Los cuatro males del Sistema Político

Francisco Hurtado Delgado

Una sociedad que no tiene claramente dividido sus poderes y que no reconoce los derechos de los ciudadanos, no tiene una Constitución. El anterior argumento se sostiene con base en la declaración francesa de los derechos del hombre y del ciudadano; ello quiere decir que el constitucionalismo considera solo aquellas constituciones que reúnen ciertas características; cabe entonces preguntarse sí: ¿La constitución de México reúne estos derechos?

De acuerdo al análisis de mi maestro palmesano Josep Aguiló de la Universidad de Alicante, el constitucionalismo incorpora cuatro males característicos que no faltan en ninguna dominación política.

El primer mal, es la arbitrariedad en la relación jurídico política y es la que debe obedecer normas, es decir, que no está sometido a otros individuos y que se erradica con el debido proceso y el imperio de la ley. El segundo mal es el autoritarismo, que es quien tiene el poder político, quien puede ordenar, obligar y prohibir todo, frente a este mal para defenderlo aparecen los derechos de libertad. El tercer mal es el despotismo, que es el que no puede contar con el pueblo, que no cuenta con aquellos que están llamados a obedecer y la forma de combatirlo es conseguirle un título al ciudadano que le permite alegar que se está violando su derecho, todos los derechos democráticos y los de participación política los podemos ver desde esta perspectiva y; finalmente, el cuarto mal es el de la exclusión social, que son los sujetos que nunca consiguen la composición del interés, y que genera que sus intereses formen parte de eso, además son excluidos permanentes y excluidos sociales, el combate a este mal son los derechos sociales y los derechos de igualdad.

Estos males están permanentemente presentes en potencia en una dominación política, pero si observamos que los derechos al debido proceso, el imperio de la ley y los de participación política son los que combaten a los dos primeros males, particularmente configuran la teoría de la autoridad del constitucionalismo, quien y como pueden imponerse legítimamente; en razón a ello, los derechos de libertad y los derechos sociales conforman la concesión de la justicia del constitucionalismo, es decir, que sí y que no puede ordenar; en otra forma de decirlo es que los dos primeros son “el quién” y “el cómo” y los otros son “el que”.

En conclusión, para evitar una crisis constitucional en el Estado mexicano, debemos de contar con dos rasgos estructurales en la cultura juridica: el respeto a la rigidez o jerarquía constitucional y por otra parte la obediencia a la normatividad constitucional.

Perspectiva

Incumple el gobierno con los trabajadores

Por Marcos Pineda

Dentro de las muchas áreas en las que el gobierno de Morelos ha mostrado su ineptitud e ineficiencia, aunque es difícil distinguir cuáles están peor que otras, destacan aquellas donde ha trascendido en medios de comunicación las que han quedado mal hasta con el cumplimiento de los derechos más básicos de sus propios trabajadores en los últimos días. Sí, se trata del Instituto de Educación Básica del Estado de Morelos y de la Secretaría de Salud.

Eliacín Salgado de la Paz, como director de la institución responsable de la educación en Morelos ha sido de todo, menos eficiente. Un día sí y otro también surgen o persisten los reclamos sobre el incumplimiento para con los derechos de los trabajadores, la falta de atención a los problemas prioritarios, su desconocimiento de las demandas más sentidas y urgentes de la comunidad magisterial y su obcecada insistencia en aparentar que las cosas van bien. Según él le dio muchos votos a Cuauhtémoc, eso le dijo a Sanz, y por eso lo tienen ahí, pesar de que su falta de capacidad, conocimiento, sensibilidad y experiencia son visibles día con día. Para todo dice: como ha instruido el señor gobernador, con el apoyo del señor gobernador y demás. Cuando le comentan al respecto al secretario de Educación, Luis Arturo Cornejo, solamente esboza una sonrisa.

En la Secretaría de Salud, dicen, el horno no está para bollos. Echando culpas acá y allá siguen sin cumplir en tiempo y forma con derechos fundamentales de los trabajadores, como pagarles su sueldo y prestaciones de ley. Apenas, luego de tres días de retraso completaron el pago de la quincena y adeudan todavía alrededor de 41 millones de pesos en prestaciones. No tienen una idea clara de cómo van a lograr que el tránsito del Seguro Popular al INSABI tenga buenos resultados ni de qué van a hacer con los cientos de trabajadores que se quedan sin empleo. No hay duda de que Marco Antonio Cantú Cuevas, el titular, es un hombre bien intencionado y no se le sabe hasta el momento nada relacionado con actos de corrupción. Pero no se puede decir lo mismo de sus colaboradores, particularmente de los administrativos de alto nivel, que como no son ellos quienes dan la cara, dejan al jefe que se la rife dando las explicaciones y justificaciones, que de poco sirven, porque la realidad es que siguen sin cumplir.

En ambos casos, Educación y Salud, hay que reconocer a los trabajadores, ellos son los que están haciendo que el elefante reumático al que se ha referido López Obrador camine, aunque sea lento, pero camine. Ellos, los maestros, las enfermeras, los médicos, el personal de apoyo y los mandos medios, en fin, los que de veras trabajan son los que han salvado a estas instituciones de la parálisis y su total fracaso. En cambio, los mandos altos, esos de los elevados sueldos y que hasta coche y gasolina les dan, que usted puede ver en restaurantes y bares, ciertamente costosos y con mucha frecuencia hasta en horarios laborales, no están sirviendo de nada, más valdría que evaluaran su permanencia o despido, por bien de los afectados, es decir de los morelenses.

No obstante lo anterior, debe mencionarse que así como no existe efecto sin causa ni destino sin origen, tampoco la conducción errática de una institución, la que sea, es obra de la casualidad. Toda organización requiere de una cabeza, de un líder o de un jefe que la encabece, y los resultados que se obtengan son, según el caso, gracias o por responsabilidad de ese jefe, de ese líder. Así que, al final de cuentas, Cuauhtémoc Blanco, en tanto gobernador formal, es el responsable de todo este desastre que se vive en Morelos.

Para iniciados

Los fantasmas del miedo recorren el Palacio de Gobierno de Morelos, la que debiera ser la casa del pueblo, habitada por espíritus chocarreros, dicen que varios de ellos venidos de otras tierras, donde tampoco los quieren, por cierto. Ante los sutiles deslizamientos de que pudieran pedirles su renuncia a dos que tres funcionarios, comenzaron a amenazar con voltear bandera y exhibir la realidad de que han sido partícipes. ¿Qué ganara? ¿La voluntad de Sanz, la del hermano de Cuauhtémoc, o de veras se impondrá la lógica y la coherencia? ¿Tan amedrentados tienen a los venidos de Tepito, Veracruz y España? ¿O será que estén pensando cómo operar otra purga como la que le hicieron a los Yáñez en el Ayuntamiento anterior?

Excelente martes

La información es PODER!!!

El Cuau en la frivolidad y Ulises en el gobierno

Por José Luis Garcitapia

Cuauhtémoc Blanco Bravo se alista para emitir el próximo 13 de febrero “un mensaje” con motivo de su primer informe de gobierno, en el que habrá de “destacar las principales acciones y logros a favor de la ciudadanía” y que “la seguridad pública sigue siendo el punto donde se pondrá mayor atención” en 2020.

Mientras eso sucede El Cuau, como se le conoce por su paso por el futbol, celebró su cumpleaños 47 y para ello convirtió el Salón Bicentenario del nuevamente “Palacio de Gobierno” en salón de fiestas, con mariachi y todo, en donde sólo hubo invitados VIP, pero no todos los funcionarios de primer y segundo niveles por la pugna interna que persiste en su gabinete.

Cabe señalar que por mandato constitucional el gobernador del estado tiene la obligación de rendir un informe de gobierno por cada ejercicio anual de su gestión, pero en el caso de Cuauhtémoc Blanco sólo podemos decir que en casi la mitad de los días de su corta gestión no tuvo actividades ni eventos públicos, según reveló la organización Morelos Rinde Cuentas.

En contraste, nos enteramos de los viajes que hizo a Estados Unidos y Brasil, sus cáscaras con los amigos y las leyendas del América; su ausencia en más del 80 por ciento de las sesiones de la Mesa de Coordinación en materia de seguridad -lo que habla de la seriedad y prioridad que le da al tema-; y de su desinterés por los problemas que aquejan a los morelenses, culpando a la administración anterior de los que hoy sucede Morelos.

Por cierto, hoy Morelos está entre los estados más violentos del país, como más de mil asesinatos en 2019 -sólo en la administración de El Cuau han sido muertos más de 1,200 personas-; está en el tercer lugar en materia de secuestro y extorsión y en el segundo lugar en feminicidios. Y los indicadores económicos van en caída libre, en perjuicio de los morelenses.

Mientras esto sucede, y El Cuau sigue en sus frivolidades, Morelos está a un paso de la ingobernabilidad. El Poder Ejecutivo, dividido en dos grupos, navega sin rumbo ni estrategia; el Poder Judicial confrontado con el Ejecutivo, que quiere imponer a incondicionales; y el Poder Legislativo paralizado, sin poder sesionar y afectando a todo el estado.

En esta crisis política, que nos lleva a la ingobernabilidad y al caos, está la mano de Ulises Bravo Molina, el hermano incómodo de Cuauhtémoc Blanco Bravo. Ha sido documentada su presencia en reuniones de gabinete, encuentros públicos y privados con diputados locales, dirigentes sociales y profesionistas, tirando línea para que se hagan cosas a su modo y dejando en claro que es el hombre fuerte del Gobierno.

Ulises Bravo desterró a José Manuel Sanz Rivera, así como otros funcionarios que se sumaron al gobierno desde distintos orígenes políticos y económicos, del círculo de confianza de El Cuau y ha logrado colocar en posiciones clave, principalmente en aquellas en materia de adquisiciones y contratos, a personas de su confianza, así como familiares.

Aquí un ejemplo -publicado en el portal “Nuevo México Plural”– del poder de Ulises Bravo como hombre fuerte del Gobierno del Estado:

“Kalan Agente de Seguros y de Fianzas, S. A. de C. V., sin haber ganado la licitación, y sólo por mantener presuntos nexos con Ulises Bravo, hermano del gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo, obtuvo un contrato por 67 millones 555 mil pesos, para asegurar los vehículos y a más de 17 mil trabajadores de la administración estatal, a partir de diciembre de 2019 y el ejercicio fiscal 2020”.

“De acuerdo con el oficio No. SA/DGGA/1098/2019 firmado por la C.P. Sofía Adriana Espinosa Urbano, Directora General de Gestión Administrativa Institucional del Gobierno de Morelos, adscrita a la Secretaría de Administración a cargo de Minerva Zavala Zúñiga, a partir del 4 de noviembre de 2019, se dio inicio formal al proceso de contratación del programa de aseguramiento de las pólizas para protección del parque vehicular, así como del personal del Poder Ejecutivo Central desde diciembre y el ejercicio fiscal 2020”.

“Lo anterior significa que la plantilla de trabajadores realizó sus actividades con la gestión de Blanco Bravo a partir del 1 de octubre de 2019 y hasta noviembre del mismo año sin estar asegurados”.

“De esta forma quedaron sin cubrirse los 177 casos de siniestros, de los cuales destacan cinco de personal activo (muerte natural), cuya suma asegurada asciende a 295 mil pesos; 50 dentro del sector policiaco cuyo monto es de 590 mil pesos que tampoco se pagaron. Para el caso de los jubilados y pensionados se registraron 120 siniestros, cuya suma ascendió a los 295 mil pesos, en donde resaltó el caso de dos escoltas cuyo monto llegó a los 590 mil pesos, que tampoco fueron cubiertos por la falta de pólizas”.

Qué sigue. Si bien esto debería ser investigado por la Entidad Superior de Auditoria y Fiscalización o denunciado ante la Fiscalía Anticorrupción, lo cierto es que, por el momento, no va a suceder nada, por la crisis política y parálisis que viven los Poderes del Estado y generada por Ulises Bravo, que en este 2020 va por el poder total.

Ante ello, hay quienes prevén la caída de José Manuel Sanz Rivera antes de que Cuauhtémoc Blanco presente su primer informe de gobierno, dejando el camino libre a Ulises Bravo para hacer y deshacer.

Otros consideran necesarios los cambios en el Gabinete y la definición de una estrategia y políticas públicas que le den rumbo a la administración, antes que Morelos estalle y desde el centro del país se tome la decisión de actuar en contra de Blanco Bravo.

Lo cierto es que Cuauhtémoc no gobierna ni toma decisiones y Ulises cogobierna y sí toma decisiones.

@PepeGarcitapia

La importancia de los derechos sociales

Francisco Hurtado Delgado

Iniciaré haciendo una interrogante provocadora, ¿Se considera a los derechos fundamentales como normas? En el sentido común entendemos a los derechos fundamentales, como aquellos inherentes al ser humano y que pertenecen a toda persona en razón a su dignidad. Bajo este cuestionamiento los derechos sociales deben estar a la par de los derechos fundamentales.

En un interesante análisis que hace Manuel Atienza a Bruno Celano en su obra “Los derechos en el Estado constitucional” considera el Profesor Atienza que permitir aprender mucho de teoría del Derecho, nos conduce y sirve para entender mejor los problemas que plantea la práctica jurídica en el Estado constitucional. 

Pero bien, la tesis que se analiza en razón a la paridad de los derechos sociales, es de resaltar con importancia que no solo la libertad y los derechos políticos son los únicos derechos fundamentales, sino también a la misma altura están los derechos sociales, porque si no existieran estos derechos sociales, carecerían de sentido los de libertad y los políticos, porque además garantizan las condiciones mínimas de existencia y apelan también por los valores de libertad, fraternidad e igualdad.

Como define Atienza el derecho es una práctica social y los derechos son más bien valores, bienes o razones que sirven de fundamento para crear una red de relaciones normativas dirigida a proteger esos valores, toda vez que el derecho debe tener una dimensión valorativa; porque como se ha expresado, el derecho no solo puede ser un conjunto de normas o algunas de las vías, aparte de la coerción u obligación, en las que el derecho puede servir, corroborar o ser un instrumento de poder social; el derecho también debe servir y ser el vehículo del poder para vivir de manera igualitaria y de esa manera asegurar la dignidad de las personas.

Francisco Hurtado Delgado

En gran parte del país tendremos elecciones intermedias en las que se elegirán alcaldías, Congresos locales y Congreso Federal ¿Sabes que retos y desafíos habrá para la ciudadanía, partidos políticos, candidaturas Independientes y autoridades electorales en este 2020? ¿Qué se debe hacer para tener mejores gobernantes?

Para la ciudadanía el gran reto será decidir por quién votar, en razón a los resultados de los representantes populares que fueron ganadores en las últimas elecciones. Habrá que preguntarse si estos nuevos servidores públicos han cumplido con su mandato o no. O bien preguntarse si es el líder que necesitan nuestras comunidades.

Para los partidos políticos, el reto es recuperar la confianza de la ciudadanía, porque su imagen partidista se encuentra muy deteriorada por las pésimas administraciones desempeñadas, llámese corrupción, incapacidad, soberbia, falta de sensibilidad, carácter, honestidad, preparación y conocimiento en la materia, etc.

Para las candidaturas independientes tomando como ejemplo algunos actores como el Bronco y Kumamoto, entre otros, con aciertos y decepciones, también dejan en duda si sean la mejor opción a elegir en una urna.

Las autoridades electorales, como hasta ahora deberán continuar garantizando imparcialidad y transparencia, pese a los recortes presupuestal de los que han sido objeto.

Bajo este orden de ideas, es de resaltar lo citado por Aristóteles y Maquiavelo, los que ejerzan un cargo público a través del sufragio, deben tener experiencia y su actuar con estricto cumplimiento a las reglas.

Es por ello que profesionalizar la política será un gran reto y desafío para nuestro país, estado o municipio, ya no deben ser gobernados por personas improvisadas, sin el perfil adecuado, carentes de valores y faltos de preparación respectiva. Se requieren personas aptas, con conocimiento en la administración pública, porque profesionalizar los perfiles para determinados cargos públicos, será una alternativa para salir adelante y llegar a donde merecemos estar. El poder debe ser el vehículo, para que el bien colectivo transite hacia una constante y repetida acción política en beneficio de todos, con paz y progreso social.

LA LEY DE HERODES

INSABI: Retos y Oportunidades

Por Miguel Ángel Isidro

Después de un periodo de ausencia, regresamos a este espacio dedicado esencialmente a temas políticos.

Hace algunos días expliqué en redes sociales que uno de los motivos para poner ésta columna en receso, es debido a la escasez de temas relevantes en la agenda. Pero no es porque no haya cosas que comentar. Al contrario.

Se debe, sustancialmente a que el diálogo político entre el actual régimen y sus opositores se encuentra estancado, en un alud de demostraciones sin mayor posibilidad de mediación. Y sobre todo, porque la mediocridad ahoga a ambos extremos del ambiente político mexicano.

Sin embargo, existe un tema que merece una reflexión en primera instancia: la creación del Instituto de Salud para el Bienestar.

Pero vayamos por partes. Primero, hay que reconocer que a pesar de los notables esfuerzos de médicos, especialistas, enfermeras y enfermeros, personal operativo y de apoyo, el sistema de Salud en México está a años luz de cubrir los estándares internacionales en materia de calidad, cobertura y calidez.

Y no es porque no haya recursos humanos e infraestructura de primer nivel; de hecho lo hay.

Sin embargo, como consecuencia del desigual crecimiento del aparato burocrático en México, nuestro sistema de salud es un intrincado laberinto que durante décadas ha dificultado la aspiración de lograr la instauración de un sistema de salud con acceso universal a todos los sectores de la población.

Las dos principales instituciones públicas del sector, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Servicios y Seguridad Social para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), hacen esfuerzos titánicos para dar cobertura y atención a sus respectivos derechohabientes; a la población formalmente inscrita en la base laboral -el primero-, y a la burocracia federal -el segundo-.

Una tercera instancia la conforman los servicios de salud operados por los gobiernos de los estados a través de sus respectivas secretarias del ramo e instituciones asistenciales.

También operan en México una importante cantidad de institutos desconcéntranos de la administración federal, que brindan servicios especializados en distintas ramas; muchos de ellos con reconocimiento internacional en cuanto a la calidad de sus servicios.

El esquema de asignación y reparto del dinero público en materia de salud es sumamente complejo. El Gobierno Federal aparece como el gran proveedor de todas las instituciones del ramo, ya sea a través de asignaciones directas o bien de la mezcla de recursos con el sector privado, como ocurre con el caso del IMSS, cuya operación también es posible gracias a las aportaciones de trabajadores y patrones.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que un sistema de salud pública sea sustentable, los gobiernos deben destinar por lo menos el 7% de su Producto Interno Bruto como inversión directa. Obviamente el gasto no sólo implica la construcción y mantenimiento de clínicas y hospitales; está el delicado ramo de la compra y distribución de los medicamentos, recursos humanos y gasto administrativo.

Hasta 2018, el gasto público en Salud en México alcanzaba apenas el 3.4%  del PIB, y la promesa del actual gobierno es incrementarlo en un punto más, pero optimizando recursos. Es decir, se ofrece un mejor manejo del presupuesto, pero aún estaríamos lejos de los parámetros requeridos para garantizar acceso universal a la población, sostenimiento y posibilidades de crecimiento al sector.

Con la creación del INSABI, se pretende mejorar y hacer más equitativo el acceso a los servicios de salud a un universo de más de 50 millones de mexicanos que eran atendidos por el ahora desaparecido Seguro Popular.  Una tarea titánica, sobre todo si consideramos que México es uno de los países con el gasto operativo más alto del ramo de acuerdo con los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Hasta el año que recién terminó, casi el 10% del gasto en salud se destina al manejo administrativo y burocracia.

Sin duda alguna, la salud, la educación y el acceso a los satisfactores básicos constituyen la base de toda política pública en materia de bienestar. Por ello, la creación del INSABI representa uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

La meta planteada por el actual gobierno es, según sus propias palabras “brindar servicios de salud gratuitos y de calidad a todas las personas que se encuentren en el país y no cuenten con seguridad social; bajo criterios de universalidad, igualdad e inclusión”.

El propósito es de vital relevancia e implica también un arduo trabajo de conciliación de intereses, donde el gobierno debe sumar fuerzas y recursos con los gobiernos de los estados y de paso, revitalizar a todas las instituciones del ramo, aquejadas por años de corrupción y burocratismo.

Sin embargo, en su fase de arranque, el INSABI, que es una maravillosa idea, no está siendo debidamente comunicada por el gobierno federal. Como que había demasiada prisa por echarlo a andar y ponerle nombre. Primero el qué y después el cómo. Y en este escenario de ruido, es donde se está entrampando lo que podría ser el paso más importante de la 4T en materia de política social durante este 2020.

A decir del propio titular del INSABI, Juan Antonio Ferrer, el gobierno federal ya veía venir que “habría resistencias” a ésta reestructuración del sistema general de salud; y en su propia conferencia “mañanera”, el Presidente López Obrador ya se atrevió a hablar de un “boicot” al nuevo instituto por parte de farmacéuticas y otras partes afectadas por la centralización de decisiones y recursos que implicará el nuevo mecanismo.

Existe tiempo suficiente para que el gobierno federal concilie los intereses necesarios para dar viabilidad al INSABI y lograr su plena operación en el presente año, sobre todo porque la calidad y calidez en los servicios no es algo que mejorará por mero decreto o voluntad presidencial. Mucho se ha comparado el sistema de salud de nuestro país con los que operan en otras naciones; que si el sistema cubano, que sí el de los países europeos… ése es un debate estéril; nuestras condiciones en materia de población, geografía y distribución del ingreso sin radicalmente diferentes a los de cualquier otro país del orbe; eso es lo que hace más grande y preocupante el reto.

La modernización de los servicios de salud pública merece el concurso de todos los niveles de gobierno y salir del escenario retórico de las conferencias “mañaneras” y la verborrea presidencial, pero le corresponde ahora al gobierno federal demostrar que realmente sabe lo que está buscando y sobreponerse a las críticas por el bien de las mayorías.

Es, sin duda, un tema vital que no admite más trivialidades.

Veremos y comentaremos.

Twitter: @miguelisidro

Por José Luis Garcitapia

Con el título “Gobernadores Ausentes”, el presidente Andrés Manuel López Obrador exhibió a los mandatarios que poco o nada le interesa la seguridad de sus gobernados, pese a ser la principal preocupación de la población; además, mostró estadísticas sobre los niveles de inseguridad que privan en México y que colocan a 2019 como el año más violento de la historia reciente (todas gráficas se refirieron del 01 de enero al 30 de noviembre del presente año).

Estas estadísticas ponen en evidencia la ausencia casi total del gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo en las reuniones del Gabinete de Seguridad estatal con autoridades Federales, en lo que se conoce como “Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz”; y revelan que estamos dentro de las entidades con mayor número de asesinatos, feminicidios y secuestros.

De 181 reuniones del Gabinete de Seguridad con autoridades Federales, el gobernador Cuauhtémoc Blanco sólo asistió a nueve; y el resto la encabezó un representante, principalmente José Manuel Sanz Rivera, jefe de la Gubernatura y representante de la marca, y, recientemente, Pablo Ojeda Cárdenas, secretario de Gobierno y brazo de Ulises Bravo Molina, hermano del mandatario.

El tema no es quién va a más o quién va a menos a las reuniones de seguridad en estados, pero es un hecho que la asistencia de los gobernadores a éstas de manera constante implica su interés por el principal problema que preocupa a la población y que pone en riesgo otras actividades sociales, económicas y productivas.

Y este sentido, hay que precisar que las estadísticas revelan que Morelos está entre los cinco estados con mayor número de homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes; del 01 de enero al 30 de noviembre del presente año se tiene registrados 949 asesinatos, casi tres por día.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revela que Morelos está entre las tres entidades como mayor número de feminicidios, agresiones sexuales y violencia en contra de las mujeres.

En tanto, la organización Alto al Secuestro -en su conteo mensual- coloca a Morelos entre los cinco estados con mayor número plagios en noviembre y ello ha sido recurrente en casi todo el año; y la organización Cero Impunidad reveló que más del 99 por ciento de los asesinatos en el estado quedan impunes.

Otro dato, Morelos Rinde Cuentas reveló, en su informe “¿Qué tanto está trabajando el Gobernador de Morelos?”, de noviembre pasado, informó que Cuauhtémoc Blanco también es el gran ausente en el estado. De los 365 días revisados, en 207 días no tuvo actividad (57%), en 100 días tuvo al menos un evento o actividad (27%) y en 53 días tuvo de 2 a 4 eventos al día (16%). No sé sabe qué hizo, en donde estuvo, nada de nada.

Es decir, “Gobernadores Ausentes” y ¿Qué tanto está trabajando el Gobernador de Morelos? sólo confirman una triste y muy lamentable realidad: El gobernador Cuauhtémoc Blanco sólo está de membrete y es la marca que sostiene a la administración.

En los hechos son otros quienes gobiernan Morelos, además del crimen organizado y la delincuencia común.

@PepeGarcitapia

¿Qué es más importante en un servidor público, honestidad o experiencia?

Francisco Hurtado Delgado

Cierto es que el Poder Ejecutivo en sus tres niveles de gobierno tienen facultades para designar gran parte de su gabinete. La toma de decisiones recae en los representantes electos por el voto mayoritario y al mismo tiempo estos delegan obligaciones en una estructura orgánica de administración pública; pero ¿Deben solo tener experiencia a los que se les delegan las responsabilidades públicas? o ¿Es suficiente que solo sean personas honestas?

La Suprema Corte de Justicia de la Nación distingue al funcionario público como a toda persona que ejerce una función pública, y por función pública debe entenderse toda actividad que realice los fines propios del Estado. Y al empleado público a la persona que pone su actividad al servicio del Estado, a cambio de una retribución determinada.

En los tiempos de la alternancia política, no debemos olvidar que en la democracia los resultados de la administración pública se hacen valer a través de la rendición de cuentas y transparencia, por supuesto que los resultados dependen del equipo capaz, profesional y honesto con el que cuente; es la razón por la que deben l@s gobernantes elegir, de manera pulcra y exhaustiva, a las personas que se les deleguen altas responsabilidades en su equipo de gobierno.  

Qué puede pasar si solo se eligen a personas honestas o solo a personas con experiencia; de lo anterior surgirían dos observaciones esenciales, la primera si son solo honestas se estaría actuando de manera discriminatoria, porque existen personas que cumplen con ambas y se les estaría discriminando por solo tener honestidad o viceversa; por otra parte, si en realidad es honesto al que se elige no tendría la capacidad de ser honesto en renunciar al cargo por no ser honesto o en reconocer que nos es capaz, ese es el gran dilema o la gran trampa.

El que escribe es de la idea que debe de existir un equilibrio y mediación; honestidad y experiencia, por supuesto sin descuidar que se deben agregar otros elementos esenciales como la ética profesional, capacidad, responsabilidad, vocación de servir  y tener el mérito de las posiciones que deben ser conquistadas con base en la virtud, talento, educación, competencia o aptitud específica para un determinado puesto de trabajo, porque la administración pública debe de dejar de ser un laboratorio de pruebas y arriesgar el bienestar colectivo solo por no cumplir con un perfil completo.

Nuestro país requiere ciudadanos honestos, responsables y comprometidos, para dirigir los asuntos públicos cumpliendo con las disposiciones jurídicas y reglamentarias, ya que su obligación es garantizar el bienestar social.

Y para colmo el Cuau ausente

Perspectiva

Por Marcos Pineda

La falta de presencia en Morelos del gobernador Cuauhtémoc Blanco no sorprende ya. Incluso hay quienes habían anticipado que la menor parte de su tiempo la dedicaría a nuestro estado y que más bien se concentraría en actividades de tipo personal y patrimonial. Es decir, a la buena vida y a seguir acumulando fortuna. Lo que sorprende es ver los datos duros de la propia gubernatura al respecto, que comanda el gobernador en la práctica, José Manuel Sanz Rivera.

Retomemos algunos de esos datos

De acuerdo al reporte elaborado por el centro de investigación, Morelos Rinde Cuentas, sobre las actividades del gobernador entre el primero de octubre de 2018 y el 30 de septiembre de este año, es decir, durante su primer año de gobierno, más de la mitad, 57% de los días, no estuvo presente en ningún evento público. Del total de los 156 días en los que sí asistió a algún evento, la inmensa mayoría se llevaron a cabo entre las nueve y las once de la mañana, no sea que se fuera a desmañanar o a desvelar el señor ex ídolo futbolístico.

De los 251 eventos a los que acudió, mucho ojo porque acudir no es necesariamente lo mismo que trabajar, también la inmensa mayoría, 152, se llevaron a cabo en Cuernavaca, no sea que le fuera a resultar pesado el viaje al señor ex seleccionado de fútbol. De los 33 municipios de Morelos ha visitado únicamente en una ocasión 12 de ellos, y se pueden contar con los dedos de las manos las visitas que ha hecho al resto de los municipios, y cabe resaltar que muchas de esas visitas fueron para agradecer el voto de los electores el año pasado, pero nada más.

La temática de los eventos a los que asistió el Cuau fue diversa, e invariablemente con el mismo discurso mínimo para todos, no importando que se tratara de educación, salud, vivienda o cualquier otro. Eso sí, con frases huecas como “vamos a seguir apoyando” o “yo siempre lo he dicho”. Y vale la pena destacar, por ejemplo, que asistió a nueve eventos sobre seguridad, dos sobre Derechos Humanos, dos conferencias de prensa y uno sobre juventud, mientras, eso sí acudió a quince eventos deportivos.

Y para qué seguirle… usted juzgue, porque desde esta perspectiva malos resultados que da a conocer la propia oficina de José Manuel Sanz sobre su subordinado político, el Cuau, por donde se le vea.

Para iniciados

Dicen que a todo pavo le llega su navidad. A Hugo Eric Flores, súper delegado para programas sociales, pero chile de todos los moles, parece que se la están adelantando. Dicen los hermanos mayores que ya le dieron las gracias en el gobierno federal, que ya se puede dedicar de tiempo completo a construir su partido político y que pronto va a ser nombrado su relevo. Sus desafortunadas declaraciones de que Morena va mal (que son ciertas, pero políticamente incorrectas) y su pésimo manejo mediático para invitar a AMLO a sumarse al PES, fueron la gota que derramó el vaso. ¿Acaso nunca se dio cuenta Flores de que Andrés Manuel no se suma, sino que a él se le suman?

La información es PODER!!!

Que tengan un excelente día.

Francisco Hurtado Delgado

Antes de que se reformara el artículo 69 de nuestra Carta Magna, estábamos acostumbrados los mexicanos y mexicanas a escuchar y ver en cadena nacional de Radio y Televisión, el informe del gobierno federal; es decir, desde el 15 de agosto de 2008 fecha en que se eliminó el requisito de asistencia del presidente al inicio del periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, por lo cual, el jefe del ejecutivo sólo está obligado a enviar su informe por escrito al poder legislativo.

¿Pero realmente la ciudadanía está atenta e interesada en los informes de gobierno? O bien ¿Qué nos aporta un informe de Gobierno?

Coincido con la reflexión que aportan Toledo Villalpaldo y Érik Andrés en su libro “La rendición de cuentas como imperativo de la democracia” en la que refieren que la rendición de cuentas forma parte tanto de la teoría democrática como de la vinculada con la reforma gubernamental, y lo público porque pretende la inclusión de los ciudadanos, la vigilancia de los gobiernos, mayor eficiencia presupuestal y la consolidación de un buen Estado.

No olvidemos que la toma de decisiones recae en los representantes elegidos por los ciudadanos mediante el voto y al mismo tiempo estos representantes delegan obligaciones a un cuerpo de funcionarios para cumplir funciones públicas, esta es la razón por la que la democracia puede ser vista como un sistema de representación que permite exigir resultados y justificaciones, porque la ciudadanía delega al gobierno de manera legítima la toma de decisiones y hacer uso del presupuesto público, es por ello la gran razón de que exista este mecanismo de  supervisión a través de la rendición de cuentas y que los ciudadanos estemos atentos a lo que nos informan nuestros gobernantes.

La ciudadanía está en su derecho de exigir resultados, evaluarlos y en su caso pedir que sean castigados si hay corrupción; es por ello la importancia de la transparencia y rendición de cuentas de nuestros gobernantes en todos sus niveles; pero sin desestimar que el pueblo es el actor relevante y principal de exigir su cumplimiento, de lo contrario seguiremos en un Estado de omisión y opacidad. Los ciudadanos debemos asumir nuestra responsabilidad y estar atentos e interesados en el contenido de los informes de gobierno.