Perspectiva

Insuficiencias

Por Marcos Pineda

El golpe mediático que pretendía ser el primer informe de Cuauhtémoc Blanco se diluyó en medio de severas críticas a los insuficientes resultados de su gestión durante el primer año y cuatro meses de su gobierno. Más tardaron en terminar las rondas de aplausos que los cientos de abyectos burócratas y grises líderes políticos fueron a darle para hacerse presentes y sentirse vigentes que en que ellos mismos se rieran a las espaldas del ex ídolo futbolístico y señalaran que no sólo va mal, sino que cada vez va peor.

La estrategia de seguridad pública, la obra pública, las inversiones productivas, el empleo, el fomento para el desarrollo, la confianza el gobierno, el combate a la corrupción y los demás renglones de la agenda pública son materias en las que sigue siendo reprobado dentro y fuera de las fronteras morelenses. No hay un indicador, ni uno sólo, que sirva para argumentar un buen desempeño gubernativo, pero sí varios lados flacos de advierten un Estado fallido, de escasos o nulos resultados.

El discurso en que fundamenta que se está sacando adelante a Morelos de la grave situación en que lo dejó la administración anterior, simplemente ya no funciona. Echar la culpa del presente a las administraciones pasadas ya no convence a nadie. Y menos cuando se va conociendo que poco se encarga Cuauhtémoc Blanco de los asuntos de Estado, siendo otras personas las que en su nombre o sin él toman las decisiones.

Aunque sus empleados de comunicación social y propaganda política han intentado mejorar la imagen del gobernador, logrando que se publiquen en algunos medios notas o comentarios positivos, la percepción que tienen los ciudadanos cubre su gestión de puntos negativos. Y eso tiene una razón bastante conocida en el ámbito de la mercadotecnia: por más que un mal producto, el que usted quiera, trate de ser presentado de como un buen producto, es decir, que se trate de engañar al consumidor, quien compra el producto se da cuenta de que la propaganda no se corresponde con la realidad, que el producto no es tan bueno, como se lo presentaron, sino tan malo como lo constatan en la práctica.

Aunque, desde la perspectiva de los ciudadanos que no forman parte del gobierno ni tienen tratos comerciales con el mismo, sería más sano que Cuauhtémoc Blanco renunciara al cargo de gobernador y junto con él se fueran todos estos funcionarios que no han dado buenos resultados, tanto los que trajo de otras entidades como los de aquí, todo parce indicar que tendrán que esperar a mejores tiempos políticos, incluso hasta pasadas las elecciones intermedias del próximo año. Rumores van y vienen, pero a él y a sus incondicionales se les sigue viendo muy tranquilos en el campo de golf, los restaurantes y los eventos deportivos.

Para iniciados

Es en serio que ya se analiza la posibilidad de reformar las leyes para que vuelvan a haber dieciocho distritos electorales locales y no doce, así como doce espacios para diputados plurinominales y no los actuales ocho. De cualquier manera, la reducción en la cantidad de congresistas no repercutió en la reducción del costo de la Legislatura. Y lo que sí ha sucedido es que la operación política y la construcción de acuerdos se ha dificultado. Les queda poco tiempo a los impulsores de esta iniciativa, ya que por ley tendría que presentarse y ser votada antes del mes de septiembre, que será cuando inicie formalmente el proceso electoral. Y además, ya que pronto se discutirán las reformas electorales en el Congreso de la Unión, podrían venir sorpresas, incluso hasta la desaparición del Impepac y la transformación del INE.

Excelente martes.

La información es PODER!!!

¿Por qué tantos feminicidios?

Francisco Hurtado Delgado

Lamentables, día a día amanecemos con noticias respecto a sucesos de muertes, violaciones y desapariciones de mujeres, particularmente los feminicidios, que de acuerdo al Sistema Nacional de Seguridad Publica, se han incrementado en los últimos cuatro años en un 111%; ¿Qué hacer para detener esta ola de violencia en razón de género?

En el artículo 325 del Código Federal Penal se tiene tipificado el delito de feminicidio, el cual estipula: “a quien comete la privación de la vida a una mujer por razones de género, cuando concurra alguna de las siete circunstancias: violencia sexual, lesiones o mutilaciones, violencia previa, relación sentimental existente entre el sujeto y la víctima, amenazas previas y/o exposición del cuerpo en la vía pública.”

De esta prescripción normativa se puede inferir que la muerte violenta de una mujer cometida por un hombre, es la forma más extrema de violencia contra la mujer y una de las manifestaciones más graves de la discriminación hacia ellas. Pero no sólo se asesina el cuerpo biológico de la mujer, se asesina también lo que ha significado la construcción cultural de su cuerpo, con la indiferencia y la tolerancia de un Estado masculinizado.

Radicar categóricamente la superioridad genérica del hombre frente a la subordinación genérica de la mujer, ese es el gran reto y desafío que tiene el Estado mexicano y la sociedad en su conjunto. Nuestra tarea diaria es eliminar el odio, el rencor y la hostilidad hacia ellas; actuemos sin diferencia y discriminación, fomentemos racionalmente la construcción social sin crímenes de odio y la culminación de violencia de genero contra ellas y; por último, en cuanto a las autoridades competentes, exhortar que no persista la impunidad, porque de lo contrario se podría considerar la configuración a un crimen de Estado por indolencia y omisión.

El feminicidio es un fenómeno multicausal que devela el grado de descomposición de la naturaleza humana y la pobreza del espíritu de los hombres agresores, pero, sobre todo, de la incapacidad del aparato judicial para contenerlo y castigarlo. De ahí el grito de protesta de todas las mujeres que reclaman justicia. Su voz es legítima y su grito desesperado ¡Ni una mujer violentada más! Esa debe ser la voz de toda la sociedad.

Por Julián Vences

La huasteca está de luto / Se murió su huapanguero

Ya no se oye aquel falsete / Que es el alma del trovero.

Amigo Isaías, qué privilegio el tuyo llamarte como el mayor de los profetas bíblicos; el único profeta citado por Jesús. Tú, por ser marxista, ignoraste lo que tenías en común con tu tocayo del Siglo VI antes de nuestra era; sin embargo, dedicaste incontables horas de tu vida a hacer lo que aquél: denunciar injusticias y esparcir buenas nuevas. Ya fuera en prensa escrita o radiofónica, en mítines y reuniones, le dabas su repasada a sinvergüenzas de cualquier calaña.

En 1968 te tocó vivir el horror de la matanza del 2 de octubre. Impotente, nada pudiste hacer para auxiliar a varios caídos por la metralla; sentiste las esquirlas vibrar cerca de ti, oliste la sangre de los asesinados a mansalva; todo eso te provocó una indignación que nunca se desvaneció en tu longeva vida.

A mi paso por el PRD conocí dos tipos de gentes:

a) Las infectadas de microfonitis (adictas al micrófono), gentes con ansias de hablar, de hacerse notar, aunque nada relevante expresaran. Tú estabas inmunizado contra este contagio; al contrario, siempre te escogíamos para comunicar mensajes o hacerla de maestro de ceremonias. Por eso fuiste mi vocero durante tres años. Cuando el PRD ganó la gubernatura tú hubieras hecho un buen papel en comunicación, pero no te tomaron en cuenta porque tu lomo, inflexible, siempre rígido, no te permitía sumisión alguna.

b) Las enamoradas del poder, las que levantan la mano diciendo aquí estoy, las que ansían una pizca de poder, por más pequeña que esta sea. De esta malformación también tú te salvaste. Me consta que nunca te anotaste para nada, siempre te propusieron. Como en el año de 1994 que llegaste de diputado plurinominal. Esa ocasión, otro camarada profesor exigía a gritos y manotazos que se le anotara en el segundo lugar; rechazó, con un rotundo ¡No!, el quinto lugar de la lista, y, entonces, Nacho Suárez Huape te anotó sin consultártelo.

El pasado 10 de noviembre, después del sencillo programa con que tus compañeros jubilados te homenajearon y reconocieron por tus años de lucha, quedamos en convivir bohemiamente, como te gustaba.

“Te tienes que echar la canción de Rogaciano”, le pedí.

“Me la echo, aunque de aquel chorro de voz solo me quedó un chisguete”, me advirtió.

Primera foto: 1993. Isaías habla ante el consejo estatal del PRD, momentos antes de la votación para escoger presidente estatal. Compitió contra Nacho Suárez Huape.

Segunda foto: Isaías, acepta su derrota con un abrazo fraterno a Nacho, quien sería segundo presidente estatal del PRD.

Perspectiva

Miscelánea en perspectiva

Por Marcos Pineda

Con base en el estudio, que Consulting & Research Estadística Aplicada llevó a cabo el pasado fin de semana, denominado “Los Gobernables”, quiero retomar algunos datos sobresalientes sobre cómo es que la sociedad está percibiendo a algunos de los prominentes políticos, que hoy por hoy, más suenan en Morelos. Aunque la encuesta tiene como principal objetivo saber cuál es la valoración que los electores tienen sobre posibles candidatos en elecciones futuras, también arroja indicadores que vale la pena comentar.

Los personajes incluidos fueron: José Manuel Sanz Rivera, Pablo Ojeda Cárdenas, Antonio Villalobos Adán, Lucía Meza Guzmán, Ángel García Yáñez, Jorge Argüelles, Tania Valentina Rodríguez Ruiz, Matías Quiroz Medina, Rabindranath Salazar Solorio y Raúl Iragorri Montoya. Seguramente en los próximos meses y años se agregarán o quitarán nombres a esta lista, en función de qué tanto sean protagonistas o posibles candidatos.

Puntos de conocimiento. Quienes resultaron ser más conocidos entre los entrevistados fueron Raúl Iragorri, en primer lugar, con 64 puntos de cien, Antonio Villalobos en segundo lugar, con 62 de cien, y Tania Valentina y Lucía Meza en tercer lugar, cada una con 58 de cien. Los menos conocidos fueron Jorge Argüelles y Ángel García, ambos con 40 puntos.

Sin embargo, si preguntamos quiénes tendrían mayores probabilidades de voto entre la gente que los conoce, los resultados son diferentes. Quien tendría la mayor intención de voto es Rabindranath Salazar, con 50 puntos, seguido de Ángel García con 34 y Pablo Ojeda con 32. Mientras, los más bajos en intención de voto son Jorge Argüelles con 32, Lucía Meza y José Manuel Sanz, con 22 cada uno.

A la pregunta sobre qué imagen tienen en lo general estos mismos personajes, en imagen positiva los más altos resultaron: Raúl Iragorri con 40 puntos, Rabindranath Salazar con 38 y Matías Quiroz con 36, de cien. En tanto, con la mayor imagen negativa tenemos a José Manuel Sanz con 52 puntos y a Tania Valentina y Antonio Villalobos, ambos con 38 puntos, cada uno.

Una pregunta más que se hizo fue la de si estaría usted de acuerdo con que Cuauhtémoc Blanco presentara su renuncia al cargo de gobernador de Morelos, a la cual el 63% respondió que sí, que renuncie, el 26%, que no, que no renuncie y el 11% declaró no saber o no querer contestar a esa pregunta.

En fin, son diferentes los resultados que este estudio arroja, y si es de su interés, con todo gusto puedo enviarle el estudio completo o puede verlo en la página de Facebook de Consulting & Research Estadística Aplicada, o en la de su servidor y amigo, Marcos Pineda.

Para iniciados

En breve, Cuauhtémoc Blanco presentará su informe de labores al Congreso del Estado, habrá comparecencias de los miembros de su gabinete ante el pleno y comisiones de legisladores. Ya los focos rojos parpadean cada vez con mayor luminosidad en distintas áreas, además de la de seguridad pública, que en pocas palabras no ha dado ni el ancho, ni el largo, ni la estatura mínima. Se están agudizando los problemas en salud, educación, economía y prácticamente todas las demás. Destaca la pésima administración en Educación y en Desarrollo Agropecuario, y por supuesto la cada vez más vacilante y oscura administración de los recursos en los servicios de salud, de lo que hablaremos en la próxima entrega de la perspectiva, con datos y nombres concretos.

Excelente martes.

La información es PODER!!!

Por José Luis Garcitapia

*Sin duda hoy El Cuau no gana un concurso de popularidad

El gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo se mantiene, desde hace casi un año, entre los peores del país, según han revelado todas las empresas encuestadoras sobre el desempeño de los mandatarios estatales, lo que implica que el exfutbolista representa una decepción para muchos morelenses y para quienes votaron por la coalición Juntos Haremos Historia.

A unos días rendir su primer informe de labores, la población poco sabe del trabajo que hace Cuauhtémoc Blanco porque ha estado ausente de la vida pública y en muchas ocasiones del estado; se le ve en fotografías y videos que seguidores y adversarios le toman en sus constantes viajes y encuentros deportivo-sociales con excompañeros de la Selección Mexicana y del Club América.

Aquella frase de “no les voy a fallar” se ha convertido un reclamo constante, pues no hay resultados a las promesas que hizo a la población para lograr el triunfo electoral, aunque éste llegó gracias al voto en cascada que la gente hizo a favor de Andrés Manuel López Obrador y así lo revelan los resultados, en donde MORENA le entrega casi el 40 por ciento de la votación.

Entre las principales promesas de “El Cuau” están meter a la cárcel al exgobernador Graco Ramírez, terminar con el Mando Único y reducir la violencia y inseguridad, pero ninguna ha cumplido.

Apenas inició el proceso de Juicio Político contra Graco Ramírez, mientras éste desde inicios de febrero ha reaparecido en las redes sociales, bailando los chínelos y resaltando acciones que hizo en su administración, así como en eventos públicos en diversas entidades. Tal pareciera que el exmandatario está retando al gobernador a que cumpla su palabra.

En tanto, el Mando Único sigue vigente a través del Mando Coordinador, sólo hubo un cambio de nombre, pues las fuerzas policiacas siguen bajo el control de la Comisión Estatal de Seguridad, hoy a cargo de un marinero, José Antonio Ortiz Guarneros, que pareciera que usa remos y no los motores y la maquinaria de seguridad existente para avanzar.

Mientras el vicealmirante aún no da resultados en la CES, Morelos se ha colocado nuevamente entre los estados más violentos e inseguros del país, más de mil ejecuciones, los primeros lugares en homicidios dolosos y feminicidios, secuestro y extorsión (cobro de piso) vuelven a ensangrentar las calles de las colonias populares y lugares supuestamente seguros.

Una prueba de ello es que, así como matan a balazos a dos dirigentes de comerciantes abajo de la oficina del gobernador del estado y a plena luz del día, cada semana vemos imágenes de sujetos armados que llegan a bares y centros nocturnos a abrir fuego contra los clientes.

Pero, ya lo hemos dicho, la crisis de violencia e inseguridad no es el único problema que enfrenta Morelos. Falta gobernador, falta estrategia y faltan planes de trabajo y políticas públicas; pero sobre todo conducción política, pues dividir y confrontar a los poderes y a los municipios no es política de gobierno, pero bien dice el dicho que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Esperemos que El Cuau regrese a los niveles de popularidad que tenía hace algunos años y sobre todo que ello sea consecuencia del trabajo y los resultados.

@PepeGarcitapia

Francisco Hurtado Delgado

En artículos anteriores he abordado el tema de la sanción, en esta ocasión trataré de dar respuesta a la siguiente interrogante ¿Los ciudadanos actuamos por obediencia a la norma o por temor a la sanción? o ¿simplemente, por amor a la justicia?

Es conocido por todos los ciudadanos que cada delito debe asociársele un castigo y a cada ofensa contra la moral debe asociársele un repudio social. Describía John Austin destacado jurista británico que no es lo mismo actuar por miedo a sufrir, que actuar por la preferencia de lo bueno, porque cumplir la norma es como elegir dos opciones, una buena y otra mala; es decir, que una te da más ventajas que la otra opción, pero si elegimos la buena, no es por miedo a la mala, sino que resulta más favorable; el individuo tiende normalmente a preferir las ventajas que las desventajas, porque no actúa exclusivamente por el miedo a la sanción. Según Austin, “donde los deseos del hombre son habitualmente adversos a su deber, podemos propiamente decir que el estado de su mente tiene una disposición a la injusticia”.

De lo anterior se desprende que el ciudadano cumple sus deberes por miedo a la sanción, en otro sentido se manifiesta que ese sujeto no estaría adherido a la idea de la justicia de las ventajas del cumplimiento de las normas, esto quiere decir, que la sanción es un refuerzo de las razones para cumplir el deber, pero no es la razón per se para cumplirlo.

La voluntad no debe confundirse con los hábitos de obediencia, porque en este sentido coincido con Austin, en razón a que si aceptamos la idea de que la sanción tiende a pagar deseos que nos impulsan a una infracción del deber o debemos aceptar que somos contrarios a la idea de lo justo. Esto contraviene los citado por Hobbes en su ensayo de Libertad y la Necesidad, en donde menciona que el miedo habitual del castigo hace al hombre justo.

El actuar de los individuos debe ser acorde con los deseos y deberes, porque de esa manera se podría decir que el hombre tiene una disposición a la justicia, pero si son adversos se puede decir que el estado de su mente tiene una disposición a la injusticia.

La sanción cumple su objetivo de obediencia con la aplicación de castigos, pero no debemos confundir también el temor a la sanción con un “desinterés de odiar a la justicia”, ya que el bien debe darse en condiciones espontáneas con voluntad y valores como el respeto, es más importante obedecer por respeto que por miedo, porque el respeto prevalecerá y el miedo mientras este el castigo, estará sujeto a su realización.

Perspectiva

Poderes enfrentados

Por Marcos Pineda

La falta de aprobación de las leyes de ingresos municipales por parte del Congreso, la movilización de los alcaldes del pasado sábado, sus posicionamientos en torno a las dificultades presupuestales que enfrentarán este año, el uso mezquino de la palabra por parte de algunos legisladores, usados como arietes contra los munícipes y, una vez más, la ausencia de Cuauhtémoc Blanco revelan un clima de enfrentamiento político que en nada contribuye a mejorar las condiciones de vida de los morelenses, sino todo lo contrario.

Se puede esperar ya un año complicado en materia presupuestal para todos los municipios de la entidad. Una versión, la menos creíble, es que los diputados no permitieron incrementos de impuestos locales, queriendo aparecer con ello como los héroes y poner a los presidentes municipales como los villanos. Estos diputados estarían queriendo quedar bien con el electorado, a costa de la obra pública, la calidad de los servicios municipales y el desarrollo de las comunidades. No se puede calificar de otra manera, sino como mezquina, una manera así de proceder.

La diputada Rosalina Mazari, única legisladora plurinominal del PRI, dijo una y otra vez que estaban dialogando con los alcaldes, que habría un presupuesto de carácter social para los ayuntamientos, que no permitirían el incremento de impuestos, pero privilegiaría el diálogo. También afirmó que se habían logrado los acuerdos y los consensos necesarios para ello. Y qué sorpresa se llevaron los presidentes municipales al saber que ni acuerdos, ni consensos, ni presupuesto social, ni nada, que tendrán que trabajar con el presupuesto del 2019.

El diputado Marco Zapotitla, ya conocido por ser un político chapulín al servicio de los intereses del gobernador, fue más lejos e hizo fuertes declaraciones contra los alcaldes. Nada más lejano al diálogo y la construcción de acuerdos que atizar el enfrentamiento político contra los alcaldes, como lo ha hecho Zapotitla, que hace poco dejó colgado al partido de Andrés Manuel López Obrador, Morena, y se brincó al partido de Cuauhtémoc Blanco, el PES.

Y la operación política que debiera encabezar la secretaria de Gobierno, formalmente a cargo del fuereño Pablo Ojeda Cárdenas, brilla por su ausencia. ¿Será acaso que no ha recibido instrucciones del hermano del gobernador, que es quien en realidad está haciéndose cargo de la política interna del Estado, como lo comentan propios y extraños?

Mientras tanto, las crisis, distintas crisis, como las de inseguridad, la económica, la del desempleo, de las caída en servicios, inversión y turismo, por ejemplo, enmarcan una gran crisis que ya es inocultable, dejando a Morelos como uno de los estados peor gobernados del país.

Para iniciados

Eso sí, nos comentan desde el lujoso Club Tabachines, que Cuauhtémoc Blanco, mientras todo lo anterior sucede en Morelos, se fue a los Estados Unidos para ver plácidamente el partido de fútbol americano, José Manuel Sanz, practicaba golf en compañía de otros secretarios y altos funcionarios que están lejos, pero muy lejos, de darse cuenta que el vacío de poder que está dejando su jefe, ya no lo llenan ni ellos mismos. Y que esas bombas de tiempo que están sembrando, puede que ya no les tarden en reventar estrepitosamente.

Excelente martes.

La información es PODER!!!

¿Castigo a los servidores públicos que no cumplan?

Francisco Hurtado Delgado

Hemos observado la persecución e inicio de procedimientos administrativos y denuncias penales para algunos servidores públicos que han defraudado la confianza de la ciudadanía, ya sea por corrupción o peculado ¿Pero se considera suficiente el castigo para estos servidores públicos?

En primer lugar, habrá que preguntarse si la justicia se aplica con el mismo racero a los infractores o solo algunos cuantos. Para hacer un análisis preciso es conveniente partir del concepto que nos aporta la deontología, la cual corresponde al estudio de los deberes que debe cumplir el servidor público para generar con su actuación el mayor beneficio a la colectividad, porque basándonos en el filósofo Jeremy Bentham, quién describía a la “responsabilidad de los gobernantes” como un derecho de los ciudadanos a tener una explicación pública por cada acto de poder que es ejercido sobre ellos.

 El autor Bentham es uno de los más importantes pensadores del concepto de sanción, quien atribuía al  incumplimiento de la norma con la probabilidad de una sanción y que esta sanción fuera fuente de poderes obligatorios o motivos que pueden ser de dolores o placeres; en fin la idea de sanción de Bentham como teoría imperativa pura, consideraba a la sanción como una consecuencia del no-cumplimiento de los deberes, parte básicamente de los diferentes principios generales de la moral y de la legislación, fuentes que originan cuatro tipos de sanciones que son: física, política, moral y religioso.

Bajo el marco de esta reflexión, da pie a la pregunta cabezal del presente artículo: si son suficientes las sanciones o se requiere algún mecanismo adicional para frenar la corrupción e impunidad de los servidores públicos, especialmente, aquellos que pretenden un cargo de representación popular en nuestros sistemas de gobierno.

Me parece, que la sociedad debería poner especial énfasis en este tipo de servidores y deben ser señalados socialmente por los actos evidentes, simulados o flagrantes, cuyo comportamiento ofenden a la inteligencia de la ciudadanía y bajo esta circunstancia enfatizarse en la sanción política, la cual debe efectuarse al momento de votar en las urnas.

México merece más respeto y mejores gobernantes que cumplan con las cualidades aristotélicas de lealtad a la constitución establecida, capacidad y preparación para el puesto y; por último, virtud y justicia. El castigo debe ser entonces, el no votar por este tipo de servidores públicos.

Por José Luis Garcitapia

José Manuel Sanz Rivera, jefe de la Gubernatura, y Alejandro Villarreal Gasca, secretario de Hacienda, son los nuevos objetivos de una campaña de desprestigio, pero ahora pretenden involucrarlos con la venta de protección a grupos criminales dedicados a la venta de drogas y cobro de piso en Morelos.

Por si no fuera grave la situación de inseguridad y violencia que vive Morelos, mismo que hoy se ubica entre los estados más inseguros del país, ahora nos dicen que desde el Gobierno del Estado, que encabeza Cuauhtémoc Blanco Bravo, se protege, promueve y se incentiva la comisión de delitos.

Ya no es el gobierno de Graco Ramírez el culpable de todo lo malo que pasa en Morelos, ni la incapacidad del gobernador ni la falta de una estrategia de seguridad. No, ahora es la venta abierta, y al mejor postor, de la plaza. Bueno, cuando menos ese es mensaje que nos pretenden dar.

Lo cierto es que José Manuel Sanz dejó de ser el hombre fuerte del gobierno, quien a nombre de Cuauhtémoc Blanco tomaba decisiones y daba órdenes, y junto Alejandro Villarreal -y su grupo- ya no gozan de la confianza del gobernador ni la amistad de su hermano, Ulises Bravo Molina.

Ambos, Sanz y Villarreal, están enfrentando a un enemigo más ambicioso y con menos escrúpulos que Cuauhtémoc, capaz de todo y decidido a aliarse con quien sea para tener el control total de la administración, tanto en lo político como en lo financiero, y al que no le importa manchar la imagen del gobernador ni del gobierno.

Así, en cuestión de horas aparecieron videograbaciones para denunciar complicidades criminales de Sanz y legisladores se ponen al servicio del nuevo mandatario para atacar a Villarreal.

En una de esas grabaciones, un sujeto -vendado de los ojos- denuncia que José Manuel Sanz Rivera, representante de Cuauhtémoc Blanco como deportista y actual jefe de la Gubernatura, vendió la plaza (el Estado) a un grupo criminal dedicado a la venta de drogas. En la misma grabación se hace referencia de la “diputada Tania Valentín”.

En otra grabación, el mismo sujeto, habla de las acciones criminales que han cometido bajo esa protección, como ejecuciones, atentados contra bares, cantinas y lotes de automóviles, venta de drogas, cobro “piso” a negocios, además de sus nexos con los colombianos prestamistas (gota a gota), el pago a policías y políticos para tener protección.

En esta grabación, mencionan a dos personajes, primero al regidor Romualdo Salgado, a un abogado de nombre Eduardo Rojas Reséndiz, “de la PGR”, Manuel Machado Agüero y Guadalupe Maldonado, elementos de la Fiscalía General del Estado, y un hijo de Marco Antonio Adame Castillo, exgobernador y actual diputado federal.

Paralelamente, a nivel político, el diputado Marcos Zapotitla Becerro, presidente de la Comisión de Seguridad y Protección Civil del Congreso del Estado, afirmó que el secretario de Hacienda, Alejandro Villarreal, por acción u omisión está obstaculizando las tareas de seguridad pública o de plano desde su posición está ayudando a los grupos criminales a operar en Morelos.

Argumentó que de acuerdo con la información que les proporcionó en la comparecencia privada el titular de la Comisión Estatal de Seguridad de Morelos, vicealmirante José Antonio Ortiz Guarneros, “Villarreal está poniendo piedritas, por así decirlo, en la operación de la seguridad pública del estado” al no entregar recursos a la CES.

Esto apenas empieza. Aún nos faltan muchas cosas que ver y oír, pero mientras eso sucede no hay quién pare la violencia e inseguridad que priva en Morelos. Todo es una lucha por el poder político y económico, en donde los morelenses no cuentan, no aparecen, no interesan.

@PepeGarcitapia

Los cuatro males del Sistema Político

Francisco Hurtado Delgado

Una sociedad que no tiene claramente dividido sus poderes y que no reconoce los derechos de los ciudadanos, no tiene una Constitución. El anterior argumento se sostiene con base en la declaración francesa de los derechos del hombre y del ciudadano; ello quiere decir que el constitucionalismo considera solo aquellas constituciones que reúnen ciertas características; cabe entonces preguntarse sí: ¿La constitución de México reúne estos derechos?

De acuerdo al análisis de mi maestro palmesano Josep Aguiló de la Universidad de Alicante, el constitucionalismo incorpora cuatro males característicos que no faltan en ninguna dominación política.

El primer mal, es la arbitrariedad en la relación jurídico política y es la que debe obedecer normas, es decir, que no está sometido a otros individuos y que se erradica con el debido proceso y el imperio de la ley. El segundo mal es el autoritarismo, que es quien tiene el poder político, quien puede ordenar, obligar y prohibir todo, frente a este mal para defenderlo aparecen los derechos de libertad. El tercer mal es el despotismo, que es el que no puede contar con el pueblo, que no cuenta con aquellos que están llamados a obedecer y la forma de combatirlo es conseguirle un título al ciudadano que le permite alegar que se está violando su derecho, todos los derechos democráticos y los de participación política los podemos ver desde esta perspectiva y; finalmente, el cuarto mal es el de la exclusión social, que son los sujetos que nunca consiguen la composición del interés, y que genera que sus intereses formen parte de eso, además son excluidos permanentes y excluidos sociales, el combate a este mal son los derechos sociales y los derechos de igualdad.

Estos males están permanentemente presentes en potencia en una dominación política, pero si observamos que los derechos al debido proceso, el imperio de la ley y los de participación política son los que combaten a los dos primeros males, particularmente configuran la teoría de la autoridad del constitucionalismo, quien y como pueden imponerse legítimamente; en razón a ello, los derechos de libertad y los derechos sociales conforman la concesión de la justicia del constitucionalismo, es decir, que sí y que no puede ordenar; en otra forma de decirlo es que los dos primeros son “el quién” y “el cómo” y los otros son “el que”.

En conclusión, para evitar una crisis constitucional en el Estado mexicano, debemos de contar con dos rasgos estructurales en la cultura juridica: el respeto a la rigidez o jerarquía constitucional y por otra parte la obediencia a la normatividad constitucional.