Juan Daniel Porcayo González
Cesar Ricardo García Bravo

En la etapa de investigación inicial, el Agente del Ministerio Publico -Federal o Local- esta obligado por ley, a realizar diversos actos de investigación tendientes a recabar múltiples datos de prueba para que, en su caso, pueda ejercitar y sostener su acción penal ante el órgano jurisdiccional correspondiente; entre estos actos, se destacan por ejemplo: intervención de comunicaciones privadas, peritajes especiales e irreproducibles, levantamiento e identificación de cadáveres, aportación de comunicación entre particulares, cateos y por supuesto, el reconocimiento de personas por Cámara Gesell.
Este ultimo se encuentra regulado en el articulo 277 del Código Nacional de Procedimientos Penales, según el cual, procederá aun sin el consentimiento del imputado, pero siempre en presencia de su defensor y, quien sea citado para efectuar dicho reconocimiento, deberá ser ubicado en un lugar desde el cual no sea visto por las personas susceptibles de ser reconocidas, obvio es, evitando con ello, diversos vicios que puedan surgir en tal procedimiento.
Esencialmente, dicho reconocimiento debe efectuarse junto a otras personas con características físicas similares, salvo que las condiciones de la investigación no lo permitan, lo cual debe quedar plenamente asentado en dicha diligencia. Es importante mencionar, que tal acto de investigación debe ser practicado por una autoridad ministerial distinta a aquella que dirige la investigación, esto con la finalidad de dotar de objetividad los posibles resultados; de igual manera, la practica de filas de investigación se deberá realizar de manera secuencial y al finalizar dicho acto, deberá constar un registro que contendrá al menos, los siguientes datos: nombre de la autoridad que estuvo a cargo, testigo ocular, personas que participaron en la fila de identificación, y, en su caso, el nombre del defensor.
Hasta aquí, formalmente pareciera no existir problema alguno, sin embargo, en la practica nos enfrentamos a un aspecto fundamental que transgrede el derecho a una defensa técnica y adecuada, puesto que, si bien la ley señala el derecho de que en la practica de reconocimiento se encuentre presente en todo momento el defensor del imputado, lo cierto es que, el defensor que se asigna en la mayoría de los casos es el de oficio y no el defensor nombrado a elección del investigado, menoscabando con ello, el derecho del imputado de elegir con total libertad, el defensor debe estar presente en la practica de tal acto de investigación.
Al respecto, el articulo 113 fracción XI del Código Nacional de Procedimientos Penales, establece como un derecho fundamental del imputado, el de contar una defensa adecuada por parte de un licenciado en derecho, titulado, con cedula profesional; el cual elegirá libremente incluso desde el momento de su detención, y, a falta de este, se le asignara el defensor publico que corresponda; dispositivo que se relaciona directamente con el articulo 20 apartado B fracción VIII de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Siguiendo este orden de ideas, los Tribunales Colegiados de Circuito sostuvieron que el derecho humano de debida defensa consiste en que cualquier persona sometida a un procedimiento de carácter penal, tenga una defensa adecuada; por tanto, no se satisface si solamente se le proporciona la asistencia técnica jurídica de un defensor público, si previamente no se le hacen saber los derechos contenidos a nivel constitucional; entre los que se encuentra el que tenga un defensor particular que designe voluntariamente; es decir, el hecho de que la autoridad le nombre un defensor público debe estar precedido por la decisión del inculpado de nombrar un abogado particular; pero al no estar en condiciones para designarlo o se niegue a elegirlo, debe quedar asentada en el registro de audio y video, su voluntad expresa de nombrarlo o no, pues sólo así se le garantiza el mencionado derecho humano, no obstante, hasta el día de hoy las fiscalías no cuentan con los medios tecnológicos para que dicho se registro se efectué de tal manera, por lo que, el registro se deberá hacer por escrito y obrar en la carpeta de investigación.
En consecuencia, si al momento de la practica del reconocimiento de personas por cámara gesell, es impuesto el defensor de oficio para que este presente en dicha diligencia, sin que, hasta ese momento, el imputado haya expresado su voluntad de estar conforme con dicha asistencia técnica el acto se vuelve nulo, pues vulnera derechos fundamentales del imputado.
He aquí la importancia de que, desde el momento de la detención, el Agente del Ministerio Publico se cerciore de que al imputado se le han hecho saber sus derechos, pues solo bajo esta premisa el imputado estará en condiciones de decidir libremente si al momento de realizar tal reconocimiento, debe estar presente su defensor particular o, designar al defensor de oficio en caso de la negativa del primer supuesto, de lo contrario, los actos que adolezcan de tales formalidades se volverán nulos.

Estimado lector, le enviamos un cordial y afectuoso saludo.

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

El proceso de construcción de las instituciones democráticas y republicanas ha sido no sólo largo, sino intrincado, sinuoso y lleno de obstáculos. Ha sido tan largo como la misma historia de México. Tan intrincado como la transformación del pueblo, de uno sometido al dominio colonial a una nación libre y soberana que ha seguido bajo los embates del exterior por dominarla. Tan sinuoso como los avances y retrocesos de su sistema jurídico que, por cada paso adelante que da, no faltan los detractores de la democracia que buscan la manera de hacerlo dar en la práctica dos pasos atrás. Y con tantos obstáculos como problemas sociales y económicos que siguen sin resolverse y, en muchos casos, se han ido agravando.
Las mentes más brillantes y las generaciones más comprometidas con los principios de la libertad y la democracia se dieron cuenta de que el régimen autoritario, disfrazado de país de instituciones constitucionalmente republicanas, no permitiría que el poder le fuera arrancado a las cúpulas para entregarlo al pueblo. Al menos, no permitiría que eso sucediera sin dar la batalla para impedirlo, usando todos los medios a su alcance, comenzando por el uso de la fuerza y el poder corruptor del Estado.
Por eso es que muchos intentos de transformar al país fracasaron ante la feroz embestida del poder gubernamental y sus personeros, como pasó con los Flores Magón, con el demócrata Francisco Ignacio Madero, con Vasconcelos y con el movimiento estudiantil de 1968, por poner algunos de los ejemplos más conocidos, que sirvieron a otros para evitar la confrontación directa y violenta con el régimen autoritario, y buscar maneras de transformarlo desde adentro, paso a paso, fortaleciendo a las instituciones, a los organismos autónomos, dándoles mayores atribuciones para evitar que el poder presidencial las avasallara y sometiera. Y, aun así, el poderoso en turno y las élites partidarias y empresariales, encontraban formas de penetrarlas o presionarlas.
Uno de los logros más trascendentes en esa lucha fue que pudo construirse un sistema que hizo cada vez más difícil que se cometieran fraudes electorales. Se pusieron límites al poder gubernamental para que no incidiera de manera abierta en los procesos electorales, aunque tras bambalinas insistieran en hacerlo. Sin embargo, tal fue el éxito que se obtuvo, que Andrés Manuel López Obrador ganó las elecciones y el voto del pueblo se respetó. Ahora el objetivo debería ser que se siga garantizando el respeto al voto y no se permita la intromisión del gobierno en las elecciones, no debilitar al INE, y menos desaparecerlo.
Todo lo que se ha ganado, tras muchos años de estira y afloja, de esfuerzos democráticos reales y comprometidos, contra la simulación y el engaño, podría venirse abajo si se vuelven a dar dos pasos atrás. El presidente, Andrés Manuel, jugó con las reglas que ahora quiere cambiar. En lugar de respetar a las instituciones autónomas, fortalecerlas y, sí, corregir lo que en ellas no funcione bien, está empeñado en cambiar las reglas del juego para acomodar las piezas a su favor, para concentrar más y más poder en su persona, en el Poder Ejecutivo que él representa.
Todo apunta a que no desistirá de tales intenciones. Está poniendo un mal ejemplo. Y con ello, pondrá en riesgo los avances democráticos que a él mismo le permitieron llegar al poder. Y según nos cuenta la historia, guardadas las proporciones, algo así fue lo que hizo Porfirio Díaz, y ya ven cómo le fue al país y a sus demócratas.
Y para iniciados
Mañana ya daremos a conocer los resultados de la primera encuesta de Consulting & Research para este proceso electoral en curso. Los personajes ya apuntados en la búsqueda de candidaturas, como suele suceder en cada elección, sienten cada uno que traen consigo el visto bueno de los votantes. Sin embargo, a la hora de ver los números que cada uno trae en este momento, tendrán dos opciones: tomar en serio la formulación de estrategias para hacer de sus aspiraciones una realidad competitiva o dormirse en los laureles de glorias pasadas y creerse las adulaciones de quienes les hablan al oído.
Excelente martes.
La información es PODER!!!

Francisco Hurtado Delgado
La participación ciudadana, sin duda, es el factor de transformación política y social más importante de todo Estado Nación. Para entender su trascendencia hay que precisar su concepto y este puede definirse como un conjunto de acciones colectivas, particularmente puede influir directa o indirectamente en las decisiones de los gobernantes. Estos procesos participativos sirven para que la gente se movilice; luego entonces cabe preguntarse ¿Qué es una movilización ciudadana?
La ciudadanía se empodera, ya que cuando se moviliza puede atender y resolver problemas y demandas; pero más allá de los objetivos sociales, la movilización ciudadana, puede incidir en el fortalecimiento de la democracia contemporánea, porque los individuos pueden participar a través de las prácticas políticas y las reglas de acceso al poder.
Conceptualizando, movilizar de acuerdo a Julián Pérez Porto y Ana Gardey, es la acción y efecto de poner en actividad o movimiento o en sentido figurado convocar elementos que podría traducirse en ciudadanos a una campaña de exigencia o reclamo de una demanda social.
En este proceso electoral viviremos el 6 de junio la importante jornada y la movilización ciudadana tendrá otro comportamiento, debido a la alerta sanitaria y la semaforización de las entidades causadas y dañadas por la pandemia del Covid-19. Las precampañas han iniciado y la movilización presencial representa un alto riesgo de contagio, razón por la que se deben tomar medidas drásticas y extremas para evitar que continúe el alto índice de defunciones por este virus en nuestro país y de esta manera garantizar que en este proceso de elecciones del 2021 haya una gran participación ciudadana y emita un voto libre, secreto, pero preservando el Derecho Humano a la vida.
La movilización ciudadana tiene otro medio de participación, ahora será principalmente por medios digitales, telefonía, televisión y radio o el pautado que designe el Instituto Electoral el cual, sin duda, estará saturado por la infinidad de partidos políticos existentes, más las participaciones de las candidaturas independientes, pero es mejor este exceso que llenar los hospitales y más aún sobre poblar los panteones.

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Las principales candidaturas rumbo a la contienda por la joya de la corona, es decir, la presidencia municipal de Cuernavaca, ya están preconfiguradas. Y aunque en política nada está escrito hasta que el ganador en las urnas extiende el brazo derecho y pronuncia las palabras “sí protesto”, y en el camino a los registros definitivos, los operadores del tejido fino de la política hacen uso de todas sus capacidades y sus mañas, tal parece que la disputa se va a centrar entre cuatro conocidos personajes.
El primero en arrancar en el posicionamiento electoral fue José Luis Urióstegui Salgado, con la sorpresiva sensibilización de los Martínez Terrazas, quienes tras valorar la situación actual del panismo en Morelos y hacer cuentas para generar los posibles escenarios por venir, encontraron en el exprocurador, exconsejero jurídico, excandidato independiente y excandidato de la izquierda local, la posibilidad de presentar, junto con el PSD, una candidatura de perfil ganador. Les faltó concretar la suma del PRI a las siglas, sin embargo, no parece que este último fuera indispensable para obtener el triunfo, menos cuando hasta el momento sigue enfrascado en las pugnas internas que ha mantenido en los últimos 20 años.
No obstante que se tardó en abrir sus cartas, queriendo primero afianzar las siglas de su nuevo partido político, Movimiento Alternativa Social (MAS), y que generó cierto grado de polémica durante la construcción de su registro local, y luego con el anuncio de su renuncia al PRI, Matías Nazario Morales, ha puesto ya la mira en una candidatura para la que al interior del MAS no tiene competencia alguna. Su trabajo en redes sociales y su continua exposición en medios de comunicación, así como las reuniones con diferentes grupos de la sociedad civil en la entidad, lo colocan como otro de los aspirantes visibles, a los que hay quienes aseguran posibilidades de crecimiento electoral en los próximos meses.
Otra candidatura que ya estaba cantada, pero que se resistieron a hacer pública durante meses, es la de Jorge Argüelles Victorero. A pesar del conocido hecho público de que no tiene arraigo en Morelos, que se dice es recién llegado a la entidad, que la candidatura por la que hoy es diputado federal corresponde al distrito electoral con cabecera en Jojutla, y que su partido político cuenta con una muy baja intención de voto, el proyecto de Argüelles va hacia adelante, con los morenistas locales en contra, pero con la bendición y el apoyo del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, de su hermano Ulises y de Hugo Éric Flores. Queda claro que el posicionamiento y posibilidades de Argüelles vienen del poder y de afuera, no de adentro de Morelos.
Y la otra candidatura que se suma a las principales es la del exgobernador, Sergio Estrada Cajigal Ramírez, en una maniobra del dirigente sindical Pedro Haces, líder nacional de Fuerza Social por México, para ir más allá del logro de los votos necesarios para la conservación del registro de su partido y aparecer como una opción con posibilidades de triunfo. Los puntos negativos de Sergio Estrada parecen o no importar al líder del nuevo partido, o creer que se reducirán con la campaña. Sin duda será una candidatura polémica.
La joya de la corona está en juego, porque al tratarse de la capital política y económica de Morelos, es la plataforma natural para la construcción de las candidaturas hacia el 2024, claro, por la gubernatura de Morelos, que para los políticos es el premio mayor. Muy pronto los números de la encuesta nos dirán cómo arranca cada uno de ellos.
Y para iniciados
La candidatura que anticipamos de Manuel Martínez Garrigós, a una diputación federal, por el partido Encuentro Solidario, generará expectativas y acaloradas discusiones políticas. En juego estarán las estructuras y lealtades que fue construyendo desde su primera candidatura a presidente municipal en el 2003. Además, abrirá más posibilidades de que otros cercanos, en su momento, a Juan Salgado Brito, al no verse favorecidos con las candidaturas dentro de Morena, las busquen por cualquiera de los dos PES, como podría suceder con Rafael Reyes, en Jiutepec. Las listas de posibles candidatos, dicen ya palomeadas, están comenzando a circular. Ya veremos quiénes y en qué posiciones quedan finalmente.
Excelente inicio de semana.
La información es PODER!!!

Por Jorge Meade Ocaranza

Como slogan de campaña, lleno de ironía, burla o cinismo pleno, se registró Jorge Argüelles como aspirante a ser presidente municipal de Cuernavaca. Él, junto a Hugo Eric Flores, son los principales socios y operadores políticos de Cuauhtémoc Blanco, han hecho de Morelos una fuente inagotable de recursos económicos; José Manuel Sanz y Ulises Bravo fingen como operadores económicos y las fortunas de todos son cuantiosas, así como su recurso para no rendir cuentas y manejarse en la impunidad (cero transparencia), es decir, que todos son corruptos y denostan a sus adversarios políticos.
Si Cuauhtémoc Blanco pudo violentar la Constitución del Estado y no cumplió con la Ley para ser presidente municipal, ¿porqué Jorge Argüelles no lo haría? Ellos han encontrado su ruta sobornando, corrompiendo a todos y todo, aliándose, contratando líderes, funcionarios, hasta a la autoridad electoral corrompieron. La escandalosa destitución de la presidenta del órgano electoral acusada de recibir 7 millones de pesos para justificar el registro de Cuauhtémoc Blanco para justificar su residencia (que nunca tuvo), es tan solo un ejemplo sin discusión. Argüelles estuvo en el PRI, siendo consentido de Manlio Fabio Beltrones, era parte de su equipo financiero; sus empresas de renta de aviones daban más facturas que servicios, coludido con una élite de complejos negocios.
Hasta 2017, aparecía como miembro del PRI, aspiró a ser Presidente municipal de Cuernavaca el 2018, audazmente quiso presionar para que el PRI lo hiciera, nadie lo conocía. Encontró apoyos nacionales, por el conducto de Hugo Eric Flores, vía PES y la alianza con MORENA y no cabía en Cuernavaca; en Morelos nunca había vivido y como solución contrató y se coludió con Amado Orihuela para ser candidato a Diputado Federal por ese distrito; a Amado le pagó bien, y este le puso su estructura pagada hasta ese entonces por el PRI; Amado ganaba dinero, y luego de quedar aliados, podrían derrotar a Jorge Morales Barud, quien como candidato del PRI ponía en riesgo su cacicazgo regional que ya compartía y alternaba con Rosalina Mazari.
La campaña de Argüelles en ese distrito inicia aprovechando el sismo del 17 que tanto lastimó a la región de Jojutla y sus habitantes, (incluso llevó a Belinda para que la fama de esta lo ayudará a ser visible), así, sin principios Argüelles fue por todo.
Aliado con el cacicazgo de Amado Orihuela y la alianza con MORENA, Argüelles gana el distrito aún sin conocerlo ni recorrerlo; él, al igual que Cuauhtémoc Blanco, nunca ha vivido en Cuernavaca; consigue documentos para justificar una residencia que no existe, y aún así, con domicilio fuera de Morelos y sin cumplir 3 años en el Estado, es Diputado Federal por Jojutla y ahora aspira a ser presidente municipal por Cuernavaca. «Nada se lo impide», según el, miente diciendo que hace lo correcto; engaña, corrompe, compra, el dinero no es su limitante y todos sabemos que su origen mismo es confuso.
Corresponde a la ciudadanía de Cuernavaca, permitir que el grupo de Cuauhtémoc Blanco (con su pésimo gobierno y que ha hundido al Estado en la corrupción y la violencia), se le permita continuar. Argüelles está violentado la Ley; lo mueven solo el deseo de seguir usando al Estado para saquearlo, nunca se pronunció en nada que afectara a Cuauhtémoc su imagen tampoco, así como también no se distinguió como diputado por su desempeño, señalado como de los más faltistas.
Al igual que a Cuauhtémoc, Argüelles nada lo une con Morelos; son parte de un episodio negro de la historia del Estado, de un grupo de bucaneros de la política que han encontrado tierra fértil en la falta de unidad de los morelenses, sumado a su poderío económico para comprar a todo aquel que se vende para servirles, y los hechos demuestran que solo los usan y acaban desechándolos.

José Luis Garcitapia

«El presidente Andrés Manuel López Obrador, sin motivo alguno, se acordó del actor Jorge Arvizu, El Tata, y pidió que se pusiera una imagen de él y Benito Bodoque, por el apoyo que brindó a la Cuarta Transformación, es decir a su movimiento político.

Espero haga lo mismo en recuerdo de Heberto Castillo por la lucha social que, junto con otros grandes actores políticos de la izquierda mexicana, llevó a cabo por la democratización de la vida pública del país y su actuación importantísima en el movimiento del 68.

Sin él y otros luchadores sociales no hubieran sido posibles los avances democráticos, la creación de órganos autónomos, la competencia política en igualdad de circunstancias. Sin ello, no estaríamos hablando de la 4T y probablemente AMLO seguiría siendo militante del PRI viejo.

Pero bueno, al presidente la gusta cambiar la discusión nacional de lo importante y urgente a lo frívolo, popular y lo confrontativo.

La muerte de más de 135 mil mexicanos por Covid, que podrían ser 400 mil si contamos a los que no tuvieron acceso a una prueba y murieron en su casa o la calle, es lo urgente e importante.

@PepeGarcitapia

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Los movimientos y acuerdos de última hora, las conveniencias y promesas, las cercanías y reconciliaciones, elección tras elección, nos traen sorpresas. Hace no más de 24 horas ya daban por amarrados los acuerdos en el PAN para la distribución de candidaturas, argumentando que todo estaba sólido y avalado por su dirigencia nacional, cuando comienza a filtrarse la salida de Javier Bolaños del PAN.
Si se confirma el abandono del barco panista de Bolaños Aguilar, los acuerdos a los que llegaron en días pasados, para que encabezara la candidatura por uno de los dos distritos locales de Cuernavaca, quedarían sin efecto y tendrían que replantearse las propuestas de candidatos. En su lugar, tendría que llegar otro hombre, ya que, para cumplir con las normas electorales vigentes, el PAN contempla para el distrito uno hombre, una mujer para el dos y un indígena para el tercero, y los demás distritos, por el estilo, porque así es como pueden cumplir con las reglas actuales. Puede reacomodarse la distribución en todos los distritos, pero no deben dejar de cumplir con las cuotas que establece la norma, ya que en tribunales les corregirían la plana.
Ahora bien, ¿Qué consecuencias tendría la salida de Javier Bolaños?
Para responder esa pregunta hay que revisar quién fue Javier Edmundo Bolaños Aguilar, quién es ahora y qué rentabilidad electoral representa en la actualidad. Veracruzano de origen, Bolaños nació el 20 de mayo de 1965. Ingeniero de profesión, se especializó en temas hidráulicos, y tuvo sus primeros cargos públicos en el Estado de México y Puebla. Eso le valió para llegar al estado de Morelos en 1997, junto con los demás colaboradores de Sergio Estrada, a los que llamaron “la legión extranjera”. Se convirtió en panista, de esos a los que se referían en su época más bien como neopanistas. Ocupó la dirección del SAPAC, fue dos veces diputado federal, una vez plurinominal y la otra por mayoría, y una vez diputado local.
Después de esos días de gloria, Bolaños supo lo que significaba la derrota en las urnas, en las dos últimas elecciones, aunque no hizo un mal papel y hasta se llegó a pensar que podría ser un candidato competitivo para la presidencia municipal.
Hace poco, cuando no había señales todavía de que la actual dirigencia local panista estuviera dispuesta a abrir espacios a los ajenos a su círculo cercano, Bolaños, junto con Juan Pablo Adame Alemán, hijo del exgobernador Marco Adame Castillo, se reunieron públicamente con los dirigentes del PES. La jugada le resultó bien a Bolaños, porque tras ese calambre comenzaron a conversar y llegaron a acuerdos. Bolaños iría a una diputación por Cuernavaca.
¿Y ahora qué pasará? Lo hemos medido en las últimas elecciones en las encuestas de Consulting & Research, junto con los personajes contra los que ha competido. Y lo que encontramos en cada elección es que su fortaleza electoral proviene del PAN, no de sí mismo. El 80% de la intención de voto por sus candidaturas corresponde a los votantes que simpatizan con Acción Nacional. Y no pudo convencer en campaña a los indecisos necesarios para ganar, que terminaron votando por otros candidatos. En otras palabras, si se va Bolaños del PAN, su potencial electoral se reduciría drásticamente, quizá hasta un 80%. Y si sale como candidato, por ejemplo, de un partido de nueva creación, que podría ser Fuerza Social por México, acompañando la posible candidatura de Sergio Estrada, sus posibilidades de ganar, sin las siglas del PAN, serían muy bajas.

Y para iniciados
Los partidos de nueva creación, los no tan nuevos y los llamados partidos tradicionales, han sostenido, ya hasta el cansancio, que no llevarán como candidatos a personajes con mala fama pública, con antecedentes oscuros o que se presuma de ellos ligas con intereses perversos. Al contrario, afirman que darán oportunidad a rostros nuevos, jóvenes y mujeres, sin cola que les pisen. Vamos a ver si es cierto, cuando los nombres comiencen a circular.
Excelente jueves.
La información es PODER!!!

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Los tiempos ya se vinieron encima de los partidos políticos y de los aspirantes a contender por los cargos de elección popular que estarán en disputa este año. En tanto instituciones o como personajes en lo particular, ha habido quienes se propusieron objetivos, trazaron rutas, tendieron puentes y establecieron diálogos que, para bien o para mal, están dando sus primeros resultados. Otros que esperaron, en forma muy equivocada, viendo pasar los días y las semanas, comienzan a ver que el tiempo se les agota y no han avanzado, ya no digamos formalmente, sino ni siquiera para lograr acuerdos iniciales respecto a las posibles candidaturas.
En cualquiera de sus sentidos, positivo o negativo, la frase de 1929, de Martín Luis Guzmán, en la novela La Sombra del Caudillo, llevada a la pantalla grande en 1960 y enlatada, es decir, censurada por muchos años, de que el único verbo que se conjuga en la política mexicana es el verbo “madrugar”, sigue siendo vigente. Aquí, el que pega primero pega dos veces, lo que se traduce electoralmente en que quien se comienza a posicionar primero en el ánimo de los electores tiene posibilidades de seguirlo haciendo y mantener la ventaja que haya conseguido hasta alcanzar el triunfo en las urnas.
De esta manera, vemos cómo los actores políticos de oposición, dado que Morena ha sostenido, por supuesto que, con base en la popularidad de su mesías, López Obrador, un mayor porcentaje en las preferencias electorales entre los partidos, se han dado cuenta de que nadie puede enfrentar solo a la aplanadora electoral que arrasó en las elecciones del 2018. Pero también, que sí existen posibilidades de construir propuestas electorales, con perfil ganador, si se suman cualidades, experiencias y perfiles competitivos.
Un primer escenario ya está configurado. El de la candidatura común de José Luis Urióstegui Salgado, entre el PAN y el PSD, misma que los Martínez Terrazas no quisieron extender al PRI, para no tener que conceder la candidatura a la diputación federal. Quizá hasta fue mejor para la contienda de Urióstegui que el desgastado y marginado PRI no forme parte de la alianza y mejor le reste a Morena y al PES algunos votos de los liderazgos locales que quedarán inconformes con su coalición y los que serán sus candidatos. Morena y PES no han definido a la persona que encabezará la batalla por la joya de la corona, Cuernavaca, y seguirán en disputa, política y jurídica, todavía por un buen rato. En cambio, PAN y PSD, con Urióstegui, ya les llevan la delantera.
Los priistas y perredistas, que irán en alianza, también van tratando de cumplir con sus procedimientos internos, pero van muy lentos. Particularmente, los priistas volverán a vivir en estos días las exigencias a su interior, como la que vimos, de un pequeño grupo que exige sea tomado en cuenta para la presidencia municipal, Rafael Cepeda Aguilar. Y así será en los siguientes días.
Antonio Sandoval, el excura, lo empresarios, Juan Pablo Rivera Palau y Jorge Arizmendi, y los demás que han sonado en las últimas semanas, parecen muy lejos de poder convertirse en opciones competitivas. Y veremos cómo salen en las mediciones que se hagan antes y durante las campañas electorales, dependiendo de si logran o no ser candidatos.
La otra sorpresa que habrá que calcular, medir, sobre todo en sus puntos negativos y en su potencial electoral real es la de Sergio Estrada, el exgobernador, que según nos dicen, ya nada más es cuestión de tiempo para que anuncie y formalice su candidatura por el partido satélite, creado con la bendición de López Obrador, Fuerza Social por México. De cualquier forma, Estrada también está entrando tarde a la lucha por ganar posicionamiento ante los posibles electores, y esto al margen de todo lo que en su momento se le cuestionará y reprochará.
Como dice la canción popular, “la víbora de la mar”, los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán.

Y para iniciados
Hoy les voy a compartir tres sentencias que escuché de tres grandes maestros, siendo un jovencito aprendiz de la política en México, a propósito de aquellos que andan espantando con el petate del muerto, es decir, andan presumiendo que ya cuentan con el visto bueno de AMLO para ser candidatos. Uno de ellos dijo, “en política lo más seguro es lo inseguro”, otro, “hay que estar vacunados contra la desilusión” y, el tercero, “político que no rompe acuerdos no es político”.
Excelente mitad de semana.
La información es PODER!!!

Por Jorge Meade Ocaranza

En Morelos, el proceso electoral del 2009 representó un repunte del PRI, recuperándose la capital, municipios y espacios en el congreso federal y local.
En las elecciones del 2012, el partido en en el Estado, (aún sin candidatos), registraba una ventaja de un 20% a otras fuerzas, por lo que en un proceso interno altamente cuestionado, Amado Orihuela fue el candidato del PRI a la gubernatura. Amado, un modesto productor de caña de azúcar con poca extensión de tierra, inició su carrera política como presidente municipal de Mazatepec; alternaba su actividad con las organizaciones cañeras de la región, todas relacionadas con el ingenio de Zacatepec. Luego, el PRI perdió la gubernatura en el año 2000, por lo que Orihuela nunca conoció un liderazgo de un gobernador priista, lo que le permitió acordar directamente con gobernadores del PAN y PRD; fingía ser opositor, aunque nunca se pronunció realmente contra ellos, su avance en las organizaciones cañeras le permitieron su arribo a la dirigencia de la CNC, además de ir ampliando sus tierras y consolidar su liderazgo con los cañeros. La ausencia de recursos y liderazgos, dieron las condiciones para construir un cacicazgo en la región sur del Estado, el cual se fue extendiendo. Es decir, nunca tuvo límites, su fortuna en bienes materiales y políticos se fue consolidando, supo ligarse al líder nacional cañero y simultáneamente crecieron sus excesos; gustaba rodearse de jóvenes con quien compartía frecuentemente fiestas, jaripeos y sus reuniones cobraron fama.
A Amado nada lo limitó en su región, abarcando desde Zacatepec, pasando por Mazatepec hasta Amacuzac, Xochitepec, y su influencia creció, ya sea por la buena o por la mala, gozaba de recursos e impunidad política y protección. Luego, aprendió rápidamente a emplearse con los gobernadores en turno, a servirles y a servirse de ellos.
Se dice ingeniero agrónomo de profesión, pero no se conoce que haya ejercido o trabajado en ello, e incluso si haya terminado la carrera. Amado Orihuela entendía al PRI como un instrumento político para ganar espacios, de escasas convicciones y principios; él tenía su PRI a modo. A Amado, el PRI le dio todo: le permitió su arribo al Congreso local y federal (incluso dirigirlo), en resumen: militaba en el PRI a su modo.
En el 2012, con la candidatura de EPN para presidente de México, inició su campaña con un partido con el 30% de ventaja; nunca pensó en perder.
No se le escatimaron recursos financieros, materiales y políticos, todo lo tuvo, le alinearon a los Partidos Verde, Nueva Alianza y al final pasó lo increíble para el: perdió.
Sus excesos, festejos anticipados, sus permanentes ausencias e impuntualidades (sumadas a una etapa de soberbia), fueron mermando su ventaja. Amado no se preparó para los debates, reuniones y así fue cómo continuó mostrando sus debilidades y limitaciones; poco a poco fue perdiendo simpatizantes y espacio, colocando amigos, compadres e incondicionales en candidaturas en todos los cargos, desplazando a priistas con méritos y trayectoria y se condujo como amo y señor. Desde entonces, ha culpado a todos de su derrota, «me vendieron, me entregaron», decía. En fin, fueron múltiples las versiones que daba para justificar su derrota. Nunca admitió que fue él, el primer responsable y se agotó su buena suerte por sus abusos.
A partir de esto, se dedicó a cobrarle al PRI su derrota, aprendiendo rápidamente a justificarse y a consolidar su cacicazgo; rápidamente supo el camino para ganar candidaturas en distintos partidos; formó una estructura política que le permitía poner candidatos en el PRI o en otros partidos; un hombre práctico, sin límites ni principios, capaz de todo y todo con tal de imponerse; corrompió a cientos de jóvenes y cuadros políticos; la gente le temía y se sometían, incluso se contaban cosas de él complejas. Creó su estructura (la que ya formalizó en una fundación), la alquilaba a partidos y políticos, Jorge Argüelles es su última obra: lo hizo diputado federal por su región, lo contrataron y a todos traicionó.
La riqueza de Amado es por todos conocida.
En el 2018, después de negociar sus espacios en el PRI, se contrató con el PES, con MORENA y con Cuauhtémoc Blanco; todos le dieron espacios y dinero.
En este 2021, quiso repetir su esquema exigiendo espacios nuevamente, (obvio plurinominales), así como también candidaturas a presidencias municipales, diputaciones y regidurías que él quisiera haber designado y no el PRI y sin encontrar respuestas, esta vez sus chantajes no sirvieron.
Amado Orihuela no era priista desde hace ya muchos años, solo era su franquicia para hacer dinero y ganar espacios. Pasará en MORENA y al PES de ser empleado, a otra condición.
Finalmente, las presentes generaciones de priistas y las futuras se han liberado de un cacique.

Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda

Los procesos internos de los partidos para seleccionar a las mujeres y los hombres que contenderán en las próximas elecciones ya están en marcha. Los nombres de una gran variedad de aspirantes comienzan a darse a conocer. Unos por ellos mismos y otros por terceros interesados, de alguna manera.
En lo general, podemos distinguir dos tipos de grupos entre las y los aspirantes. Los de los partidos tradicionales y los de los emergentes. En el caso de los primeros, quienes buscan la candidatura son, en su mayoría, ya bien militantes de tiempo atrás, conocidos entre sus filas partidarias o bien con cierta trayectoria pública. Ellos mismos se han convencido, o alguien de sus correligionarios los convenció, de que podrían obtener la candidatura y que al través de una buena campaña tendrían posibilidades de ganar las constitucionales. La efervescencia en esos partidos y sus aspirantes está creciendo de forma acelerada.
Ahí están PAN, PRI, PRD, Morena, PT y hasta el Verde. Pero donde hay una sensación de que lo más difícil es lograr la candidatura es en Morena. Buena parte de esos morenistas creen que ganando la candidatura ya están del otro lado, que ya es cuestión de tiempo para lograr sus aspiraciones de ser electos o relectos, según el caso. Morena vive, en muy poco tiempo, circunstancias iguales o casi iguales a las que vivió el PRI en su periodo de partido hegemónico, cuando la idea predominante era que no importaba quien fuera la candidata o el candidato, por el hecho de salir cobijados con la marca en el poder y la bendición de arriba, era suficiente para ganar. En los otros partidos, a los que ya se les dice tradicionales, la apuesta es a que su capital político, su campaña y el desgaste de los morenistas y del presidente López Obrador, de Cuauhtémoc Blanco, de los actuales diputados y los presidentes municipales, que han hecho un pésimo papel, les abrirá posibilidades de obtener el triunfo en las urnas.
En los otros, los partidos emergentes, las candidaturas se están y se seguirán ofertando como si se tratara de la elección de un desayuno en restaurante. A la carta, es decir, una por una, o en paquete, donde el partido ofrece a un determinado candidato que coloque toda la batería de candidatas y candidatos, a fin de llenar las posiciones que la ley obliga a registrar para tener derecho a contender.
Una de las ideas equivocadas que circula en el ambiente es que tal cantidad de partidos y candidatos, 23 partidos, 36 presidencias municipales y el cuerpo edilicio, 20 diputaciones locales y cinco federales, a los que, si sumamos a los representantes de las candidaturas ante los diferentes órganos electorales y los de casilla, que tienen obligación y derecho de registrar, será una gran cantidad de personas la que participe en el proceso electoral. Y eso no es del todo cierto.
La realidad será que muy pocos partidos van a contar con candidatos para todas las posiciones en juego. En muchos lugares no habrá representantes de los candidatos en los órganos electorales y mucho menos en las casillas. A última hora, cuando esté por vencerse el plazo para el registro definitivo de candidatos todavía estarán buscando afanosamente ciudadanos a los cuales ofrecerles, estas candidaturas que dijimos podrán ser a la carta o en paquete. Y un tanto así ocurrirá con la inscripción de representantes ante los órganos electorales y para las mesas receptoras de la votación.
Y para iniciados
En Morena ya quedó claro que la selección de candidatas y candidatos será por encuestas. Ya en otros momentos y lugares ha habido mucha inconformidad, incluso deserciones, porque a veces no les han enseñado ni los resultados y a los aspirantes descartados les exigen que se sumen y, como se dice coloquialmente, que no hagan olas. Si los aspirantes no tienen mediciones propias, confiables, técnica y profesionalmente bien hechas, serán muy fáciles de descartar en las contiendas internas. Y otra vez, como dice el popular refrán, les pueden hacer de chivo los tamales.
Excelente inicio de semana.
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