Fue celebrada recientemente La Feria Internacional de Turismo (FITUR), en Madrid, España, siendo esta el escenario de una muestra viva de la cultura mexicana con la participación de un grupo de artistas morelenses originarios de Yautepec, quienes acudieron no solo como bailarines, sino como auténticos promotores culturales de su comunidad y del estado de Morelos.
Su presencia destacó por llevar hasta Europa una de las expresiones más representativas de la identidad morelense, la figura del chinelo, que, más allá del impacto visual de su rítmica danza y del colorido de sus trajes típicos, encierra una historia profunda de resistencia y creatividad popular.
Su origen se remonta a la época colonial, cuando los carnavales eran exclusivos para las personas con poder económico, donde grupos de indígenas del pueblo mexicano ante esta exclusión, manifestaron su inconformidad de manera ingeniosa, saliendo a las calles disfrazados de forma exagerada y festiva, parodiando a los españoles de la época, de esta forma nació una danza que, sin ánimo discriminatorio, convirtió la burla y el simbolismo en una forma de protesta social.
En esta presentación internacional, el traje utilizado para representar al chinelo fue elaborado por artesanos del taller de Adrián Guzmán, de Chinelos Mágicos, un espacio reconocido por preservar las técnicas tradicionales y el cuidado artesanal en cada máscara y vestuario, dando un valor adicional a la participación morelense, al mostrar que detrás de la danza existe un trabajo colectivo que involucra historia, arte popular y saberes transmitidos de generación en generación.
Las máscaras, los bordados y los pasos que recorrieron Madrid quizá resultaron enigmáticos para muchos asistentes, quienes tal vez desconocen que en estas figuras se retrata una memoria histórica convertida en tradición viva.
La presencia del chinelo en FITUR fue así un acto de identidad y orgullo, confirmando que la cultura de Morelos sigue vigente y capaz de dialogar con el mundo desde sus raíces.






