Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

En todas las capitales de los estados de la República, el día de ayer, se vivieron las protestas de diferentes grupos de feministas. Con mayor o menor grado de enojo, de expresión del hartazgo y la impotencia que sienten de saberse vulneradas en sus derechos fundamentales, salieron a las calles y llegaron a las plazas públicas.
Sí hubo violencia, en efecto, vidrios rotos, quemas y pintas. Seguro que habrá voces que las condenen y descalifiquen, pero no hay manera de que, con descalificaciones, que serán animadas desde Palacio Nacional, detrás del muro provocador… no hay manera de que puedan ocultar que los derechos y garantías de las niñas, jóvenes y adultas se siguen violando, que siguen padeciendo desigualdad, acoso y abuso.
Y tal como sucedió a los otros regímenes políticos, que nada más no entendían y no escuchaban, más que con fuertes protestas, con reclamos multitudinarios imposibles de ocultar, ayer la cuarta trasformación del presidente, aunque desvíe la atención y diga lo contario, quedó exhibida como un gobierno que segrega, dice que escucha y llama a la paz, pero no atiende los justos reclamos de las mujeres. Que levanta muros con los que separa, pone francotiradores, que tras sus mirillas enfocan a las protagonistas masivas del enojo social de nuestra época.
Así como le ocurrió al régimen autoritario de los sesenta, nada más que entonces con el movimiento estudiantil, ahora es el movimiento de las mujeres cansadas de la violencia, y en muy poco tiempo de iniciado este gobierno, que el voto de confianza, que la esperanza de un cambio auténtico caducó. Muy poco le duró al presidente la farsa de su gobierno. Las imágenes del muro y de las protestas en México, ya le dieron la vuelta al mundo.
Si para el régimen hegemónico del PRI el talón de Aquiles fueron los estudiantes, para el de Andrés Manuel, todo parece indicar que es el de las mujeres. Olga Sánchez Cordero, muy lejos de representar y abanderar la lucha por esos pendientes y reclamos de las mujeres de nuestro país, apareció en redes sociales como la insignia de la discriminación, dialogando con otras mujeres, a las que junto con ella se reconoce y respeta, pero presumiendo logros y proyectos que, en la realidad, chocan con el incremento de la violencia de género, que ella asegura ha padecido al interior del gabinete y que, por lo visto, tolera y ve como normal.
La nota inducida será descalificar al movimiento de las mujeres, hacerlas ver como violentas. Y cómo no van a serlo si no hay otra manera de que el mundo y este gobierno les ponga atención. Pero eso no podrá ocultar la verdad, una verdad que se quiso acallar con la muralla y que tendrá consecuencias electorales, que es por cierto lo que más preocupa al presidente, perder la mayoría en el Congreso.
Si multiplicamos las cantidades de mujeres que ayer protestaron, que tomaron las calles y las plazas públicas, por sus familiares y seres queridos que perdieron a una mujer de su entorno por la violencia de género, por la trata, por el machismo, por el crimen organizado, veremos que esas injusticias pueden traer consecuencias electorales al régimen de AMLO, el próximo 6 de junio. Ni esas mujeres ni muchas más que han sido víctimas, directas o indirectas, estarán dispuestas a volverá votar por un partido en el que confiaron y que las defraudó.
Y para iniciados.
Entre esas protestas de ayer hubo una de una exlíder sindical, que fue despedida de su trabajo de manera injusta, que ha venido ganando todos los recursos legales que se vio obligada a interponer. Y que han sido, precisamente las dos secretarias de Agricultura, las que se han negado a reinstalarla en su plaza laboral, aunque el expediente en Derechos Humanos de la entidad deja ver claramente que ha sido vulnerada, no una sino varias veces por la misma causa. Irma Hernández Solis, ayer volvió a exhibir a Margarita Galeana Torres, que por cierto dejó un cochinero en Sedagro, y a Isabel Herrera Quevedo, que va por el mismo camino, como no sólo insensibles, sino hasta como enemigas de su propio género. Esa injusticia tendrá efectos electorales en breve, pues la están buscando varios partidos para postularla como candidata en la región oriente.
Excelente fin martes.
La información es PODER!!!

Francisco Hurtado Delgado

La participación en la democracia debe ser pareja para todos y todas, es decir, que sin distinción de género se debe tener el derecho a la participación política-electoral, privilegiando desde luego a la no violencia y discriminación en cualquiera de sus formas, ya que ello ha dificultado el acceso a la participación política; entonces ¿Cuáles son los obstáculos, para concretar la igualdad sustantiva en la democracia?
La equidad y la paridad de género establecen un principio ético y de justicia social en el marco de la democracia; sin embargo, debemos focalizar la problemática o malas prácticas, las cuales no permiten que se realicen de oficio las acciones que cumplan con una verdadera igualdad y no con simulaciones. La cuestión por citar uno, es cómo evitar que las mujeres candidatas sean colocadas al último de las listas o en poblaciones y distritos electorales cuyo triunfo es poco probable como militantes de un partido político, habrá que poner un alto a tal ficción.
La Convención de Belem Do Pará, ha reconocido que la violencia contra la mujer viola la dignidad humana y conduce precisamente a la discriminación por género, además ha establecido que la mujer tiene derecho a una vida sin violencia, al reconocimiento y al ejercicio de sus derechos humanos. Pero bien, hemos quedado rebasados en virtud que ahora la discriminación y violencia no solo atañe a las mujeres sino a otros, como los integrantes de grupos vulnerables, es decir, a las personas no binarias, indígenas, LGBTTTIQ+ y con discapacidad.
Las mujeres ya cuentas con instrumentos legales para defender su derecho a participar de manera directa en el ejercicio del poder público. Razón por la que el estado mexicano está obligado a reconocer los derechos políticos de la mujer y seguir ejerciendo las acciones afirmativas a favor de las personas vulnerables y sin importar sexo, clase social o etnia. Lo anterior, confirma que nuestra democracia debe ser igualitaria, sin violencia e incluyente.

Por Jorge Meade Ocaranza

Para quienes iniciamos en el PRI en Morelos, nuestra participación política desde jóvenes, marcó toda una generación; ejemplo de ello, fue la Profesora Emma Victoria Campos Figueroa, un ejemplo de congruencia, mujer que creyó y pregonó los principios ideológicos del partido; política de tiempo completo; el PRI y la CNC eran lo que movían su vida.
La maestra, la madre, la abuela, desde hace años insistía que pasaba el tiempo y que el PRI y la CNC en Morelos estaba secuestrada por grupos que sólo se beneficiaban de las organizaciones y no tenían compromiso político ni social; los movía la ambición y el poder. Ahora, en su ausencia física retomo sus preocupaciones. Antes de fallecer, había sido designada por el comité nacional de la CNC como responsable.
Y efectivamente, el PRI y la CNC, ante la ausencia de un gobernador priista, ha estado controlada por grupos desde hace casi 20 años, incluso personajes como Amado Orihuela (quien hoy se va a hacer daño a otro partido), exprimió al PRI y la CNC hasta que casi los destruyó. En este sentido, fue responsable por aquellas actitudes de cacique, en pervertir la actividad política; se adueñó de una región del Estado; dinero no le faltó, bueno y malo, dejó al PRI queriendo victimizarse y el daño que hizo fue enorme, por lo que ante su amenaza, nadie le pidió que se quedara.
En el PRI Morelos, su actual dirigente Jonathan Márquez es un cuadro hecho desde su juventud, joven de Temixco que conoce el partido en sus entrañas; ha recorrido el Estado y forma parte de una generación que estuvo a punto de perderse por estos grupos que controlan al PRI.
Por dos grupos (los más visibles), el PRI perdió hombres y mujeres valiosos que se cansaron de sus prácticas de corrupción y extorsión. Fue la época de las candidaturas que se vendían; desde ser candidato a regidor, hasta presidente municipal o diputados tenía un costo, -incluso hasta pagarés pedían firmados para asegurar el cobro-, o si tenían capacidad de movilización y estructuras que pagaban (producto de los espacios que les daba el PRI). La riqueza de muchos de ellos es inexplicable: pasaban desde la amenaza verbal y política, hasta la agresión física, incluso alguna vez se señalaron desapariciones.
Hoy por hoy, Jonathan Márquez, presidente del PRI Morelos, es parte de una generación de priistas jóvenes maduros que se decidieron a limpiar la casa; no dejarse intimidar ni chantajear por estos grupos muy visibles que son duros para negociar dentro del partido, pero dóciles con los gobernadores en turno; denunciando vehementemente que el partido va mal cuando no les toca un espacio, a pesar de que han acaparado las principales candidaturas a gobernador, senador, diputados federales, presidentes municipales, dueños de plurinominales y regidurías. A ellos les ha tocado todo, incluso instalaron un sistema de extorsión para los presidentes municipales, profesionalizaron ser opositores, el control del PRI les daba eso y más; no competían para ganar, lo hacían como negocio; sabían más hacer perder a los priistas que no les simpatizaban, que ellos construir una propuesta para ganar.
Los chantajes, el mentir, el negociar con los opositores y manipular los han distinguido. El PRI solo les importa como vehículo, para nada la ideología o los principios; para ellos eso no existe; para esos grupos todo es negociable, critican al PRI y amenazando que se van pero nunca lo hacen, me pregunto quien los querría.
Hoy tienen candidaturas, y así como ayer y en los pasados procesos también las han tenido y siguen exigiendo y victimizándose; nada es suficiente para ellos.
Sí le invierten, pero con una visión de empresa; es decir, lo hacen para ganar, incluso ya han creado sus propias franquicias, que se traduce en la creación de nuevos partidos.
Muchos de ellos nunca han trabajado en una tarea profesional o administrativa, son líderes profesionales de carrera.
Jonathan se decidió cerrar el paso a estas prácticas; él lo sabe como muchos y deja al descubierto que juegan dentro, fuera y contra el PRI; además ni se van y dañan como caballos de Troya.
La dirigencia del PRI en Morelos enfrenta duros retos, como por ejemplo la embestida por dentro de estos grupos que no acaban por irse, teniendi un complejo proceso electoral hacía fuera.
Ya se decidió limpiar la casa y esto claro que tiene un costo, pero ya se habían tardado en hacerlo. Vendrá una oleada de declaraciones y amenazas y eso saben hacerlo.
El motivo: que el PRI se está renovando.

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

El doble discurso, la doble moral, el engaño, la contradicción y la incongruencia se han instalado como signos distintivos en Morena, el partido del presidente, Andrés Manuel López Obrador. Por un lado, los morenistas ensalzan y defienden su autodenominada Cuarta Transformación, enarbolan las banderas de la lucha contra la corrupción, el respeto a la legalidad, a la democracia, la defensa de la soberanía del pueblo “bueno y sabio” y, por otro lado, caen en las viejas y conocidas prácticas clientelares, electoreras y de conveniencia para beneficio de personajes y grupos de poder, entre los que se encuentran antiguos miembros de la desprestigiada clase política, conservadora, que tanto fustiga cada mañana el presidente.
Las evidencias del doble discurso y la doble moral son cada vez mayores y más contundentes. Por ejemplo, a propósito de que el próximo lunes se conmemora una vez más el Día Internacional de la Mujer, a este sector que sigue representando poco más de la mitad de la población y en cuyos hombros recaen muchas de las responsabilidades sociales y familiares, que difícilmente le son reconocidas y recompensadas con justicia y equidad, se les habla de igualdad, de respeto a sus derechos, de inclusión como nunca antes en la vida pública y, al mismo tiempo, se les desoye, se les margina de la toma de decisiones en lo general, y solamente se incluye a las que están dispuestas a seguir a ciegas al mesías, y callar cuando no estén de acuerdo. En el mejor de los casos, se les deja expresarse, pero sin que en realidad sean tomadas en cuenta. Ahí está el ejemplo de la candidatura de Félix Salgado Macedonio, más fuerte que antes, ahora que ha sido registrado en el órgano electoral local de Guerrero. La encuesta interna de Morena será sólo un procedimiento para cubrir las apariencias. Y los morenistas, callan como momias.
El respeto a la legalidad y la democracia para, a su vez, respetar la soberanía de lo que López Obrador denomina “pueblo bueno y sabio”, se empaña día tras día, cuando vemos a los operadores electorales de Morena, llamados servidores de la nación, hoy con sueldo proveniente del erario, que ejerce la súper poderosa Secretaría del Bienestar, llevando a cabo labores para la construcción de una clientela electoral, basada en la explotación de la pobreza y las necesidades de una sociedad cada vez más empobrecida y dependiente de los programas sociales. ¿Acaso no fue el mismo presidente quien en una carta pidió a los gobernadores no aprovechar la pobreza del pueblo con fines electorales? Y de nuevo los morenistas callan como momias.
¿No son, al final de cuentas, en buena medida el mismo tipo de personajes los que se están viendo favorecidos, económica y políticamente, con las decisiones del actual gobierno, como sucedió cuando en la llamada “época neoliberal” les cedieron empresas como las ahora Telmex, TV Azteca, los contratos con Pemex, con la CFE y demás, siempre al amparo del poder presidencial? Ahí están los casos de Manuel Barttlet, Alfonso Romo, Zoé Robledo y una larga lista de incondicionales a los que solamente les son retirados ciertos beneficios para ellos y sus familiares cuando son descubiertos y exhibidos por los medios de comunicación, a los que descalifican llamándoles “prensa conservadora” y cuyas investigaciones no prosperan, pues la Secretaría de la Función Pública, nada más no atina a encontrar, curiosamente, ningún tipo de responsabilidad, a pesar de la evidencia presentada.
Y los morenistas callan como momias. Ahora callan, sí, como critican lo que otros callaron tiempo atrás, pero hacen lo mismo que dicen combatir.
Y para iniciados…
Ya se consolidó la batalla por lo que podríamos llamar la “la joya de oriente”, la presidencia municipal de Cuautla. Al darse cuenta de la contradictoria situación que enfrentaría el candidato de Cuauhtémoc Blanco y de su hermano, Ulises Bravo, hoy exdirector de la Comisión Estatal del Agua, Moisés Agosto Ulloa, cuyo nombre escrito con faltas de ortografía todavía aparece en la página Web oficial del gobierno del estado, decidieron no postular candidato por el Partido Encuentro Social y que vaya por el Partido Encuentro Solidario. Con ello queda claro que la prioridad de Hugo Éric Flores es la conservación del registro nacional. Nada más que se enfrentará a un político cuautlense que toda su vida se ha preparado para gobernar su tierra y que sabe que esta podría ser la última oportunidad de lograrlo. Guillermo del Valle Reyes y Moisés Agosto protagonizarán una de las pugnas electorales más competidas, en décadas.
Excelente fin de semana.
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Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Siendo alumno de La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, alguna vez escuché de voz de uno de los más grandes talentos académicos de la izquierda mexicana, hoy distinguido profesor emérito, Octavio Rodríguez Araujo, que la correlación de fuerzas en el sistema de partidos políticos en México podría ser reducida a su explicación más llana, más simple, a dinero, a recursos económicos disponibles.
Y tenía razón. Nunca, ni la ideología, ni la conciencia de clase, ni el proyecto de nación, ni la solidez doctrinaria fueron capaces de ganarle la batalla al todopoderoso Estado, dominado por las élites políticas, por un partido hegemónico, que gobernaba hasta a los partidos de oposición, al no contar con suficiente respaldo económico.
Los empresarios europeos, que se metieron a la política en sus países, hicieron posibles sus triunfos, no con su buena fama, ni sus grandiosas ideas, sino con el uso de los recursos con que contaban. Los revolucionarios que lo entendieron, como Fidel Castro, buscaron esos recursos entre sus simpatizantes. Los políticos que se opusieron al régimen posrevolucionario en el México de mitad del siglo pasado, le inyectaron recursos a la creación del Partido Acción Nacional. La corriente crítica del PRI, que abandonó las filas de ese partido y que lastimosamente al paso de los años terminó convirtiéndose en otro partido con ansias de hegemonía, Morena, también tuvo que contar con los recursos económicos que le permitieran posicionarse en el ánimo del pueblo.
Los recorridos por todo el país que hizo durante más de veinte años el hoy presidente, Andrés Manuel López Obrador, requirieron de muchos, pero muchos recursos públicos. Y hoy tiene claro y así lo lleva a cabo, que para mantenerse en el poder y no caer en las encuestas de popularidad, debe seguir haciendo uso del erario, para conservar su clientela electoral, beneficiaria de los programas sociales y, en forma perversa, aprovechar, como él mismo lo dijo, en calidad de anillo al dedo, el obligado programa de vacunación contra la COVID-19, para frenar la caída electoral de Morena y recuperar los votos que su gobierno, plagado de incongruencias y falsedades, ha ido perdiendo.
Y si, así como es arriba es abajo, en lo local también se reproduce la importancia de la disposición de recursos económicos. Los únicos ganadores de contiendas electorales sin recursos, o con muy pocos, han sido los beneficiarios de olas de votación que les dieron votos de manera más o menos directa, pero que cuando volvieron a intentar la hazaña, ya no les funcionó. Se creyeron que la popularidad les sería suficiente para ganar de nuevo y no fue así. Perdieron. Y con esas derrotas la fama y la supuesta rentabilidad electoral que les precedía también se esfumó.
Aunque hay muchos casos que podríamos citar en la entidad uno, que quizá tenga usted presente, es el de Fernando Martínez Cué. Dos olas de votación a favor del PAN lo llevaron a ocupar, una curul local y una federal. Pero ya después, su rentabilidad electoral vino en declive. No volvió a ganar, en ninguno de los partidos por los que se postuló. Y tuvo que conformarse, en el trienio de 2012 a 2015, con la sindicatura del municipio de Cuernavaca, para seguir activo y en la nómina de gobierno. Puede suceder que algún partido nuevo lo quiera como candidato en esta elección, pero sin una ola de votación que lo beneficie, como antes, y sin recursos de los que disponga, su papel se reduciría a aportarle al instituto político algunos votos para la conservación de su registro.
Y para iniciados…
La correlación entre recursos y estrategia ganadora no es un asunto de interpretaciones, sino es el resultado del análisis científico, estadístico, de lo que ha ocurrido en los procesos electorales. Algunos partidos y candidatos lo han entendido y otros no. Los partidos están apostando por lanzar candidaturas bien arropadas económicamente, pero no les ha sido fácil ni encontrarlos, ni convencerlos de postularse puesto que, en esta elección, la caballada está muy flaca.
Excelente jueves.
La información es PODER!!!

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Nombres como los de Juan Salgado Brito, Maricela Sánchez Cortés, Sergio Estrada Cajigal, Manuel Martínez Garrigós, Amado Orihuela Trejo, Jorge Meade Ocaranza, Marco Antonio Adame Castillo, Graco Ramírez Garrido-Abreu, y otros tantos, son comúnmente utilizados, no en la política de altura, sino en el bajo mundo de la política, para señalar que, atrás o arriba de aspirantes y candidatos a puestos de elección popular, hay quienes dirigen y tejen estos proyectos.
Se dice que son quienes impulsan o detienen, avalan o rechazan, promueven o descartan. Que son algo así como las manos que mecen las cunas. Y no es difícil encontrar a quienes usen sus nombres para asociar a determinadas personas con ellos, ya sea para favorecer o para empañar la imagen pública de quienes aspiran a ocupar un cargo de representación popular.
Y no es raro que esto suceda, porque existe la tendencia de asociar políticamente a las personas con personajes como estos. Unas veces con razón, porque sí forman parte de grupos políticos que ellos han dirigido, pero otras veces de manera equivocada, ya que fue circunstancial que los acercamientos y el trato con ellos tuvo lugar y momento. Y otras tantas más, cuando se producen las traiciones políticas, que hemos visto, todos estos personajes han o bien padecido o ellos mismos las han hecho y promovido.
Como la lógica de la política es circunstancial, en algunos momentos pudo ser de gran utilidad que a alguien se le asociara con alguno de estos personajes y en otras ocasiones, bastante perjudicial. Entre ellos hay de todo, quienes tienen probada experiencia política y administrativa y quienes no. Tienen sus diferencias de carácter, de estilo y demás. Pero lo que tienen en común es que siempre buscan y los buscan para permanecer activos, aunque tras bambalinas, en la política, cuidando sus intereses personales. Y son unos maestros para utilizar como marionetas a cuanto novato se deje manejar.
Por eso, no es extraño escuchar la pregunta de ¿y de quién es gente fulana o fulano? Como si fuera requisito para participar en las elecciones el estar cobijado por alguno de estos, en algún momento, encumbrados políticos. Ahora, con la creación de trece nuevos partidos políticos locales, se ha comentado mucho sobre en cuáles de ellos o tienen metidas las manos, estos y otros personajes, o de plano son de su propiedad y dominio.
Vale la pena que los aspirantes a cargos de elección popular, particularmente aquellos que llegarán a la contienda con un pasado limpio, libre de escándalos, se enteren bien de quiénes o quién está atrás del partido que los pretende postular, porque tarde que temprano se va a ventilar en privado y en lo público. No vaya a ser que una buena, sana y legítima intención de competir por un puesto de elección popular se vea manchada cuando alguno de estos personajes, que estén atrás de los partidos y de sus candidaturas, decida intervenir, dirigir, negociar o imponer, que son de sus principales y habituales formas de participar, para cuidar, repito, sus intereses personales.
Y para iniciados…
Ayer rindió protesta para coordinar en Cuernavaca los trabajos del Partido Bienestar Ciudadano, el contador público, académico y empresario, José Alfredo Salgado Salgado. Con ello se consolida su próxima candidatura a la presidencia municipal de Cuernavaca. Este puede ser el inicio de una estrategia del partido, que dirige el empresario Pepe Monroy, cuyo objetivo es presentar candidatos provenientes de la iniciativa privada, que lo ponga en posibilidades de generar votos suficientes para ser de los pocos partidos nuevos que pudieran conservar su registro y, a la vez, generar candidaturas con posibilidades de crecimiento electoral que puedan ser competitivas. Ya dependerá de la estrategia, tanto del partido, como la del propio José Alfredo Salgado, que lo logren o no. Con este nombramiento dan un primer paso con el pie derecho.
Excelente mitad de semana.
La información es PODER!!!

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

No solamente los profesores y directivos del sector público de la educación han sido foco de interés para los partidos y sus líderes. También lo han sido los que pertenecen al sector privado, así como los empresarios del mismo ramo. No todos los empresarios de la educación han estado interesados en la política, pero los que sí, han jugado papeles relevantes en distintos momentos.
Algunos casos sonarán bastante conocidos. Magda Ponce, José Hernández, Karl Ayala y, por supuesto, el que me ocupa hoy, Jorge Arizmendi. El día de ayer formalizó su candidatura al interior del otrora efímeramente poderoso Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En el año 2009, bajo el proceso de selección por encuestas, de la dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que le llevó a ganar casi carro completo en esa elección, Arizmendi fue uno de los quince candidatos del PRI que ganaron la contienda para una diputación local, en el proceso en que el PRI hizo su mejor papel en 21 años, bajo la dirección de Guillermo del Valle, quien ahora competirá por la presidencia municipal de Cuautla, como siempre, bajo las siglas del PRI.
Luego de la diputación local, en el 2012, Arizmendi intentó ser candidato a presidente municipal por el PRI, pero quien obtuvo la nominación fue Jorge Morales Barud, que también ganó, a pesar de que la ola perredista llevó al triunfo electoral a Graco Ramírez, como gobernador. Pero a la postre, Morales Barud hizo un gobierno de poca trascendencia, entregando la silla en la siguiente elección al hoy gobernador, Cuauhtémoc Blanco.
En el 2015, Jorge Arizmendi fue nuevamente candidato a diputado local, pero ahora por el partido, en ese entonces en el poder, el PRD, hecho que le fue duramente cuestionado por sus antiguos compañeros del PRI. Para el mes de abril de ese año, yo ya había hecho las encuestas que me dieron una clara idea de quiénes tenían posibilidades reales de ganar en las contiendas. Ni Jorge Arizmendi, en la diputación local, ni Jorge Messeguer, para la presidencia municipal, estaban en esa lista.
Sin embargo, Jorge Arizmendi estaba muy echado para adelante y se mostraba seguro de sí mismo, de lo que consideraba sería un triunfo personal y no del PRD o de Graco Ramírez. La única vez que coincidimos personalmente en esos meses fue en un restaurante, famoso en Cuernavaca por su pastelería y sus cuernitos de higo. Ahí, Jorge me aseveró, en el tono de ¡escúchalo bien!, “voy a ganar”, con una seguridad que ya quisieran tener muchos de los que hoy contenderán.
Como suelo hacerlo, no discuto si no es con base en información comprobada, que se base en datos estadísticos. Considero útil la información cualitativa, tanto como la argumentación lógica, pero de ninguna manera las considero definitivas. Para mí los números, tan fríos como puedan ser, son los números. Y en esa ocasión los números no favorecían a Jorge Arizmendi, a quien tenía en buena estima, pero que no por eso le iba a endulzar el oído diciéndole lo contrario.
Como la mayoría de los candidatos del PRD, no pudo ganar la curul. Hoy, ve coronada su aspiración de competir por la “joya de la corona”, por la capital del estado. Y aunque las condiciones en las que llega como partido, el PRD, son adversas, la atomización del voto que producirá la presencia en la boleta de candidatos de 20 ó 21 partidos políticos, seguramente lo anima a considerar posibilidades.
Para el PRD, Arizmendi representa su carta fuerte, una buena decisión, por los votos que atraerá. Para Arizmendi, todo está por verse. Su gran ventaja es que llega con recursos, con experiencia. Habrá que medir qué tantos puntos negativos traigan consigo él y su partido, además de que el equipo del que se rodee, efectivamente le sea de utilidad y, no le vendan espejitos y castillos en el aire.
Y para iniciados…
Parece que los partidos políticos de nueva creación ya están cayendo en la cuenta de que hay mucha diferencia entre esperar el momento oportuno para dar a conocer los nombres de sus candidatos y aletargarse, creyendo que con ello los protegen de un desgaste prematuro. Están bien equivocados. Ésta, será una elección más de nombres que de logotipos y mientras más se tarden, más oportunidades perderán en todos sentidos. Bienestar Ciudadano, Renovación Política Morelense y Progresa, ya van avanzados en sus acuerdos. Veremos quién de ellos da el primer paso. Las máximas, por algo se llaman así, por eso aquella de que “el que pega primero, pega dos veces”.
Excelente martes.
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Francisco Hurtado Delgado

En el pasado se estilaba manipular y hacer uso de los programas sociales para condicionar al electorado en favorecer a un partido político y a candidaturas, ahora atendiendo el reclamo social, como se dijera en el argot social, la ley ya tiene más dientes y filosos. ¿Conoces en qué consiste la modificación a la normatividad en materia penal-electoral?
En primer término, puntualizo que la reforma y fusión del artículo 167 del Código Nacional de Procedimientos Penales, respecto a las causas de procedencia en el que el Juez de control en el ámbito de su competencia, ordenará la prisión preventiva oficiosamente en los casos de uso de programas sociales con fines electorales. Es decir, la ley de delitos electorales establece los supuestos que ameriten prisión preventiva oficiosa de conformidad, con lo dispuesto por el párrafo segundo del artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
En segundo término, se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley General en Materia de Delitos Electorales, en donde se añade un párrafo segundo al artículo 6; así como los artículos 7 Bis y 11 Bis, de la Ley General en Materia de Delitos Electorales. Concretamente se detalla, la prisión preventiva, cuando se cometan los delitos relacionados con el uso de programas sociales con fines electorales.
He referido en mis reflexiones anteriores sobre los delitos electorales, en esta ocasión profundizo en el artículo 407 del Código Penal Federal, sobre la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 19 de febrero, en la que entró en vigencia a partir de las 00:01 horas del día 20 de febrero del presente año.
El sentido común nos indica, que los tiempos han cambiado, pero también debe cambiar nuestra cultura cívica y democrática, porque la corrupción avanzará mientras nosotros nos mantengamos indiferentes; es decir, en nosotros estará el deber de que cerremos la llave, para que el voto que reciban los candidatos y a favor de su partido político, sean por el proyecto que ofrecen y no por la dadiva o mal uso que hacen de los programas sociales y de la manipulación de su propaganda política.

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Una vez que Cuauhtémoc Blanco, junto con otros gobernadores que apoyan a la Cuarta Transformación, han firmado y dado a conocer que se suman al llamado que hizo la semana pasada, Andrés Manuel López Obrador, de “no meter las manos en las elecciones”, con el nombre de Acuerdo por la democracia, toca no solamente a sus adversarios, partidos y políticos, sino también a nosotros, los ciudadanos que no tenemos ninguna filiación partidaria, estar atentos a que cumplan la palabra empeñada. Y si no lo hacen denunciarlos.
Los compromisos de los gobernadores son muy claros. A saber: No apoyar a ningún candidato de ningún partido, no permitir que se use presupuesto público con fines electorales, denunciar el uso de recursos de procedencia ilícita, como dinero del crimen organizado o de delincuentes de cuello blanco, o sea disque empresarios, impedir la compra del voto, de conciencias y lealtades, no aprovecharse de la pobreza de la gente, no solapar a los mapaches electorales y evitar todo tipo de actos fraudulentos, como el “acarreo” de votantes, el relleno de urnas y la falsificación de actas o de credenciales de elector.
Ya sé que la primera crítica que usted podría expresar va en el sentido de con qué argumento podríamos creer en el compromiso de estos gobernadores, si ni siquiera han sido capaces de cumplir las promesas que hicieron en sus campañas electorales. Y, en el caso de “el Cuau”, que hizo dos promesas, nada más dos, “meter a la cárcel a Graco Ramírez y a Rodrigo Gayosso” y “No fallarle al pueblo de Morelos”, pues la cosa se comienza a complicar cuando reparamos en el pequeño detalle de que no ha cumplido ninguna.
El asunto se sigue complicando si recordamos el proceso a través del cual desplazaron a las y los fundadores del Partido Encuentro Social, para encargarle a Jorge Argüelles la presidencia estatal y darle todo el respaldo para que a la postre figure como candidato a presidente municipal. Y si continuamos, al poner como presidente estatal de su otro partido, Encuentro Solidario, a su hermano, Ulises Bravo, cuyo papel en los medios ha sido como de una especie de vocero defensor de su hermano y ariete contra las voces críticas, pues se complica más el creer en las promesas firmadas y publicadas.
Aun suponiendo que Cuauhtémoc hubiese leído y entendido bien qué fue lo que firmó, o que alguien se lo haya explicado con palabras todavía más fáciles de entender, después de toda esta historia de decepciones que hemos venido viviendo con los gobernadores, uno tras otro, desde Sergio Estrada hasta la fecha, no podemos solamente esperar a que cumpla su palabra.
Como ciudadanos tenemos que asumir nuestra responsabilidad de participar en este Acuerdo por la democracia. Algunas de nuestras contribuciones pueden ser las siguientes: Identificar si en los actos de campaña están participando o apoyando funcionarios públicos del gobierno del estado en horarios laborales, ya sea por voluntad propia o que sean obligados por sus jefes, si están usando vehículos del gobierno, si intentan manipular a los votantes con los programas sociales, si los gastos de uno o más de los candidatos evidencian derroche de recursos. Y los más conocedores de la política local podrían identificar, incluso, si entre los llamados “operadores electorales” se encuentran personajes, que en el medio ya tienen muy bien ganada su fama de “mapaches electorales”.
¿Y cómo hacer las denuncias? En efecto, a través de las redes sociales, pero también ante las fiscalías especializadas en delitos electorales, tomando fotos o vídeos, de placas de los automotores, de los asistentes a los actos de campaña, de las etiquetas de cajas o sillas, en fin, de todo aquello que pueda sustentar que se está cometiendo una irregularidad.
Y para iniciados…
Se cayó, al menos de momento, la candidatura del denunciado como misógino, acosador y violador de Morena en Guerrero, Félix Salgado Macedonio. Esta historia todavía no acaba porque tendrá la oportunidad de competir en la reposición del procedimiento y se sigue sintiendo apoyado por el presidente López Obrador. Y en Morelos, Cuauhtémoc Blanco y Jorge Argüelles, siguen con la carga que les representará que el diputado del PES, Marco Zapotitla Becerro, no haya sido puesto a disposición de la justicia. Pero eso no es todo, partidos políticos, cuidado con a quién postulan, porque habrá más candidatos a los que pronto les comenzarán a ventilar su pasado reciente y no tan reciente de violencia contra las mujeres.
Excelente inicio de semana.
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Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Hace ya por lo menos unas siete elecciones consecutivas que buena parte de los candidatos a puestos elección popular se han quejado de sus estructuras electorales. Esas redes coordinadas por líderes locales, de colonias y barrios, por profesores sindicalizados, por mujeres y hombres que hacen el trabajo de representar a los partidos políticos en las casillas electorales, promover el voto y, en no pocas ocasiones, distribuir las despensas, los apoyos económicos y la propaganda electoral, siendo su mayor utilidad práctica el lograr votos.
La queja mayor es que se han prostituido ya en grado superlativo. Se han vendido y sobrevendido. Se han viciado al grado de constituir en la actualidad un cúmulo de pequeños liderazgos mercenarios. Ya no son como antes, ya no funcionan como antes, pero siguen siendo las mismas. Entre los partidos y los políticos, los llamados “operadores electorales”, tienen bien identificados a los líderes que dicen tener control sobre ciertas cantidades de gente dispuesta a trabajar en las campañas, claro, siempre a cambio de apoyos económicos.
La legalidad o ilegalidad en la que desarrollan sus actividades ya es otro tema, que merece sus líneas aparte. Lo que me interesa en este momento es señalar por qué han dejado de ser un elemento clave para ganar las elecciones, sin que dejen de tener su papel, su importancia y su influencia, pero no más allá de lo que es verdaderamente real, comprobable y práctico.
Esas famosas estructuras han sido lideradas por las mismas personas a lo largo de varias décadas. Han sido los mismos integrantes, o casi, elección tras elección. En una están con un partido y la siguiente con otro. Sus resultados en el terreno electoral son, cada vez, más inciertos y costosos. No es raro escuchar a quienes siguen a los coordinadores de las estructuras, antes de las campañas, cuando preguntan a su líder: ¿y ahora con quién nos vamos a ir mi líder?
Y eso no es lo peor, sino que han llegado ya al cinismo de presupuestar cantidades millonarias por las que ofertan la famosa estructura a los candidatos en contienda. Pero no sólo a uno, sino a más. Llegando al grado de cambiarse de bando si le llegan al precio. Es decir, estructuras que se compran y se venden al mejor postor, aunque ya no sean garantía de nada. Han sido sobredimensionadas. ¿Y qué cree usted? Sí, muchas ocasiones candidatas y candidatos han pagado por el uso de esas estructuras.
En la época de la aplanadora priista se consideraba el pago de estructuras como una inversión necesaria para ganar. Hoy, es una apuesta arriesgada. Los antiguos operadores priistas, de quienes se han asesorado las nuevas generaciones de políticos, se quedaron con la idea de que con esas estructuras podrían ganar las contiendas. Y no resultó así. Esas estructuras de toda la vida, esos líderes locales de siempre han venido de derrota en derrota, elección tras elección. Su contribución en votos ya no supera al voto de las clases medias, que son las que han definido los triunfos en las urnas, y cuyo voto no está a la venta. Estadísticamente, ya no representan la clave para ganar, porque al final de cuentas, el día de la elección no funcionan como lo pintaron para venderse.
En torno a las estructuras electorales se crearon mitos. Que si el PRI tenía la mayor estructura electoral, a pesar de haber estado ya tres sexenios fuera del poder. Que si los líderes que se cambiaban del partido se llevaban sus estructuras, que si éste o aquel candidato ganó porque la estructura del otro terminó operando a su favor… No son más que parte del imaginario en las contiendas electorales y de los argumentos que utilizan quienes venden las estructuras para lograr que les paguen por ellas.
Los estudios poselectorales, o sea, los análisis estadísticos de lo que sucedió el día de la jornada electoral, muestran que las estructuras juegan un papel importante, sí, pero no definitivo. Son útiles, pero no son garantía.

Y para iniciados…
Los partidos políticos de nueva creación están todavía en la búsqueda de buenos perfiles para presentarlos como candidatos competitivos, con posibilidades reales de ganar las contiendas, sobre todo, en Cuernavaca. Se les ha complicado porque la misma oferta que hacen a unos se la exponen a otros. Y a la hora de barajar nombres en concreto resulta que son pocos quienes en verdad podrían dar la batalla y la sorpresa en las urnas. Hay dos nombres más de reconocidas personalidades que vamos a ver en las boletas electorales. Ya nada más es cuestión de tiempo para que se haga público que serán registrados. Se trata de Honorina Estrada Macedo, expresidenta de Coparmex en la entidad, ejemplo de superación personal y liderazgo empresarial. Y de Alfredo Salgado Salgado, muy reconocido contador y empresario, cuya amplia red de amistades ha ido sumando para cristalizar su participación electoral.
Excelente fin de semana.
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