PERSPECTIVA, POR MARCOS PINEDA GODOY.

La presidenta, Claudia Shienbaum Pardo, ya se desmarcó de tres piedras en el zapato de la política que le fueron heredados por su antecesor, ya saben quién.

Primero, Gerardo Fernández Noroña, cuyo nombre de plano fue eliminado de la lista de invitaciones a Palacio Nacional. Segundo, Alejandro Gertz Manero, bendecido con un exilio dorado a Gran Bretaña. El más reciente, el tercero, Adán Augusto López Hernández, quien conservará el fuero como senador, pero ya no el manejo de los recursos del grupo parlamentario ni el liderazgo en la estructura morenista.

La coordinación de la bancada guinda en el Senado recayó naturalmente en Ignacio Mier Velazco, pues ya se había desempeñado, en la práctica, como el operador de la presidenta en la Cámara Alta, pues todos los asuntos de interés para la mandataria pasaban por sus manos, así como la conducción de la mayoría de las reuniones con sus pares, en representación de López Hernández. Algo similar a como sucede en la Cámara de Diputados con Alfonso Ramírez Cuéllar y Ricardo Monreal Ávila.

No de sangre, pero sí hermano y personero político del expresidente, Adán Augusto declaró que habrá de integrarse de lleno al trabajo territorial de su partido, en la cuarta circunscripción electoral, rumbo a las elecciones intermedias del 2027. Por ley, al menos debe integrarse a una de las comisiones legislativas. Esperemos que asista a esos trabajos, pues de otra manera pagaríamos con nuestros impuestos a un senador que, en lugar de legislar, andaría en campaña anticipada.

Una de las entidades federativas que comprende la cuarta circunscripción es el estado de Morelos. Ya, los voceros, algunos oficiosos, sintiéndose pitonisas, y otros, pagados con cualquier bagatela, se apresuraron a difundir la idea de que el tabasqueño tendrá una gran influencia en la designación de candidatas y candidatos, en las entidades donde se supone operará. Casi, casi, que él las va a definir, por encima no sólo de las dirigencias partidarias, las encuestas, sino hasta de gobernadoras y gobernadores. Totalmente falso, no se vayan con la finta.

La salida de Adán Augusto de la coordinación parlamentaria y sus privilegios puede ser leída de muchas maneras, pero de ninguna como un premio ni a manera de ratificación de la confianza que tenga en él la presidenta. Lo escribí hace unos meses y se confirmó. Era insostenible. Puede darse por satisfecho si las investigaciones no lo llevan a su desafuero y procesamiento judicial. De ahí a que siga teniendo la influencia que tuvo, por ejemplo, en la conformación de los acordeones de la elección judicial, hay un trecho enorme. Ya pueden ir escribiendo los primeros versos del corrido político de Adán.

El movimiento morenista ganó un soldado en Adán Augusto, perdió un general y evaporó la ilusión en sus huestes de verlo en las boletas del 2030, a menos que en una de esas reciba tres años más de fuero en una diputación federal, siempre que se discipline y acepté que la presidenta no necesita de los apoyos como antes de las elecciones del 2024. Ya es la presidenta, ya llegó.

Si la política y las presiones de Donald Trump siguen el mismo rumbo, pronto habrá más cambios.     

Y PARA INICIADOS:

No hay maroma que valga. Si le creen a Sheinbaum o a Trump respecto a la suspensión del envío de petróleo a la Cuba, da igual. ¿Quién dice la verdad? No importa. En los hechos, se confirman, paso a paso, el cumplimiento del gobierno mexicano a las exigencias del impositivo presidente norteamericano. Ya hasta se parece a ese dicho de: “tú niega la fiesta, aunque te encuentren confeti en el cabello”.

La información es PODER!!!

Artículos Relacionados

Deja un comentario