Perspectiva Electoral
Por Marcos Pineda
Ayer anunciaron públicamente y hoy formalizarán ante las autoridades electorales federales la coalición que tendrá por nombre “Va por México”. Los dirigentes nacionales, de los tres partidos tradicionales en nuestro país, lograron los acuerdos básicos para enfrentar a López Obrador y su partido, Morena, en las próximas elecciones.
En la forma, y con el típico estilo de poner los temas que más interesan a la sociedad, por delante de los que en el fondo y en la realidad les interesan a ellos en lo particular, los presidentes nacionales, Marko Cortés, por el PAN, Alejando Moreno, por el PRI y Jesús Zambrano, por el PRD, presentaron las líneas generales de la plataforma electoral que defenderán en común. En suma, los temas que destacaron y sostendrán en campaña son la defensa del empleo, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas y la erradicación de la violencia contra las mujeres.
Por su parte, el presidente panista declaró que esta coalición apostará por la democracia, la libertad y por seguir viviendo en un México de instituciones. En su intervención, el priista, Alito, destacó que no tienen la intención de ganarle a nadie, sino de que gane México y acusó a Morena de incapacidad y frivolidad para gobernar. Jesús Zambrano, ahora líder de los Chuchos, que se quedaron con lo que sobrevive del PRD, dijo algo que muchos vemos, pero pocos se atreven a reconocer, que nuestro país ha vuelto a ser la nación de un solo hombre y hay una excesiva concentración de poder en el presidente de la República. Y ningún aspecto fundamental de la vida nacional que se encuentre en buen estado.
Por supuesto, los objetivos de esta inédita coalición son pragmáticos. Representan el hacer a un lado las profundas diferencias ideológicas entre los tres partidos y, por lo tanto, también los temas en los que no podrán ponerse de acuerdo y que serán parte de sus debilidades. Tienen en su contra el desprestigio que acarrean ya por décadas y la polarización que ha promovido con una reciedumbre, que raya en la necedad, el propio Andrés Manuel López Obrador, afirmando que los tres partidos son lo mismo y por fin sacan sus verdaderas caras.
Sin embargo, esa misma polarización en la que AMLO ha sumido al país, de que o estás conmigo o estás contra mí, que todos son iguales y que esta coalición está formada por partidos que son lo mismo, podría jugar a favor de los que hoy se están aliando. Esa misma polarización podría hacerlos ver como la única opción real de oposición en México. No sabemos todavía qué tanto podrían ganar en las urnas, pero tienen la posibilidad de acumular los votos de quienes se encuentran inconformes con el actual gobierno. La señal de que sus dirigentes nacionales fueron capaces de lograr acuerdos para enfrentar a un adversario en común puede tener efectos de suma, al menos durante la temporada electoral.
Quizá sin darse cuenta, ya que en el fondo sus objetivos son pragmáticos, porque buscan recuperar espacios de poder, esta coalición podría estar comenzando la batalla por la permanencia o el rechazo de la llamada Cuarta Transformación. Y el que lo logren o no dependerá de su capacidad para capitalizar electoralmente la creciente inconformidad de las clases medias de nuestro país, que finalmente serán las que decidan triunfos y derrotas en las urnas.
Y para iniciados
El camino cuesta arriba ya está allanado para José Luis Urióstegui Salgado como candidato, al menos cuatripartito, rumbo a la presidencia municipal de Cuernavaca, siempre que Cristina Balderas, por el PRD y Jonathan Márquez, por el PRI, sigan la línea marcada por sus dirigencias nacionales. Muy pronto tendrán que pronunciarse respecto a la coalición y sus efectos en Morelos. Esperemos que los cantos del PES no los lleven a buscar sirenas que jamás habrán de encontrar.
Excelente mitad de semana.
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