Por Miguel Ángel Isidro

No es falta de solidaridad, pero … las cosas como son.

En #Morelos están matando gente a diario. Ahí si no hay distinción de partidos. Buenos o malos. Hombres y mujeres.

Es muy lamentable la muerte del hermano del ex gobernador Marco Adame, pero seguramente servirá de pretexto para que algunos anodinos salgan de su agujero y pongan el grito en el cielo por el clima de violencia que vive Morelos.

Misma que muchos de ellos, contemplaron cómplices durante los 18 años de gobiernos del PAN y PRD, desde la tranquilidad de sus cotos de poder.

La descomposición social de Morelos no es nueva.

Urge poner un alto. No es tiempo de protagonismos: es tiempo de exigir a los tres niveles de gobierno acciones concretas, más allá de las promesas huecas.

Si los antecesores dejaron desorden, que se les señale y castigue conforme a la ley.

Basta de pretextos.

MorelosEstadoFallido

Perspectiva
Por Marcos Pineda

Hemos llegado a un punto ya en que echar culpas o buscar responsables de la crisis de inseguridad en que vivimos resulta francamente ocioso. Si es producto de sexenios de complicidad u omisión gubernamental, si provine de una pérdida de valores cívicos y humanos o si es por la falta de oportunidades laborales cada vez mayor, o si es por desatención a los jóvenes y el crecimiento atomizado del crimen organizado claro que importa, pero sólo para encontrar las causas y así poder contrarrestarlas.

Que si el gobernador es incompetente, pues eso ya lo sabíamos, aún antes de que fuera candidato. Que si en su gabinete hay bandidos perversos y corruptos, de algunos ya lo sospechábamos y de otros ya nos vamos dando cuenta. Debatir sobre si la estrategia de seguridad que defiende el gobierno de Cuauhtémoc Blanco debe continuar o no resulta igualmente ocioso. Queda muy claro que no funciona y que la única apuesta viable es cambiarla con el apoyo de las fuerzas federales y la entrada de la Guardia Nacional.

Pero eso sí, una vez que la Guardia Nacional haga su arribo a Morelos tendrá que cambiarse la estrategia, porque no se puede esperar que haya resultados diferentes si se sigue haciendo lo mismo. ¿Qué es lo que se hace actualmente para prevenir y perseguir los delitos? Muy probablemente como a usted, a mí tampoco me queda claro.

Lo que nos queda claro es que los delincuentes se han burlado de las autoridades de gobierno cometiendo crímenes a plena luz del día, frente a las narices de las corporaciones policíacas. Sólo por mencionar los más recientes e impactantes: una actuaria asesinada alrededor de las nueve de la mañana sobre una de las principales avenidas de Cuernavaca, un ejecutado en el área de comida del mercado de Altavista, dos balaceados muy carca de la Paloma de Paz, un camión del CEFERESO baleado con resultado de tres hombres y dos mujeres fallecidas, y una amarga cereza del pastel: el ataque a balazos en pleno primer cuadro de la capital, a unos metros de la oficina del gobernador.

Y eso sin contar robos a mano armada, asaltos a comercios, robos de autos, secuestros, violaciones, extorsiones y demás. Ante tales hechos resulta evidente que la estrategia de prevención del delito, si la hay, no funciona.

Para iniciados
Por un lado: el primer domingo de junio se llevará a cabo una marcha por la paz. Ahora sí todo parece indicar que se sumarán miles personas para exigir al gobierno de Cuauhtémoc Blanco que tome las medidas que sean necesarias para revertir la creciente ola de violencia que se vive bajo su administración.

Por otro lado: ¿Habrá respuesta del gobierno de Cuauhtémoc Blanco a publicación del diario Reforma donde se ventila la riqueza inmobiliaria del hoy secretario de Movilidad y Transporte, Víctor Mercado Salgado? ¿Tendrá algo que decir o hacer al respecto el asesor anticorrupción, Gerardo Becerra? ¿O simplemente querrán dejar pasar la publicación como si nada hubiese sucedido? Porque dicho reportaje apunta al menos hacia la presunción de enriquecimiento ilícito.

Por Francisco Hurtado Delgado

Magistrado del Tribunal Electoral del Estado de Morelos 

Con frecuencia en reuniones sociales o políticas surgen varias preguntas, entre ellas destacaría las siguientes: ¿Por qué las autoridades que elegimos, ya sean oriundas o avecindados del estado o municipio, en ocasiones no resultan lo que espera la ciudadanía de ellos? ¿Será una garantía que las autoridades por su residencia de la cual han sido postuladas como gobernantes, sea condición para ser buenos servidores públicos? Tomando en cuenta que lo requerido por la norma constitucional no entraña sino la constatación de una situación de hecho, en otras palabras, que alguien viva realmente en determinado lugar por un tiempo determinado, es decir, lo que importa es la observancia de la disposición normativa.

Francisco Zarco en su obra “Historia del Congreso Constituyente de 1857” propone abolir el requisito de residencia, en virtud de que en una verdadera democracia todo ciudadano es elector y elegible, por lo que consideró antidemocrática la restricción. Además, destacó que la residencia es una cultura accidental que cambia por circunstancias ajenas a la voluntad, y que por sí sola no da ciencia ni patriotismo. Parece injusto que un Estado no pueda nombrar a uno de sus ciudadanos que le haya prestado buenos servicios, solo porque reside en otro estado, o que no pueda depositar su confianza en el hombre de cuya capacidad se promete buenos resultados.

Ha quedado demostrado que las autoridades electas sean o no residentes, vecindad u oriundez del lugar al que se postularon, no es una garantía que resulten excelentes autoridades, sin desestimar el espíritu del legislador que lo estableció en las respectivas leyes y códigos, es porque en teoría se supone que deben conocer el territorio, la idiosincrasia, la cultura, costumbres y usos de los lugares por los que se postulen; pero más allá de la residencia u oriundez sea o no del lugar que gobierne, lo principal que deben cumplir en el perfil, son los valores como la honestidad, respeto, prudencia, actuar con ética, valentía, sin distinción, cumplir su palabra, compromiso con la sociedad y una verdadera convicción y vocación de servir al público.

Perspectiva

Por Marcos Pineda

La buena voluntad no basta para crear y regenerar un sistema político que por décadas estuvo plagado de corrupción, contubernios y tráfico de influencias. Hace falta más. De la misma manera, celebramos que haya democracia y que finalmente los votos de los ciudadanos sean los que definan a los ganadores de las elecciones, pero tampoco es suficiente la democracia para producir buenos gobiernos. Hace falta más.

Si seguimos la antigua máxima de que “como es arriba es abajo”, es fácil percatarse de la titánica tarea que enfrenta el gobierno federal para limpiar las instituciones de la escoria administrativa y política que la mantuvo en el statu quo de la impunidad y la corrupción. También es una lucha que deben enfrentar los gobiernos locales, so pena de quedarse rezagados, de no marchar al mismo ritmo e incluso de volverse cómplices de los que quieren que se conserven las viejas prácticas de simulación en el ejercicio de la gestión pública.

Dos casos ilustran con claridad este tema: la estela de corrupción internacional de Oderbertch, que alcanzaría al ex director de Pemex, Emilio Lozoya, y la denominada “Estafa maestra”, una intrincada red de complicidades que llegaría hasta la en otros tiempos ya señalada, Rosario Robles. En ambos casos podría incluso llegar demostrarse responsabilidad del ex presidente Enrique Peña Nieto y de una gran cantidad de funcionarios de su administración, de administraciones estatales y hasta de órganos autónomos, universidades públicas, así como individuos de la iniciativa privada.

También en el Poder Judicial y el Ejecutivo habrá investigaciones y una limpia de aquellos que se hayan prestado de alguna manera a la corrupción.

Si allá arriba se está haciendo todo esto ¿por qué abajo no? ¿Por qué en la administración local parece que toda investigación camina a paso lento, a marchas forzadas, y los resultados se están dando a cuenta gotas? ¿Por qué no se ha iniciado una limpia de quienes se hayan prestado en otros tiempos a la corrupción? ¿No será que esos mismos están interviniendo para frenar los avances en las investigaciones y la elaboración de las carpetas que tendrían que judicializarse?

Cuauhtémoc Blanco llegó con el voto mayoritario a gobernador, pero esa democracia no es suficiente. Debe darse cuenta de que todavía tiene enemigos en casa y que otros lo están traicionando para lograr sus objetivos personales, que están haciendo negocios a sus espaldas e impidiendo que se sepa cómo es que se obstaculizan las actuales investigaciones y se están encubriendo las corruptelas dentro de su administración. Le urge hacer una limpia al interior.

Para iniciados
En el Colegio de Bachilleres están ocurriendo desde la llegada de la nueva administración una serie de despidos de personal y cuestionables manejos administrativos. Suman ya nueve mujeres despedidas bajo oscuras circunstancias. Parece que la responsabilidad es de un brazo ejecutor bien posicionado en el gobierno estatal. Seguiremos investigando para informar en este espacio para los iniciados.

Por Francisco León Guzmán

Los medios de protección que la Constitución nos proporciona, son la libertad y los privilegios y recompensas conciliables con la libertad.

Los Mexicanos hemos sido ociosos por derecho y holgazanes legalmente.

Se nos alentó a consumir sin producir.

Nuestras ciudades capitales son escuelas de vagancia, de quienes se desparraman por el resto del territorio después de haberse educado entre las fiestas, la jarana y la disipación.

Nuestro pueblo no carece de alimentos sino de educación y por eso tenemos pauperismo mental.

En realidad nuestro pueblo mexicano se muere de hambre de instrucción, de sed de saber, de pobreza de conocimientos prácticos y de ignorancia en el arte de hacer bien las cosas.

Sobre todo se muere de pereza, es decir de abundancia.

Quieren pan sin trabajo, viven del maná del Estado y eso les mantiene desnudos, ignorantes y esclavos de su propia condición.

El origen de la riqueza son el trabajo y el capital, ¿qué duda cabe de que la ociosidad es el manantial de la miseria?

La ociosidad es el gran enemigo del pueblo en mexica.

Es preciso marcarla de infamia: ella engendra la miseria y el atraso mental de las cuales surgen los tiranos y la guerra civil que serían imposibles en medio del progreso y la mejora del pueblo.

Sabes tú ¿quién es el mexicano que ha escrito estas reflexiones sobre nuestro país?

Don José María Morelos y Pavón

Sentimientos de la Nación 1813

LA LEY DE HERODES 
Por Miguel Ángel Isidro

En la entrega anterior, señalamos que una ineludible realidad de la prensa y la industria de los medios de comunicación en México es su mayoritaria dependencia del dinero oficial. El Estado, y en parte el sistema político mexicano representan al cliente principal de los medios de comunicación en nuestro país.

Sin embargo, como también lo apuntamos en la entrega anterior; el escenario global de la industria de los medios de comunicación está cambiando en términos dramáticos.

El agresivo crecimiento de las plataformas digitales y en consecuencia de los medios alternativos ha supuesto un cambio radical en los hábitos de consumo de las audiencias. La prensa escrita, la radio y la televisión, que en un principio despreciaban a internet y las redes sociales como una potencial competencia, hoy se enfrentan al reto de asimilar el desarrollo de estas tecnologías o quedarse al margen de su expansión.

Hasta hace algunos años, era indudable la supremacía de la televisión como el medio de comunicación, entretenimiento y publicidad por excelencia. Sin embargo, el agresivo crecimiento de internet y las plataformas digitales, ha desplazado contundentemente a la pantalla chica en las preferencias de las grandes audiencias, situación que se refleja en dos hechos contundentes:

-La popularización de los servicios de distribución de contenidos digitales ha sido tal, que Reed Hastings, el CEO de Netflix (dicho sea de paso, la más importante plataforma de entretenimiento digital en el mundo) ha anticipado que para 2030, la televisión aérea habrá desaparecido prácticamente por completo a nivel mundial.

-La redistribución del mercado publicitario es una realidad. Grupo Televisa, el más poderoso corporativo de entretenimiento de America Latina registró por primera vez una drástica caída en sus ingresos. Tan sólo en el primer trimestre de este año, la televisora reportó una caída en sus ventas de poco más de mil millones de pesos. Hasta el año pasado, la publicidad gubernamental representaba el 11 por ciento de los ingresos de la emisora, pero a partir de la llegada del nuevo gobierno federal, dichas ventas han caído en más de un 50 por ciento, y la tendencia continúa a la baja.

En el caso de la radio, y también debido al auge de internet, su mercado primario se ha visto severamente mermado, habida cuenta de la drástica transformación de la industria musical. Lejos quedaron aquellos tiempos en los que las compañías discográficas pagaban millonarios contratos de promoción o destinaban un importante capital en efectivo para comprar a locutores o programadores (la famosa “payola”). El público accede a los contenidos a través de plataformas digitales en las que diariamente hay novedades; ya sea por medio de lanzamientos o reediciones.

En el terreno noticioso, la radio sigue teniendo la ventaja competitiva de la inmediatez, pero sigue teniendo limitaciones de cobertura y alcance. Por ello muchas emisoras han optado por sincronizar paralelamente sus transmisiones vía aire e internet, buscando mantener audiencia y anunciantes.

La prensa escrita es quizás el medio que más fuertemente ha resentido la competencia de internet. Principalmente porque las redes brindan al usuario la falsa idea de la “gratuidad” de los contenidos. Los lectores jóvenes están abandonando el ritual de acudir al kiosko más cercano para adquirir un ejemplar, e incluso en el transporte público -cuyos usuarios representaron por décadas la mayor audiencia cautiva de la prensa escrita en los grandes centros urbanos-, es posible ver a la mayoría de los pasajeros totalmente absortos en la pantalla de sus móviles.

Aún así, el principal atributo y fortaleza de la prensa escrita sigue siendo una mayor calidad en sus contenidos. Es precisamente en los medios escritos donde continúa desarrollándose el periodismo de investigación, que en otros medios es reducido a pequeños segmentos y enfrenta la competencia de los espacios de entretenimiento. No en vano medios tan prestigiados como el New York Times han logrado incrementar la venta de sus suscripciones en un 15 por ciento en el último año; algo que parecería imposible en la era de internet.

En México, el mercado periodístico está enfrentando la pérdida de su más poderoso y constante cliente: el gobierno. La respuesta de los propietarios y concesionarios ha sido de una confusión total: por todos lados se dan recortes de personal, sin considerar que el factor humano es el que puede marcar la diferencia en la generación de productos noticiosos competitivos y de calidad.

Actualmente la diferencia en el nivel de captación de audiencias la marca la calidad y novedad de los contenidos. Por ello los medios mexicanos están siendo víctimas de su propio conformismo: durante años se limitaron a ser repetidores de la verdad oficial, privilegiaron el espacio a boletines oficiales y notas pagadas y dejaron de atender los intereses de una audiencia que con los años fue cambiando, pero que los poderosos y soberbios magnates de los medios se negaban a visualizar. Fue célebre la frase del empresario Emilio Azcárraga Milmo, “El Tigre” cuando se ufanaba, en la cúspide de su poder, que el Canal Dos tenía rating “hasta con la tele apagada”.

Frente a la competencia de internet, a los medios tradicionales les toca, por paradójico que ello parezca, volver a lo básico. De debe privilegiar el periodismo de calidad, invertir en investigación y generación de primicias.

El periodismo mexicano debe dejar de ser un periodismo enunciativo o de declaraciones. Por años los medios han jerarquizado las declaraciones por encima de los hechos y de los datos duros; enaltecen a los personajes por encima del contexto. Si el gobierno ha dejado de ser cliente, hay que ofrecer información de calidad que atraiga a los lectores, escuchas y televidentes. El reto ya no debe ser complacer a los poderosos, sino entender las exigencias del público y actuar en consecuencia.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha mostrado poca tolerancia al periodismo crítico; eso debe marcar la pauta a seguir. Se acabó la era del gobierno como cliente principal de los medios. Ha llegado el momento de apostarle a la gente.

La pregunta es… ¿Cómo lograrlo? (Continuará)…

Twitter: @miguelisidro

Perspectiva

Por Marcos Pineda

La reciente resolución judicial sobre el procesamiento de los presuntos responsables de haber quebrantado las finanzas estatales durante la pasada administración anota un primer punto en contra del combate a la corrupción del gobierno actual y, a su vez, a favor de la prevalencia de la impunidad. Y lejos de reconocer con humildad las responsabilidades que cada uno tenga en el caso, los funcionarios del gobierno de Cuauhtémoc Blanco se aprestaron a echar culpas, incluso por anticipado respecto a otros procesos judiciales que pronto también podrían perder.

Samuel Sotelo Salgado, consejero jurídico del señor Blanco, aseveró apelarán la sentencia del juez y llegarían hasta el juicio de garantías de ser necesario. Acusó al juez de haber tomado una mala decisión sobre el caso y hasta cierto punto defendió el trabajo hecho por el fiscal anticorrupción, Juan Salazar Núñez, de quien dijo hizo lo que le correspondía.

En esta primera ocasión se trató una carpeta de investigación sobre el mal uso de los recursos públicos en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario. El actual titular de la dependencia, Guillermo López Ruvalcaba, insistió en que habían integrado documentación fidedigna, que comprobaba fehacientemente la responsabilidad de funcionarios de la pasada administración.

Por su parte, el secretario de Obras, Fidel Giménez Valdés, se anticipó que de las 17 carpetas de investigación que ha integrado la dependencia a su cargo sólo una se ha judicializado hasta el momento y, en sus declaraciones refleja las bajas expectativas de que prosperen con resultados favorables, fundándose en una razón sustantiva, desde su perspectiva: la cercanía de del fiscal anticorrupción con el ex gobernador, Graco Ramírez, ya que en su momento fungió como asesor jurídico del ahora ex mandatario.

La derrota en el juzgado pone en el marcador uno para la impunidad y cero para la justicia, es decir un primer revés a la promesa de Cuauhtémoc Blanco de llevar a la cárcel a los responsables de haber cometido actos de corrupción en la pasada administración.

Para iniciados

Hoy que es día del niño, reflexionando un poco acerca de que nosotros hace algún tiempo fuimos niños y hemos visto que el mundo, el país y el estado que nos heredaron las generaciones anteriores no fue mejor, sino se ha deteriorado notablemente, vale la pena hacer un alto, sí para festejarlos, pero también para hacer consciencia de qué tipo de mundo estamos dejando para los que hoy son los festejados. Cambiemos lo que haya que cambiar y hagamos lo que haya que hacer, para que las nuevas generaciones no nos critiquen como hoy bien podemos hacerlo con quienes nos precedieron. Feliz día del Niño!!!

Por Francisco Hurtado Delgado

La política forma parte de nuestra vida y a querer o no la practicamos todos los días; de acuerdo a Giovanni Sartori diariamente hacemos política, porque con nuestra interacción se involucra a más personas, pero también estamos participando activamente en todo lo que sucede en la comunidad y discutiendo de política, pero sabemos en realidad ¿Qué es la democracia? ¿Qué es la política?

Para muchos de nosotros la ciencia política es una disciplina nueva, pero desde la antigüedad importantes pensadores se han referido a la política como un problema fundamental de la sociedad, o las diversas teorías apuntan a las funciones que debe cumplir el Estado moderno en el mundo actual. Desde Platón que registro el pensamiento de Sócrates en la obra “La Republica” en donde propone una organización de la sociedad en tres clases (inferior, intermedia y superior); o la obra más importante de Aristóteles “La Política” en la que define una organización de tres poderes políticos y que en la actualidad siguen vigentes en nuestra democracia, como son el ejecutivo, el legislativo y judicial integradas por hombres políticamente iguales.

Sin embargo, la postura de John Locke era diferente en su obra “Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil” que consideraba que el bien colectivo no era más que la suma del bien de cada uno por separado.

En fin, podemos seguir citando a grandes filósofos, sin embargo, debemos tomar en cuenta que cada uno de los pensamientos en su momento tuvieron su importancia y resultaron como un consejo de la filosofía práctica en torno al hacer político, lo que, si debemos dejar claro, es que en la política debemos voltear hacia el pasado para no volvernos a equivocar, porque no se puede ser omiso o indiferente con nuestra ciudadana.

El momento crucial que tenemos tod@s l@s ciudadan@s es cuando emitimos nuestros votos para elegir a nuestr@s representantes, porque los votos y decisiones en las urnas son movidos por anhelos de lo que esperamos de nuestr@s gobernantes. La historia y los pensadores nos han dado la política como el único camino para buscar el bien común. Si queremos hablar de política, comencemos evaluando y revisando nuestro quehacer a la hora de elegir, porque es allí donde estamos sembrando lo bueno y lo malo de la política. Sí elegimos un buen político tendremos un buen gobierno y sí nos equivocamos estaremos contribuyendo al fracaso de la política.

Por Francisco León Guzmán

La creciente inseguridad en algunos estados del país exhibe la ineficacia de los 3 niveles de gobierno para enfrentar el reto que más preocupa a los mexicanos.

Me referiré al estado de Morelos, que es azotado por la ola de violencia más grave que se recuerde en esa región en los últimos años y es producto de la incapacidad de diversos gobiernos, como el de Graco Ramírez, quien tuvo un paupérrimo desempeño y heredó una crisis que tiene en jaque a Cuauhtémoc Blanco, gobernador hace 6 meses.

El clima de desolación en Morelos es generalizado y se agudizó con tragedias como la ocurrida hace 8 días en el restaurante Los Estanques, de Cuautla, donde se registró una balacera que dejó un saldo de más de 10 heridos y 6 muertos, entre ellos 3 menores de edad. En las últimas semanas, al menos 18 personas han sido asesinadas en ataques a restaurantes, concentrados en Cuautla, Yautepec, Temixco y Cuernavaca. La salida autocomplaciente del gobernador Blanco se limitó a reconocer que la oleada de violencia se debe a la disputa entre cárteles de la delincuencia organizada que pelean la plaza. Anticipó que se esperan contraataques de esos grupos y el remate fue espeluznante, al decir “vamos a seguir, porque ahora vamos a ver la respuesta de los otros y en eso estamos trabajando”. Más allá de las limitaciones que muestra el ex futbolista, revela que su estrategia es aguardar la respuesta de los criminales, será reactivo a la masacre que sigue, en vez de ocuparse de prevenirla.

Según datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, desde que Cuauhtémoc Blanco asumió la gubernatura en octubre de 2018, se han registrado más de 450 homicidios en la entidad. Según la misma fuente, tan sólo en enero y febrero de 2019 se han denunciado 6,712 delitos del fuero común. En ese periodo se han documentado 5 feminicidios, 15 secuestros, 50 violaciones y 291 robos a casa habitación, 676 amenazas y 162 despojos de bienes inmuebles.

La tasa de delitos por cada 100 mil habitantes en Morelos es de 161.5, y está por encima de estados como el de México, Jalisco o Chihuahua. La media nacional es de 124.1, lo que muestra, con cifras del gobierno federal, la gravedad de la inseguridad en la entidad, sin tomar en cuenta que hay miles de delitos que violentan a la población, y que no se denuncien, no significa que no existan. No dudo de las buenas intenciones de Cuauhtémoc, pero es evidente que él y Uriel Carmona Gándara, su fiscal, están rebasados. Popularidad no significa capacidad para enfrentar a este imperio del terror.

Por Dagoberto Santos Trigo

Ha sido muy gratificante estar en tierras chiapanecas. Y lo ha sido por un motivo fundamental: ser testigo directo, de primera fuente, en un lugar de privilegio, de la primera experiencia comunitaria de las y de los habitantes del municipio de Oxchuc.

En tierra de los Altos, a casi 50 kilómetros de San Cristóbal, se escenificó una nueva oportunidad para la paz, para concretar el deseo de cambio de la gente que ha sido relegada del progreso por siglos, por milenios, por generaciones.

En la plaza central de aquel municipio fui testigo directo de un acontecimiento sin precedentes: la reunión de más de 12 mil pobladores de las distintas localidades, comunidades, rancherías, cuadrillas, colonias y vecindarios que conforman el municipio para elegir, a mano alzada y sin intermediarios, a quienes integrarían el cabildo para el ejercicio trianual de gobierno 2019-2021. Concretamente al Concejal Presidente, a la síndica y a las personas encargadas de las regidurías, en igualdad de oportunidades entre los géneros.

Se trata de otra experiencia en la que las y los pobladores indígenas hacen uso de sus derechos a la libre determinación, a la elección de sus autoridades municipales, para expresar su sentir y para organizarse políticamente de otra manera, al alejarse del sistema tradicional de partidos políticos.

Al igual que en Cherán, Michoacán; que en Ayutla de los Libres, Guerrero; o que en múltiples municipios oaxaqueños; observé pies descalzos, pasos lentos, fatiga en el rostro, expresiones faciales de desaprobación, pero también hombres con sus implementos de labranza, mujeres cargando a sus vástagos, esperanza en las caras juveniles, asombro ante las multitudes, vestimenta que reflejó la algarabía del momento, caras expresivas entre alegría, serenidad y concentración a la información de los oradores.

No es fácil reunir a tal cantidad de personas para un evento que no es propiamente una festividad religiosa, un acto musical popular o una actividad de entrega de apoyos gubernamentales. Resulta de una logística compleja culminar con un acto multitudinario en la asamblea comunitaria.

Se necesita mucha voluntad, enorme disposición para no claudicar, para no rendirse ante las múltiples barreras impuestas tanto por la cultura de sometimiento dominante, como por las presiones de quienes se ven afectados en sus intereses creados, en particular, el de los hombres fuertes de siempre, el de las rutinas y prácticas políticas consumadas, el de las formas y maneras añejas de ver a la actividad política como un botín, más que como un servicio colectivo.

Para los cambios profundos se necesitan seres humanos comprometidos con su gente y su tiempo. Uno de ellos, que ha sido pieza fundamental en lo que observé, se llama Gabriel Méndez López, abogado comunitario formado en las aulas de la Facultad de Derecho de la UAS, de la mítica universidad sinaloense combativa y combatiente.

Tuve el honor de conversar con él, así como con otro abogado talentoso, Manuel Vázquez Quintero, quien se unió a la plática, y a los que les expresé mi admiración por su compromiso con las causas justas y quienes me manifestaron los sinuosos caminos que han recorrido hasta encontrar la justicia electoral indígena.

En este diálogo ameno y cordial con ellos, pude entender que su cruzada por el cambio de régimen y de elección va más allá de un simple compromiso temporal: en las acciones de ambos personajes radica la nueva forma de entender las causas políticas, las nuevas maneras de hacerse escuchar ante el muro de la ignominia, de las prácticas patrimonialistas, de la intolerancia, del abandono y de la desigualdad social.

Siempre apegados al mandato de las leyes electorales, ambos personajes han logrado, con el conocimiento jurídico en sus mentes, los pequeños grandes cambios que prodigan una esperanza para cientos de miles de personas.

Ellos han sido los operadores de una oportunidad diferente de relación social. Ellos reflejan el anhelo de miles de personas indígenas que quieren defender su dignidad como comunidad, y verificar que el discurso de los derechos humanos a la participación política no es solamente un discurso bien intencionado.

La experiencia de Oxchuc debe constituir un llamado de atención para todos los sectores involucrados. Un llamado para que impere la inclusión de las etnias, de indígenas y no indígenas, de mestizos, afromexicanos, y todas las variantes demográficas de nuestro país. Los gobiernos deben ser producto de una efectiva voluntad popular.

En México deben respetarse los derechos de las minorías y quienes participan en las elecciones constitucionales deben seguir y acompañar las necesidades y deseos de la gente.

Apartarse de los intereses populares puede llevar, a largo plazo, al quebrantamiento de la confianza en el sistema de partidos y a sustituir el modelo por uno más generoso, más acorde con la dinámica poblacional indígena, a un modelo más cercano a la población que reclama una atención inmediata y desinteresada.