Elektla) y una pizca de esperanza, «porque mientras en los pasillos del poder se reparten promesas, los migrantes reparten dólaresy lo hacen sin rueda de prensa».

«Ahí se los dejo, por si les hace ruido» el peso de los migrantes en la vida económica de Morelos, basta con mirar los números, en 2024, las remesas que enviaron desde el norte sumaron más de 21 mil millones de pesos, lo que equivale a más del 55 % del presupuesto estatal, ahí no más humildemente.

En otras palabras, mientras unos discuten en comisiones legislativas cómo gastar el dinero, ellos ya lo están mandando, puntual, sin moches y sin pasarse por el Congreso.

Si eso no es gobernar con eficacia desde la distancia, entonces que baje el Fondo Monetario Internacional y me lo explique.

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