Un corolario de indignación por la inseguridad y la violencia contra las mujeres, rabia por la falta de justicia en miles de casos, pocos de ellos tan mediáticos como los de Kimberly y Karol, se vivió ayer en cientos de lugares de México, Morelos y el mundo. Fue más que notoria la diferencia entre los … Continúa leyendo









