En 2018, el municipio de Cuernavaca lanzó su Plan de Acción Climática Municipal (PACTUM), como parte de su adhesión al Programa de Acción Climática Municipal (PACMUN) impulsado a nivel nacional. Este plan representa el compromiso formal de la ciudad para medir, mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático, incluyendo un inventario de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
Desde entonces, se estableció la obligación de aplicar medidas de mitigación y actualizar periódicamente el plan, en línea con las mejores prácticas internacionales. Sin embargo, al entrar en el periodo 2025–2030, surgen dudas sobre su implementación real, dado que no se ha publicado un calendario oficial actualizado y que la población en general aún desconoce la existencia y alcances del PACTUM.
El reto de integrar el clima en la planeación territorial
Una de las interrogantes clave es cómo Cuernavaca integrará los objetivos del PACTUM en el proceso de actualización del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET). Esto es crucial para asegurar que los nuevos proyectos consideren su huella de carbono y adopten medidas para reducirla.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 (ODS 13), centrado en combatir el cambio climático, llama a todas las ciudades a:
- Medir y reducir sus emisiones de GEI.
- Aumentar su resiliencia ante fenómenos extremos (como lluvias intensas, olas de calor, incendios).
- Fomentar tecnologías limpias y energías renovables.
- Promover políticas públicas para la acción climática.
En ese sentido, el ordenamiento ecológico debe evitar el crecimiento urbano desordenado y fomentar asentamientos sostenibles, lo que está directamente ligado a los compromisos del PACTUM.
¿Cuáles son las acciones necesarias?
Para que Cuernavaca avance en sus metas climáticas, es urgente:
- Controlar y medir consumos institucionales (electricidad, combustibles, agua, residuos) mediante herramientas similares a las calculadoras climáticas que usan ayuntamientos de la OCDE y la Unión Europea.
- Implementar medidas de mitigación en sectores clave: energía, transporte, residuos, agricultura y forestal.
- Establecer un sistema de monitoreo continuo, con actualización del inventario GEI, verificación de avances y comparación con la línea base de 2018.
- Promover una cultura ciudadana de corresponsabilidad, en la que la población conozca su huella de carbono y adopte prácticas más sostenibles (uso de transporte público, energía solar, eficiencia energética, consumo responsable).
¿Vamos tarde?
Una de las metas del PACTUM era implementar al menos dos acciones de mitigación y adaptación climática antes de terminar la actual administración municipal. Sin embargo, no hay certeza pública sobre su cumplimiento ni claridad sobre los pasos siguientes.
En resumen, Cuernavaca tiene las bases técnicas para combatir el cambio climático, pero enfrenta retos significativos: falta de seguimiento, limitada implementación, escasa difusión del plan y poco conocimiento ciudadano. Alcanzar las metas climáticas no será posible sin una articulación real entre gobierno, sociedad y sectores productivos.
Porque frente al calentamiento global, la pregunta no es si tenemos un plan, sino si estamos dispuestos a cumplirlo.





