Privatización Gubernativa

  • Cala el Frío… ¿Y el DIF?
  • El PES se Sacude a Zapo
  • Invita AMLO a CB a Morelos

Pave Soberanes

La privatización del poder Ejecutivo de Morelos, acaso con la contratación de la explotación de la imagen de quien el periódico oficial Tierra y Libertad dice es el gobernador, se adjudica a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia.

En tiempos de lluvias y frío, sobre todo ahora que el aire helado pega fuerte a la salud, la primera dama -término peyorativo que provoca desprecio, pero que a las esposas de los gobernadores gusta les llamen así- viste para la ocasión sin perder el glamur, realiza una gira de «trabajo» y reparte cobijas de 50 pesos la docena, hechas en China.

Sonríe, posa para las cámaras fotográficas y de vídeo y si le dan ganas, hace una declaración de política suave.

Son actos políticos, además, de cosmética corriente. No hay interés en hacer el bien -si creen que hacen el bien están equivocadas- ni tampoco compromiso con la compasión y la solidaridad. Ellas quieren «ayudar» a su esposo -el DIF es la cara bonita del poder Ejecutivo- y aparecer en televisión, que las oigan en radio y al día siguiente descubrirse bonitas en la mejor fotografía en el papel más corriente de todos, el del periódico.

En 2018, el DIF estatal contó con un presupuesto total de 291 millones de pesos, al año siguiente la Legislatura 54 le incrementó 23 millones y el año que corre se elevó a 344 millones de pesos. Hasta parece caja chica electoral. No hay registro de obras y acciones de interés colectivo que se haya ejecutado este año ni los anteriores. Ni tampoco registro de revisiones al gasto. Ni cobijas se han repartido en los municipios fríos de Morelos, donde el clima cala hondo, hasta los huesos, entre los más necesitados.

Es mucho dinero 344 millones de pesos. Mucho más cuando se no hacen obras, no se llevan acciones y los actos de servicio público son privatizados por empresas de fuera e incluso transnacionales, que negocian que el gobernador haga la publicidad de sus productos, seguramente sin gratuidad, repartiendo los productos donados, sin pensar si los alimentos hacen más bien que mal a los beneficiarios.

Este año, cuando la dependencia en el organigrama de la Secretaría de Salud tiene un prohibitivo presupuesto federal y estatal de 173 y 171 millones de pesos sin candados, no sólo se ha hecho menos -las apariciones debían ser de páginas de sociales, pero las jerarquizan en las tapas los editores de periódicos, con tal de quedar bien-, sino han tomado el rol de agentes de ventas -la esposa del mandatario actual es publicista de carrera, no modelo profesional.

Ha hecho una y otro publicidad de Unilever, Bachoco, Coca-Cola, Heineken y Oxxo, entre otras empresas que donando esquivan el pago de impuestos al Sistema de Administración Tributaria, porque el monto de lo donado les es devuelto o no cobrado, pues es con fines «altruistas».

De ser así, el jefe del poder Ejecutivo y la presidenta del DIF estarían promoviendo con la explotación de su imagen, cobren por hacerlo o no cobren, una irregularidad que debía ser legislada y sancionada, porque esa vieja práctica premia a los incumplidos y castiga a los ciudadanos que sí pagan sus impuestos. ¿Lo saben él y ella? No. Nadie se los ha dicho. Y ni les interesa quedar fuera de esas acciones tramposas.

Es mucho dinero 344 millones de pesos, sí, pero además el DIF pide dinero. Pide limosna para dar caridad. Las proveedurías -incluso las panaderías regalan pan de dulce, con exceso de harinas y azúcares que van a adultos mayores, discapacitados y niños- también gustan de donar para quedar bien y hacerse publicidad con La pareja gubernamental.

Para su informe de «actividades», que abortó la Emergencia Sanitaria, el DIF gastó -¿o fueron donaciones?- mucho dinero en espectaculares, invitaciones y en la organización del acto político, cuyos recursos debían estarse repartiendo entre las familias vulnerables que no sólo tienen frío, sino hambre.

¿Cobra Cuauhtémoc Blanco por aparecer recibiendo -y entregando- las donaciones de esas marcas? Y más aún: los 344  millones de pesos de los presupuestos federal y estatal hacia dónde han ido?

letraschiquitas

Sí, dos noches pernoctará en Morelos el presidente Andrés Manuel López Obrador -cuando durmió en Las Estacas le ofreció la Lotería Nacional a Margarita González, quien sin pensarlo jaló La estafa maestra a la Cuatroté-, en su gira de tres días para entregar obras y supervisar la reconstrucción, teniendo como invitado especial al gobernador Cuauhtémoc Blanco. Dije bien: invitado***. Nada, absolutamente nada productivo ha hecho el diputado «independiente» José Casas González, sino reñir con todas y todos, abandonando a sus «representados», cachar temas que lo visibilicen y dar discursos que fomentan el odio, la división y el golpeteo, mientras incumple sus acuerdos políticos***. El diputado Alfonso Sotelo se sacudió ayer a su igual Marcos Zeta, ambos del PES, tras reaccionar tardíamente a su acompañamiento en la mesa para hacer declaraciones políticas de un acto que no es político, sino judicial, con lo cual demostró que además de apoyarlo, podría estarlo encubriendo***. El vendedor de tapas de huevo, José Luis Galindo, pidió como diputado local apoyo federal para el campesinado morelense, con la misma desfachatez con la que no hace nada el gobierno estatal. Se debían cortar el cordón umbilical del paternaliemo federal***: La presidenta del Instituto Morelense de Procesos Electorales, Isabel León, prefirió criticar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que jalarle las orejas a la Legislatura 54 por legislar mal el tema de la violencia política contra las mujeres, que las dejan fuera de la mitad y mitad en la asignación de candidaturas, que los hombres celebraron con alegría***. El anuncio de reestructuración de la Deuda Pública, de parte de Mónica Boggio, no es sino un nuevo empréstito disfrazado que también, con alegría, aprobarán las/os diputadas/os a la L54***. Duro golpe al hampa dio la Jefatura de Policía, al encapsular a cualquier número importante de delincuentes, a quienes les encontró armas blancas, pero no drogas. Lo que no hace en la calle, lo lleva a cabo en la penitenciaría de Atlacholoaya.

Perspectiva Electoral

Por Marcos Pineda

La indicación presidencial ha sido muy clara y tajante: los integrantes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador que aspiren ser candidatos a algún puesto de elección popular tendrán que presentar su renuncia al cargo que actualmente ocupen a más tardar a fin de mes.

AMLO dijo que eso fue lo que acordaron, pero en realidad no es un acuerdo, sino una indicación, al margen de los períodos que establecen las diferentes leyes electorales. No importa si de acuerdo con la legislación local los funcionarios pudieran haber presentado su renuncia después, en otro momento. Tampoco se trata de que pidan una licencia para ausentarse mientras saben si logran o no la postulación y luego la candidatura para las elecciones constitucionales. Renuncian o renuncian, no hay alternativa.

El propósito de tal exigencia presidencial gira en torno a varios temas fundamentales para garantizar la equidad en la contienda y la legalidad en los proceses internos de selección de los candidatos. Busca que los participantes no hagan uso de sus cargos para promocionarse políticamente, es decir, no beneficiarse de la exposición pública que representa el ocupar un puesto federal. También, evitar la tentación de abusar del poder que tengan, sobre personas y presupuestos, e incluso utilizar recursos públicos en su promoción personal.

Por supuesto, evitar ese tipo de abusos ha sido una demanda muy añeja de la izquierda histórica en México, ya que en tiempos recientes se estilaba que los funcionarios públicos presentaran licencia a sus encargos hasta el último minuto en que las leyes electorales o las normas de sus partidos se los permitieran, en lo que en el PRI se volvieron expertos, todo con el objeto de aprovechar al máximo lo que pudieran de su estancia en la nómina de gobierno.

Y aunque los personajes aludidos pudieran reclamar, hasta por vías jurídicas que tal indicación, presentada como acuerdo, viola sus derechos civiles y políticos, no parece que haya nadie dispuesto a enfrentar en ese terreno a su jefe, el presidente de la República.

Como el llamado es a renunciar a sus puestos y no a pedir licencia, AMLO, su jefe y líder moral, les está advirtiendo que de no conseguir la candidatura o perder las elecciones constitucionales no tendrían reservado su puesto de trabajo. La invitación, que insistimos, es una indicación presidencial, intenta llevar a la reflexión a los aspirantes que pretendan obtener alguna candidatura, sobre las posibilidades reales que tienen de lograrla.

Y sus efectos serán principalmente dos: la cantidad de aspirantes se reducirá, ya que los aventureros que tradicionalmente le tiraban arriba, para ganar algo abajo, la van a pensar dos veces antes de dejar la comodidad y seguridad de sus sueldos y prestaciones, perfectamente asegurados por el presupuesto de la federación. Las posibilidades de que sean mal utilizados los recursos públicos serán menores, pero no dejarán de existir, puesto que los intereses que giran alrededor de las candidaturas conciernen no sólo a los aspirantes en sí mismos, sino también a los grupos políticos a los que pertenecen, a personalidades que en este momento no pretenden competir electoralmente, pero que están trabajando proyectos políticos para otros momentos y bien pudieran hacer lo que hacían los que estaban antes, abusar del poder para beneficiar a sus candidatos

Para iniciados

Y en Morelos ¿cuándo y de qué manera podría haber algo así? ¿Acaso Cuauhtémoc Blanco tendrá la capacidad como para hacerlo? Por favor no se ría cuando pregunto por la capacidad del gobernador, la pregunta es en serio ¿tendrá la capacidad? ¿Y Hugo Éric Flores Cervantes, que ocupa un cargo federal en el gobierno de AMLO, va a presentar su renuncia para poder perfilarse como número uno en alguna de las listas de plurinominales de su partido Encuentro Solidario?

Excelente jueves.

La información es PODER!!!

El Reino del Cardo

  • El 10, en Sección de Deportes
  • De Espectáculos a Horóscopos 
  • Próximo Vuelo al Extranjero

Pave Soberanes

​Los 75 mil 814 ciudadanos que votaron por Cuauhtémoc Blanco el domingo 1 de julio de 2018 y que, decepcionados, lo mantienen reprobado como su gobernador -sin descontar a un millón 800 mil que no votaron por él, una especie de reprobación profetizada-, parecen haber sido soñados por Voltaire que, irónico, abrevió la fábula de Jotám:

«En cierta ocasión, hubo que escoger rey entre los árboles», empezó sin ahorro de vocablos contra la monarquía de entonces.

«El Olivo no quiso abandonar el cuidado de su aceite», prosiguió quien no sentía especial simpatía por la democracia, pues consideraba que las masas eran ante todo crueles y estúpidas, «ni la Higuera el de sus higos, ni la Viña el de sus uvas, ni los otros árboles el de sus respectivos  frutos».

«El Cardo, que no servía para nada», resolvió Voltaire -François-Marie Arouet en realidad-, «se convirtió en rey, porque tenía espinas y podía hacer daño».

Así lo narra Pedro González Calero en Filosofía para Bufones (Editorial Planeta, España, 2007, p. 123) y su parecido con la obra de la editorial El anfitrión del mundo es extraordinario.

Esos 75 mil 814 ciudadanos -¿hubo turismo electoral de la CDMX en Morelos?- prefirieron entre el bosque, y los resultados no pueden ser de otra manera. Por doceavo mes consecutivo, encuesta por encuesta, el señor Blanco empezó el dozavo mes, octubre, el de su segundo año, en el subsuelo gubernativo nacional.

Es de agradecer que México sea un país de sólo 33 entidades federativas, porque de haber más, ahí estaría sin duda Cuauhtémoc Blanco.

A ras de suelo los resultados del gobierno de Morelos, de la mano de los poderes Legislativo y Judicial, la noticia, sin embargo, no es noticia. Lo grave supone la insostenibilidad de un estilo de gobernar que va de la improvisación a la ignorancia, de ida y vuelta, y no sólo ello, sino lo sistémico de la decadencia. En septiembre bajó a 14.6 por ciento de aprobación social, es decir, 1.4 de calificación, del 1 al 10.

No fue en la sección de política ni de información general de los diarios, donde se dio a conocer esa noticia rutinaria, consuetudinaria, invariable, sino en un diario deportivo, Medio Tiempo, el influyente medio que siguen millones, entre dueños de equipos, directivos, futbolistas, aficionados y periodistas especializados de México.

No falta mucho para que Paty Chapoy o Juan José Origel analicen en sus programas de chismes de farándula la cosa gubernativa y llegue la información a Carmen Salinas, su madrinita -¿qué van a decir Paty Navidad, Jordi Rosado,  Florinda Meza?-, de que Cuauhtémoc Blanco nomás no la hace.

El PES debió consultar a Mhoni Vidente, la astróloga de las estrellas, qué le deparaba el destino a Morelos con el Cardo elegido rey.

letraschiquitas

En El Chinelo -revista de caricatura política de Heriberto Córdova-, ya en circulación en quiscos de periódicos, la portada incluye el siguiente diálogo entre «Graco» y «Cuauhtémoc», en ese orden: -Compa-ñero (sic), gracias a ti algunos me ven carismático, honesto, estadista. «¿Y qué es eso?»***. La ambición electoral de diputadas/os a la Legislatura 54 intoxicó el tema de la violencia política contra las mujeres y será Zapote 3, presidido por Isabel León, la que delinee las reglas y sanciones en las campañas electorales. Que no se quejen las diputadas que irán al concurso electoral para extender su período o brincar a otro cargo, en caso de padecer violencia electoral, lo que de todas formas no debía suceder***. Mientras Jessica Ortega recriminó la conducta cameral desde Movimiento Ciudadano, mostrando compromiso con sus iguales, Tania Valentina Rodríguez, del PT, prefirió ponerse contra la Cuatroté -es decir, contra el presidente Andrés Manuel López Obrador-, gracias a la cual tiene su banco diputadil, en el tema del fin de los fideicomisos. Obvio, es dinero***. Cristina Balderas, del PRD, saludó la decisión de la Corte, que dio revés a la abusiva Reforma Electoral de El cártel de Gándara sin número***. ¿Buscar Cuauhtémoc Blanco recursos internacionales para el agro morelense es anuncio de vuelo al extranjero?

Perspectiva Electoral

Por Marcos Pineda

El Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación (TEPJF), en su sesión de la sala superior del día de ayer, declaró infundados e improcedentes, según el caso, todos y cada uno de los recursos y juicios interpuestos contra la realización de la encuesta con la que se designará a la nueva dirigencia de Morena, el partido del presidente López Obrador. La encuesta quedó firme, las decisiones de esta sala del Tribunal son definitivas e inatacables.

Ya lo que manifestaron y manifiesten en lo sucesivo los morenistas inconformes sonará mucho más a otro de los berrinches a los que nos acostumbraron desde que militaban en el PRD o con lo que justificaron su salida del PRI, según el caso. No tienen ya otra opción, tendrán que alinearse con quien quede en la dirigencia o perfilar su salida de ese instituto político.

Lo más relevante de la contienda por encuesta ya no es ni la legalidad del proceso, ni el señalar la incapacidad de los morenistas para, como lo dijo uno de los magistrados electorales, tener una convivencia interna en paz. Lo que se revela es el tipo de morenismo que respalda a la 4T del presidente López Obrador.

Un morenismo que ha seguido el mismo camino de la polarización, la pelea y el encono, pero no contra los adversarios de AMLO, sino en contra de sí mismos. A pesar de que haya muchas tribus, muchas corrientes, algunas de ellas bastante corrientes, en el fondo y en la superficie se han develado los dos extremos del morenismo: el crítico y de a ciegas.

En otra ocasión analizaremos los contenidos de ambos morenismos. Baste por el momento decir que el morenismo crítico lo encabeza Porfirio Muñoz Ledo. El morenismo a ciegas lo representan tanto Mario Delgado como Yeidckol Polevnsky. Ella y él, son lo mismo.  Ahora lo que está en juego es un proyecto de partido. Un proyecto que con Muñoz Ledo podría tener rumbo y racionalidad. Y con Delgado o Polevnsky sería el proyecto del oportunismo y del reparto del poder que les deje administrar López Obrador.

Ya sólo es cuestión de tiempo para confirmar si la popularidad de Porfirio Muñoz Ledo entre los simpatizantes y militantes de Morena no es alcanzada por Yeidckol Polevnsky o por Mario Delgado, después de la arrebatada carrera de los candidatos en los últimos días para ganar reflectores. Ya lo que falta es saber si la dirigencia nacional de Morena será encabezada por los críticos a los de a ciegas.

Para iniciados

Tal parece que todo el equipo del Lopezobradorismo a ciegas se volcó en apoyo de Mario Delgado y que Yeidckol prefirió no formar parte de las disputas públicas. ¿Será que Polevnsky ya está resignada a que triunfará Muñoz Ledo? ¿O supone que callada le irá mejor en la encuesta y ganará? ¿O bien su silencio obedece a que ya acordó no ser un factor que debilite aún más la ya de por sí difícil situación de competencia en la que se haya Delgado?

En cuatro días sabremos los resultados. Ya Porfirio casi casi se ha declarado ganador, además de que asegura, va arrasando. Mario sigue dando la pelea y movilizando a  los apoyadores a ciegas, que han recibido línea de una y mil formas para respaldarlo. Y de Yeidckol, pues dicen, el que calla otorga.

Excelente mitad de semana.

La información es PODER!!!

Francisco Hurtado Delgado

El Juicio para la Protección de los Derechos Político Electorales de la Ciudadanía, se origina en el año de 1996, cuando no procedía el amparo en materia electoral por la famosa resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a la “Incompetencia de origen”, por la razón de invadir otros poderes y además, no se podía judicializar en materia electoral; de esa manera se crea también un Tribunal especializado en materia electoral y la garantía del recurso mejor conocido en lo sucesivo como Juicio para la Protección de los Derechos Político-Electorales del Ciudadano (JDC). Pero, ¿sabes Cómo, Qué, Cuándo y ante Quién hacer uso del JDC?

Recuperando lo expresado por Manuel González Oropeza, quien describe que la Justicia Electoral es “la garantía republicana de toda forma de gobierno”. Es por ello que primero debemos definir, que un JDC es un medio de impugnación en materia electoral, a través del cual los ciudadanos pueden solicitar la protección de sus derechos político-electorales, así como de todos aquellos derechos fundamentales estrechamente vinculados con éstos.

Así mismo, resulta pertinente recuperar los criterios emitidos por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que ilustra la finalidad del JDC que consiste en restituir a los ciudadanos el uso y goce de sus derechos, a través de su protección legal y constitucional; es por ello que le llaman el Amparo Político.

También el JDC defiende los derechos de asociación, participación en la política, particularmente en el ejercicio de los derechos fundamentales como: decidir el sistema de gobierno, elegir representantes políticos, ser elegidos y ejercer cargos de representación, definir y elaborar normas y políticas públicas, controlar el ejercicio en la función pública de y sus representantes. Por otra parte, el derecho electoral regula: La organización de las elecciones, la validez de los resultados electorales, el control legal y constitucional de las mismas.

No quiero concluir, sin dejar de hacer notar que nos encontramos con un problema, el cual no debe ser obstáculo para hacer frente cuando exista una violación a los derechos político electorales, y refiero que para ello, debe existir una Defensoría Electoral Ciudadana, tal y como ya se aplica en la Sala Superior con la Defensoría Pública Electoral, pero sólo para Pueblos y Comunidades Indígenas; defender nuestros derechos políticos electorales debe ser para todo ciudadano y ciudadana sin excepción de garantía democrática.

Perspectiva Electoral

Por Marcos Pineda

En Morelos, Morena no es el partido en el poder. Es un aliado. Aliado del Partido Encuentro Social, el PES, aliado de Cuauhtémoc Blanco y de Hugo Éric Flores, quienes tienen de encargado de la operación política a Jorge Argüelles, a quien impusieron como presidente local, por encima de los fundadores y líderes locales de ese partido.

Ante las escasas probabilidades de que el PES pudiera sobrevivir como partido político local y como partido político nacional en las próximas elecciones, urdieron un maquiavélico plan para reformar las leyes electorales locales y así estar en condiciones de ventaja por sobre los demás institutos partidarios.

A principios de junio de este año el Congreso local aprobó una reforma electoral, bajo esa cuestionable mayoría calificada de 13 de 20 votos, con la que permitirían que el PES se pudiera aliar con otros partidos políticos, pudieran reelegirse los diputados y presidentes municipales, bajo condiciones menos estrictas, se incrementara el número de diputaciones disponibles y se integraran criterios de inclusión de las comunidades con población mayoritariamente indígena, que harían más compleja todavía la integración de fórmulas y planillas, además de lo que ya de por sí es complicado, bajo las normas de paridad de género.

Por supuesto que los partidos políticos afectados se opusieron y la mayoría de los cabildos no aprobó que llevara a cabo la reforma, que de todas maneras fue publicada en la gaceta oficial, lo que generó muchas inconformidades más. Muy a la mala, haciendo el Ejecutivo gala de abuso de poder, queriendo beneficiar a su partido político, el PES, del control que tiene en el Congreso local, encontró resistencias que no pudo vencer.

La reforma no pasó. Y la SCJN le puso ya la cereza al pastel: anuló en su totalidad el decreto 690  por el que se adicionaban y derogaban diversas disposiciones del Código de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Morelos y de la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Además de la vergüenza por la pifia cometida en el Legislativo al haber incumplido en los tiempos establecidos para llevar a cabo reformas electorales, la crítica al partido en el poder, el Partido Encuentro Social, por tan burda manera de tratar de torcer la ley electoral, hay que sumarle ahora la desventaja comparativa que tendrá en las próximas elecciones.

La cantidad de diputados plurinominales a repartir seguirá siendo de 8 y los distritos electorales, 12. Los principios de paridad de género serán también los mismos que aplicó el Impepac para la elección del 2018. Y el porcentaje para acceder a las plurinominales y conservar el registro será de 3% y no 4, como lo planteaba la reforma y no habrá candidaturas reservadas para las comunidades mayormente indígenas.

El marco legal electoral para las elecciones del 2021 será el mismo que el de la anterior elección. No le salió la jugada al PES, tendrá irremediablemente que vérselas solo en la elecciones, además de cargar con el descrédito de haber intentado obtener ventajas moralmente indebidas.

Para iniciados

Nada tiene qué hacer el gobierno estatal promoviendo la firma de pactos o convenios en materia electoral. Su función está tan plenamente delimitada como la de los órganos electorales, que gozan al menos teóricamente de plena autonomía. Al gobierno únicamente le corresponde asignar y garantizar que el Ople cuente con los recursos necesarios. Y eso no requiere del lucimiento de ningún funcionario, cómo Pablo Ojeda, promoviendo pactos, acuerdos o convenios, sin fundamento alguno, más que la intención de meter las manos en el proceso electoral. Mal harían las fuerzas políticas y los órganos electorales si permiten la intromisión del gobierno en las elecciones.

Excelente martes.

La información es PODER!!!

Perspectiva Electoral

Por Marcos Pineda

No es la primera vez que el presidente de la República, fundador y líder moral del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) alza fuerte la voz para señalarle a sus correligionarios que están perdiendo el rumbo. Incluso en la primera, ocurrida hace alrededor de un año, advirtió que si su partido se convertía en aquello contra lo que se propusieron luchar él renunciaría a su militancia. Todo indica que eso ya ocurrió, pero de ninguna manera parece que López Obrador tenga intenciones de renunciar, al menos no hasta que pasen las elecciones del 2021.

Sabedor de que los electores se dan cuenta del desaseo, de la lucha del poder por el poder, la carencia de ideales entre la mayoría de los líderes morenistas, el pragmatismo con el que se está desarrollando la sucesión por la dirigencia nacional, los escándalos que han ido protagonizando las diferentes figuras visibles del morenismo nacional y local y el oportunismo con el que se evidenciaron personajes como Gibrán Reyes y Antonio Attolini, por ejemplo, llamó a oponerse a que su partido siga ese rumbo y los fustigó casi como si se tratara de sus adversarios.

AMLO ha sido no sólo quien inspiró la creación de Morena, no sólo el capitán que dirige el timón, sino el timón mismo. Él ordenaba y tiraba hacia un lado y otro, y los demás lo seguían, remaban a su favor. Y así, ganaron en la primera elección presidencial en la que participó Morena.

Ahora AMLO se alejó de su partido, pidiendo licencia mientras dura su mandato. Y lo que ha ocurrido en poco menos de dos años es una profunda confrontación de grupos, intereses, facciones y personalidades. Rancios ex priistas, izquierdistas históricos, líderes populares de las viejas y nuevas generaciones, tecnócratas y muchos extraviados políticos fueron a parar a Morena y se disputan el control de los recursos y el ejercicio del poder que pueden tener desde el partido, no les queda más por qué pelear, ya que al interior de las instituciones federales el que manda y decide todo es uno y sólo uno, el presidente de la República.

Por supuesto que AMLO hizo el llamado a corregir el rumbo y les dijo que nadie es indispensable, porque le preocupa que finalmente vaya a tener consecuencias electorales adversas a su proyecto de la 4T lo que suceda con su partido, ya que su fuerza después de junio, dependerá en buena medida de los triunfos o derrotas de sus candidatos.

Si en Morena no lo entienden así, estarían ya jugando en contra de López Obrador, sea conciente o inconcientemente.

Para iniciados

Graco Ramírez metió en todo brete en su momento al instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana al escatimarle recursos que se suponía eran necesarios para la realización de las elecciones. Eso se consideró entonces como una manera de someter al Consejo General a sus designios. De nueva cuenta el Impepac requerirá de una ampliación presupuestal. ¿Hará lo mismo Cuauhtémoc Blanco, o si no él, quien tomé las decisiones por él, que bien podría ser el secretario de Gobierno, Pablo Ojeda Cárdenas?

Excelente inicio de semana.

La información es PODER!!!

Por Jorge Meade Ocaranza

Las noticias de hechos que no quisiéramos que pasaran viajan más rápido que las buenas; me llamaron del rumor a la confirmación, atentaron contra Juan, por el rumbo de su casa decían.

A fines de 1978, siendo dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad del Estado, una generación de jóvenes (muchos veníamos de la Preparatoria #1,) decidimos incursionar en la vida partidista. Algunos terminábamos nuestros estudios y éramos una generación muy plural, con dirigentes muy combativos y luego nos contactó José Ramón Martel, entonces ya líder del MNJR del PRI.

Buscamos la dirigencia juvenil en el Estado y había algo que nos unía: nuestro origen universitario. En este sentido, faltaba más presencia en zonas urbanas y fue cuando tuve el primer encuentro con Juan Jaramillo. Nos conocíamos de saludo, como muchos coincidí con él en el negocio de su señora madre, la fonda de “La Güera”, en el mercado.

Rápido acordamos y nos sumamos, como él era directo, me comentó sobre qué espacios le tocaban y eso llamo mi atención; quería la Secretaría del Deporte y la Coordinación de Eventos.  Después ganamos la elección y Juan organizaba torneos de fútbol en colonias y comunidades. Recio, con una agilidad mental para dar respuestas, desconfiado, audaz, simpático, buen amigo y mejor adversario, de mecha corta, desde entonces nos medimos como el decía. Siempre leal en sus acuerdos, terminó el Gobierno de Bejarano e inició el de Don Lauro Ortega; en campaña nos ganamos cada quien espacios, se ganaban entonces trabajando, exigiendo se nos acusaba de rudos, pero cada quien en lo suyo. Desde entonces, ganamos espacios políticos, se nos respetaban pero había resultados, presencia,

Juan y Javier en ese entonces tuvieron dos brazos políticos: la Alianza de Barrios y el periódico El Clarín y por nuestra parte el GUMAC que inició con Tomás Osorio, Alejandro Pacheco en la Universidad y en mi caso en el MNJR en el PRI.

Juan se organizó en las zonas urbanas, (más en específico en Cuernavaca) y recuerdo que un día pasó lo inevitable: nos enfrentamos como grupos en búsqueda de la candidatura de Cuernavaca y cada uno tenía el suyo. Aún lo recuerdo porque hubo de todo, incluso se llegó al enfrentamiento, al final no hubo vencido ni vencedores, cada uno tomó sus espacios. 

Juan creció, se organizó, tenía una gran capacidad de movilización a su estilo y con un sector muy definido, coincidimos en campañas, regidor, diputado local, diputado federal a la muerte de Alfonso Sandoval Camuñas. Su temperamento y su origen lo hicieron más combativo; algunos decían se pasa, irruptivo, amaba Cuernavaca, el centro de la ciudad era su espacio natural decía Victor Cinta en paz descanse. En pocas palabras: un orgulloso morelense.

Donde pasó Juan, dejó huella, no pasó desapercibido, su formación y experiencia lo hicieron más agudo y frontal, sensible con un claro compromiso social, gestor incansable, abrió mucho espacios de participación para la gente. Así era: extremo querido y temido.

Muchas veces acordamos y siempre cumplió, recuerdo que hace dos años, siendo candidato a gobernador nos reunimos, no coincidimos pero de frente actuó. Era mejor así de frente como él era, no como muchos que juegan dos bandos y le reconozco que a mi hijo Jorge le tuvo un gran aprecio, “El chiqui fraile” le decía. Nos vimos dos veces antes de conocer la tragedia, la emboscada y solo así pudieron, de frente no.

Juan no se abría, tuvieron el un acto cobarde de acribillarlo. Escuché a la hija de Javier exigir que la autoridad haga su trabajo y que fue un tema político lo que provocó su muerte.

Nadie puede permitir que los hechos no se esclarezcan y dejar que pase el tiempo para olvidar como ahora se hace. Los Jaramillo son una gran familia y sin duda el deseo de su señora madre que se mantuvieran unidos, hoy es su fortaleza.

Damos un adiós al amigo Juan, con quien coincidí en el quehacer político y su muerte duele. A veces estuvimos sumados, otras no, pero siempre nos respetamos, cabal y honorable siempre.

Solo espero se haga justicia y no este crimen no quede impune como otros. Mis condolencias a la familia, a todos les aprecio y respeto.

Perspectiva Electoral

Por Marcos Pineda

Después de una minuciosa revisión de la metodología utilizada por las tres empresas que participaron en la encuesta de reconocimiento, coordinada por el INE, para definir a quienes serán medidos a fin de seleccionar entre ellos a los próximos dirigentes nacionales del partido Morena, cualquier experto en estadística y estudios demoscópicos puede concluir que es impecable. Técnicamente, no se le puede poner “pero” alguno.

Todos los aspirantes conocían la metodología y los tiempos, las reglas y los riesgos, e incluso firmaron su aceptación. Sin embargo, como suele suceder con los morenistas y sus antecedentes partidarios de la izquierda perredista, hubo voces que manifestaron su desacuerdo con los resultados y hasta acusaron la comisión de fraude, junto con la colusión de Muñoz Ledo y Mario Delgado para dejar a los demás fuera de la contienda.

Al joven politólogo Gibrán Ramírez Reyes, que de plano estalló e impugnó ante el Tribunal Electoral, a pesar de que encuestadores e investigadores serios ya le habíamos advertido que podría obtener beneficios políticos por su participación, pero no la presidencia de su partido, solamente le falta irse a poner en plantón a la Av. Reforma y después investirse en el Zócalo como presidente legítimo de Morena, para seguir la tradición de que cuando la izquierda pierde acusa fraude y se niega a aceptar los resultados.

Un detalle, pero un detalle muy relevante, que nos deja serias dudas, es la manera en que Adriana Menéndez, Hilda Díaz y Yeidckol Polevnsky  se integraron al grupo de cinco que competirán por la presidencia del partido en el poder. Sus nombres no fueron sometidos a encuesta para saber qué tan conocidas son cada una, entre los militantes y simpatizantes de Morena. Las tres pasaron automáticamente por el criterio de paridad de género. Está claro que la más conocida entre ellas es la polémica Polevnsky, de quien se dice goza del respaldo de López Obrador.

No saber con cuántos puntos de conocimiento llega Yeidckol a la segunda encuesta, a la definitoria, siembra la duda sobre si será o no una rival efectiva para Muñoz Ledo, ya que ni Mario Delgado, ni Menéndez, ni Díaz, podrían ganarle. Lo que más le ayuda a Yeidckol es que no se sabe qué tan popular es entre los morenistas, mientras la fortaleza de Muñoz Ledo es que ya se sabe lo popular que resultó. De haberse medido también a las mujeres, quizá ya ni fuera necesario hacer la segunda encuesta. Muñoz Ledo y Citlali Hernández serían los siguientes presidente y secretaria general, respectivamente.

Pero la realidad es que tendremos que esperar hasta el 11 de octubre para saber si Polevnsky pudo ser rival para Muñoz Ledo, o si este último se convertirá en el primer mexicano que haya dirigido tres partidos políticos nacionales.

Para iniciados

Juan Jaramillo Frikas, arteramente asesinado el pasado en miércoles, se estaba preparando para anunciar que buscaría ser de nuevo representante popular, pero ahora por la vía de la candidatura independiente. Una opción válida que fue truncada de tajo, toda vez que había perdido ya no sólo la confianza en el partido que le dio oportunidades y lo vio crecer políticamente, el PRI, sino también había perdido la esperanza de que el PRI pudiera ser de nuevo el gran partido que algún día fue.

Excelente fin de semana.

La información es PODER!!!

Juan Daniel Porcayo González

Licenciado en Derecho con Mención Honorifica por la Universidad Privada del Estado de Morelos. Abogado Postulante en materia penal y amparo en la Firma Legal Código Quattro

En materia penal, mucho se habla sobre la distinción entre delitos graves y no graves, que, aunque en ocasiones representan un parámetro para la imposición de alguna medida privativa de la libertad –prisión preventiva-, debemos dejar en claro una premisa “no todos los delitos graves ameritan prisión preventiva oficiosa, pero si todos los delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa son delitos graves”.

Esto es así porque el artículo 150 del Código Nacional de Procedimientos Penales hace una especial referencia al respecto, sosteniendo que se califican como graves aquellos delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa o que, excedan una media aritmética de cinco años. Luego entonces, es claro que en el artículo 19 constitucional segundo párrafo -aunque ambiguo en su redacción-, podemos encontrar los delitos que ameritan prisión preventiva, en relación con el artículo 167 del Código Nacional de Procedimientos Penales; fijando una pauta clara de una serie de delitos catalogados como graves, sin embargo, a contrario sensu, podemos advertir que, en nuestro Código Penal del Estado de Morelos, existen conductas graves que no ameritan prisión preventiva oficiosa.

Por ejemplo, la inseminación artificial sin consentimiento es un delito grave, pues a quien la practique se le podrá imponer una pena de 15 a 20 años de prisión, es decir, su media aritmética son 17 años con seis meses de prisión y aunque es un delito grave, no amerita prisión preventiva oficiosa. Es cierto, la constitución prevé que se impondrá prisión preventiva oficiosa a aquellos delitos que atenten contra el libre desarrollo de la personalidad, pero, así como ocurrió en la contradicción de tesis registrada con número 551/2019, el legislador no estableció específicamente las conductas que encuadran en dicho supuesto, por ende, siguiendo el principio de taxatividad en materia penal, no se podría imponer prisión preventiva oficiosa.

Otro ejemplo lo sería la extorsión, -que, por cierto, es una de las constantes que muy lamentablemente padecemos los ciudadanos de Morelos- el cual es un delito grave, pues su pena va desde los 15 a los 20 años de prisión –atendiendo al criterio del Código Nacional de Procedimientos Penales- y, sin embargo, por su naturaleza no amerita prisión preventiva oficiosa, salvo que se haya cometido con medios violentos, lo cual, obvio es, cambiaría en cuanto a la forma de su comisión.

Luego entonces, no todo delito grave amerita prisión preventiva oficiosa, pero si todo delito que amerite prisión preventiva oficiosa constituye un delito grave.

Estimado lector, le saludo a distancia.