*Icono del futbol mexicano y tuvo su paso por los Cañeros

El profe y polémico Don Ignacio «Nacho» Trelles Campos falleció en los primeros minutos de este día, tras sufrir un infarto a las 19:45 horas del martes, en la Ciudad de México, a los 103 años; es una leyenda incomparable del futbol y todos los morelenses sienten su deceso porque fue quien inició con los Cañeros del Zacatepec la llamada época de oro el once cañero, escribiendo una gran historia de esta figura del futbol mexicano.

Ignacio Trelles Campos, mejor conocido como “Nacho” Trelles, nació el 31 de julio de 1916 en Guadalajara, Jalisco. ​

Llegó al poblado de Zacatepec en el año de 1948 para entrenar a la selección de Morelos, con la que fue campeón en el torneo nacional de Acapulco, Guerrero; en 1949 fue campeón con la misma selección en torneo celebrado en Cuernavaca. ​

Don Nacho «murió en paz, y en casa junto a su familia, sus hijas inseparables como Leti; el lunes empezó a sentirse mal en su condición, y cuando menos se esperaba se fue muy rápido. Al morir se fue tranquilo, satisfecho de la vida por tanto triunfo que le dio ahora ya descansa en paz”. ​

Ex técnico del Marte, Zacatepec, Toluca, América, y Cruz Azul a quienes hizo campeones, además dirigió a la selección nacional de México,  pero también dirigió a los “Arroceros” del Cuautla en su debut; realizó  una trayectoria de más de 40 años, 11 equipos y la Selección Mexicana, como entrenador del Tricolor dirigió en las Copas del Mundo de Chile 1962 e Inglaterra 1966, consiguiendo el primer triunfo mexicano en un mundial al vencer 3-1 a Checoslovaquia el 7 de junio de 1962, equipos donde dejara un legado. ​

En el año de 1951, Trelles Campos conforma un equipo para participar en un torneo de Reservas en la Ciudad de México, y fue creada la segunda división en el país, donde fueron los campeones, el mismo año debutó en Primera División el 29 de julio de 1951, con la victoria 8-0 de Zacatepec ante Veracruz, siendo este el debut más goleador de cualquier franquicia en la Liga fue un récord mundial de goliza.

Luego pasó a dirigir al desaparecido club Marte en Cuernavaca que tenía Eduardo Garcilazo que era presidente municipal, logrando su primer título de liga en la temporada 1953-54, se fue a este equipo, y nadie sabe cómo, y porque se fue, como lo señaló Arturo “Tigre” Betancourt quien fue vicepresidente, y a su vez delegado o representante en la Federación Mexicana de Futbol del equipo Zacatepec, compañero y gran amigo de Trelles, de este salieron varios jugadores para Zacatepec, por lo que varios fueron campeones el mismo año, entre ellos el recordado argentino Carlos Turcato, quien también dirigió a Zacatepec.

Con el Zacatepec se hizo muy famoso con regar la cancha para que el balón rodara más veloz y para que los rivales se cansaran, después de tantas historias y con su fama de buen estratega y a través de su paso por el equipo de futbol Cruz Azul. ​

Bien se recuerda cuando Nacho Trelles visitó por primera vez el nuevo estadio Agustín “Coruco” Díaz, fue traído por el Círculo de Informadores Deportivos del Estado de Morelos (CIDEM), ya había pasado mucho tiempo y el gobierno del estado en ese entonces quería traerlo pero se le había dificultado  como en dos ocasiones, cuando venía Cruz Azul para acá y fue cerrada la pista en Tres Marías, otra vez él se regresó, ya que sus piernas no le daban para más.​

Con estos antecedentes la prensa deportiva se dio a la tarea de traerlo ya que contábamos con las mejores armas, lo planeamos bien junto con el “Tigre” Betancourt, se habló con Pepe Montes administrador del estadio poniéndoles condiciones bien favorables para todos, nos dieron una camioneta grande y se pidió un carrito de golf, accedieron con todo gusto, un día antes su hija lo trajo a Cuernavaca,  en el camino quedó maravillado al ver de lejos por la noche el estadio, al entrar dijo que era una maravilla que no lo conocía, le hicieron vallas niños , y los jugadores veteranos del Zacatepec con sus playeras  en el intermedio del juego de Zacatepec León en la Copa MX, fue una lluvia de aplausos del público al dar la vuelta olímpica, de aquí el salió maravillado, muy contento  y luego se salió y ya con rumbo de nuevo a Cuernavaca, su condición física le impedía estar mucho tiempo ya que su pierna desde que fue lesionado con el Necaxa le molestaba mucho, sus hijas quedaron muy agradecidas por todo lo que se hizo con su padre.

Su hija Leticia explica que «se decidió que todo fuera aquí en la casa; dijo que se había conseguido un tanque de oxígeno que ya no fue necesario, porque se nos fue. Estamos muy agradecidos por las muestras de cariño en estos momentos de tristeza. Hace unos momentos veíamos fotos de sus 100 años que se celebró en Cuernavaca con la prensa deportiva, cuando llegó Cruz Azul y todos los jugadores que pasaron por el como futbolistas, y no sabes lo contento que se la pasó. Así hay que recordarlo”. ​

Trelles Campos inició su trayectoria dentro del futbol como jugador del Necaxa, formando parte de la exitosa era hidrocálida en la década de los 30, para después pasar al América, Monterrey, Chicago y Atlante, poniendo fin a su carrera en 1948, para luego iniciar como entrenador con los Cañeros del Zacatepec, llevado por el “Chino” Flores compañero de él en la fábrica donde trabajaban juntos.

Artículos Relacionados

Deja un comentario